domingo, 16 de diciembre de 2018

Carlos Kleiber

PANORAMA de la clásica.

Por: Federico Monjeau | Clarín.

De tanto en tanto sigo recibiendo un correo de algún conocido o desconocido que quiere saber algo de Carlos Kleiber, el director de orquesta nacido en Berlín en 1930 con el nombre de Karl Ludwig Bonifacius y rebautizado Carlos cuando se estableció en Buenos Aires con su padre, el célebre director Erich Kleiber, tras huir de la Alemania nazi. Erich Kleiber fue uno de los mayores directores de la primera mitad del siglo XX. En 1923, a los 33 años, ya era director artístico de la Ópera del Estado de Berlín, y el exigente Alban Berg lo alabó sin reticencias cuando dirigió allí el estreno de Wozzeck en 1925.



Cuando en 1935 decidió emigrar con su mujer y sus dos hijos (Carlos y Veronika, nacida en 1928), Buenos Aires no era un mal destino para Kleiber. En 1926 había debutado en el Colón con un docena de conciertos sinfónicos, y continuó regresando a Buenos todos los años hasta 1929. Aquí conoció a la que sería su esposa, Ruth Goodrich, una funcionaria de la embajada estadounidense. En 1937 hizo cuatro títulos en la temporada del Colón (Fidelio, Ifigenia en Táuride, Maestros cantores y Tannhäuser), y siguió dirigiendo casi sin interrupciones hasta 1949. Fue tan intensa la relación con el Teatro que erróneamente se lo suele considerar el director artístico durante esos años. Acaso haya resultado una suerte de director artístico de hecho.

Si Erich Kleiber fue un prócer de la música, su hijo Carlos fue un enigma, tal vez uno de los mayores enigmas musicales del siglo XX.

Carlos Kleiber murió en 2004, a los 74 años, pero ya desde mucho antes de su muerte personas de distintas partes del mundo se comunicaban conmigo con la ilusión de que un crítico de música argentino les diese algún detalle sobre el tramo local de su vida. Tal vez se trataba de biógrafos o historiadores rigurosos, o bien de simples melómanos hechizados por su arte, intentando llenar un vacío: los años de formación de Carlos Kleiber.

Me temo que ese vacío es imposible de llenar. Porque Carlos Kleiber recibió algunas lecciones de piano (en la Argentina y también en Chile, donde pasó unos años con su familia) y algunas otras de contrapunto y armonía, pero da la impresión de que supo todo lo que tenía que saber simplemente oyendo y viendo dirigir a su padre. De hecho, nunca llegó a dominar el piano, pero aún así consiguió que lo contrataran como maestro interno (esto es, como pianista) en los teatros de ópera, primero en el Argentino de La Plata, en 1952, y luego en Munich. Su arrolladora personalidad musical disimulaba su falta de habilidad con el instrumento (esto me recuerda un poco la historia de Mauricio Kagel cuando lo contrataron como maestro interno del Colón, a mediados de los ‘50, según el relato de un testigo presencial, Antonio Tauriello. Para la prueba de admisión Kagel seleccionó la Segunda sonata de Paul Hindemith. “Tocó cualquier cosa -me contó Tauriello-, pero convenció a todo el mundo”). Carlos Kleiber no necesitaba la mediación del piano. Tenía toda la música en la cabeza y su único instrumento fue la orquesta.

Si mal no recuerdo fue su interpretación de la Sinfonía N° 4 de Brahms con la Filarmónica de Viena lo primero que oí de él. Hará unos 25 años más o menos. Me la hizo escuchar Alberto Briuolo, un sabio de la música que tras jubilarse como ingeniero civil puso un local de discos en un primer piso de la calle Rodríguez Peña entre Corrientes y Sarmiento (no es lo único que me hizo descubrir Briuolo, y esta nota es en cierta forma un homenaje a él). Me dio un cassette especialmente grabado para mí, y me dijo algo así como: “Olvídese de todas las Cuartas de Brahms que haya escuchado hasta ahora”. Suena un poco exagerado, pero creo que no se equivocaba.

Desde entonces mi admiración por Carlos Kleiber fue en aumento. Sabía también algunas cosas de su personalidad: que dirigía poco, que era un maniático, que pedía unos cachets exorbitantes para que lo dejaran tranquilo (y no lo contrataran). Pero sólo después de ver por YouTube la película sobre él de George Wübbolt (Estoy perdido para este mundo) tuve una idea más clara del fenómeno. Aunque no sé si “clara” es la palabra, porque cuando uno más se acerca a la figura de Carlos Kleiber, el enigma no se reduce sino que se magnifica; como si algo se esfumara justo cuando creeemos que estamos a punto de alcanzarlo.

 https://www.facebook.com/PorSiempreColoneros/posts/1912146252240213?__tn__=K-R

jueves, 29 de noviembre de 2018

Hablar con uno mismo: una práctica muy terapéutica

8 diciembre, 2017.

Hablar con uno mismo en voz alta tiene poco de locura, al igual que establecer un diálogo interno donde desmenuzar tristezas y difuminar preocupaciones. Es más, pocas prácticas resultan más terapéuticas, porque al fin y al cabo todos vivimos con nosotros mismos, y comunicarnos con el propio ser es algo vital, algo catártico y emocionalmente necesario para atendernos como merecemos.




Con gran acierto, Aldous Huxley decía que solo hay una pequeña parte del universo que podremos conocer en profundidad y mejorarla, y esa parte es la nuestra, la que nos pertenece: nosotros mismos. Sin embargo, por curioso que parezca no siempre le damos la atención que merece. Nos descuidamos como quien deja en un cajón su diario personal, como quien deja en bolsillos ajenos las llaves de casa.



    “Ni siquiera el mejor explorador del mundo hace viajes tan largos como aquel hombre que desciende a las profundidades de su corazón”

    -Julien Green-

 

Es más, según nos explican los psicólogos todos nosotros hacemos uso del diálogo interno; sin embargo, lo hacemos del peor modo posible. Un ejemplo, Ethan Kross, conocido científico de la psicología emocional de la Universidad de Michigan se dio cuenta de que el ser humano es irremediablemente propenso a la auto-conversación negativa.

Él mismo lo percibió cuando una mañana mientras iba pendiente de su teléfono móvil. Sin darse cuenta, cruzó un paso de cebra con el semáforo en rojo. Tras esquivar a duras penas un coche que a punto estuvo de atropellarlo, se sorprendió a sí mismo pronunciando su propio nombre en voz alta y recriminándose lo estúpido que podía llegar a ser.

La mayoría lo hacemos. Cuando algo no sale como esperamos o cometemos un error, no tarda en salir esa ávida voz de la conciencia diciéndonos lo torpes o inútiles que somos. Y es eso, ese diálogo interno negativo persistente lo que nos aboca a serios estados de indefensión y a bordear de forma peligrosa el abismo de la depresión. Evitémoslo, cambiemos el discurso.

Hablar con uno mismo, clave de salud

El profesor Ethan Kross, antes citado, llevó a cabo una serie de experimentos en la Universidad de Michigan donde concluyó con algo tan interesante como útil: las personas que hablaban consigo mismas y que empezaban sus diálogos pronunciando su nombre tenían más éxito en sus vidas, mostraban mayor seguridad personal y se percibían como más felices.

Puede que a simple vista nos parezca algo ingenuo. Sin embargo, hablar con uno mismo nos permite algo que no podemos dejar de lado: el cerebro funciona mucho mejor, su capacidad de percepción es más hábil y además gestionamos de forma adecuada nuestro mundo emocional. Por tanto, no estamos ante ninguna fórmula sacada de la manga, el diálogo interno tiene un claro beneficio avalado por la ciencia, y son muchos los estudios que nos lo vienen demostrando.


Veamos más datos en detalle.

El diálogo con uno mismo mejora nuestra capacidad intelectual

Hablar con uno mismo no nos hará más inteligentes de un día para otro. Lo que sucederá es que mejoraremos nuestra capacidad intelectual, es decir, potenciaremos nuestra atención, nuestra capacidad de reflexión, decidiremos mejor, nuestra concentración estará más focalizada y controlaremos las distracciones.

Algo tan simple como decirnos a nosotros mismos aquello de “A ver María, céntrate más y piensa que vas a hacer ante este problema…” o “Carlos, estás perdiendo el tiempo inútilmente, cálmate y reflexiona sobre  lo que está pasando”, nos ayudará sin duda a mejorar muchos de nuestros procesos cognitivos.


    “Hay tres cosas extremadamente duras: el acero, los diamantes y el conocerse a uno mismo”.

    -Benjamin Franklin-

 

Hablar con uno mismo mejora la autoestima

Cada uno de nosotros vive en un entorno determinado y con una serie de personas con las que se lleva mejor o peor. Sin embargo, más allá de todo ese contexto, con quien compartimos la vida realmente es con nosotros mismos. ¿Por qué excluirnos entonces de esa ecuación? ¿Por qué no quedar con uno mismo a lo largo del día para tomar un té o un café y hablar sobre cómo va todo?

Nadie nos tildará de locos, y quien lo haga se pierde seguramente una de las mejores técnicas de autoayuda y crecimiento personal. Estas son unas pequeñas muestras de ello.

  •     Hablar con uno mismo nos permite “centrarnos en el momento presente con las emociones presentes” para tomar conciencia de ellas, entenderlas, gestionarlas.
  •     El diálogo interno es también una poderosa fuente de motivación, la más sincera, la más confiable y la que nunca debe fallarnos. Así, y aún en las situaciones más adversas, nada puede ser más energético que decirnos a nosotros mismos eso de “adelante, Ángela, lo estás pasando mal pero no puedes rendirte ahora, vamos allá”.
  •     Por otro lado, algo que también nos explican en una publicación del “Quarterly Journal of Experimental Psychology” es que al hablar en voz alta activamos un “interruptor” en la corteza cerebral, ese donde se asienta la conciencia del “yo”. De este modo, desarrollamos un mejor control psicológico para pensar con mayor claridad y de forma más eficiente.
  •     Asimismo, al dar paso a esa voz interior más calmada y más segura, ganamos en perspectiva y relativizamos los pensamientos negativos y rumiantes.

Para concluir, algo que conviene tener claro sobre los beneficios de hablar con uno mismo es que estos solo serán posibles si somos capaces primero de controlar la conversación interna negativa. Esa que cada poco nos susurra eso de “que hagas lo que hagas todo va a salir mal” o que “te has equivocado una vez más, está claro que no tienes remedio”.

Evitémoslo. Al fin y al cabo no hay nada peor que convertirnos en nuestros peores enemigos. Recordemos, por ejemplo, el modo en que definió Sócrates a los pensamientos: “son una conversación honesta que alma tiene consigo misma”. Procuremos entonces no maltratarla, cuidémosla como el bien preciado que es y hablemos con ella de forma positiva, constructiva y afectiva.

https://lamenteesmaravillosa.com/hablar-con-uno-mismo-una-practica-terapeutica/?fbclid=IwAR0Gvu5IzYUg27YKD0yojXaAYdw-y6zhayt1Vth7fxPOs_X1-7d47VhGNXk

lunes, 1 de octubre de 2018

En qué se diferencia un cantante lírico de un cantante popular?

22 mayo, 2014.

Por: Mariano Pulgar.

Es una pregunta muy común y si bien su repuesta no es necesariamente compleja, requiere de varias consideraciones.




Vamos a ir desglosando las diferencias en varios items:

Rango vocal



El rango vocal de un cantante se define desde la nota musical más grave hasta la nota más aguda que una persona puede cantar.

En reglas generales, el rango promedio de un cantante popular es de 1 octava (un intervalo musical de 6 tonos completos) mientras que en un cantante lírico el rango vocal suele estar en el orden de las 1.5 a 2 octavas completas. Esto es variable entre las voces masculinas y femeninas y dentro de cada sub-categorización pero en líneas generales es ese el rango promedio.

Existen casos excepcionales en los cantantes populares en dónde los rangos vocales se extienden por encima de los cantantes líricos ya que utilizan “trucos” que les permiten de algún modo extender el registro vocal tales como el susurro, voz en el aire, rasguños, voz de silbido, falsete, etc.

Potencia vocal: El volumen

Es normal que al escuchar un cantante lírico nos impresione el volumen de su voz. Incluso si vamos a un teatro de ópera o una iglesia (en dónde la acústica arquitectónica colabora), veremos que no utilizan micrófonos.  Esto es principalmente porque en la formación de un cantante lírico se le enseña a utilizar toda las cavidades de resonancia (resonadores) de su cuerpo (en particular del cráneo) y éstos le proporcionan una potencia sonora natural enorme.

Los cantantes populares no utilizan los resonadores tan intensamente como los cantantes líricos y es por eso que necesitan de equipos de sonido para potenciar sus voces.

Manejo de matices

Pianissimo, forte, mezzo forte, fortissimo. Palabras italianas normalmente utilizadas para definir la intensidad del volumen de un instrumento o una voz en las partituras. Los cantantes líricos manejan los “matices”, es decir el volumen de su voz con gran ductilidad mientras que los cantantes populares si bien lo hacen también no lo hacen con tanta naturalidad. Éstos suelen manejar el manejo de los matices acercándose o alejándose del micrófono, logrando un resultado final similar.

Repertorio

Los cantantes populares suelen en muchos casos ser autores de sus obras, por lo tanto pueden elegir notas dentro de su zona de confort y por lo tanto no exigirse innecesariamente dentro de su rango vocal.

Los cantantes de ópera en cambio interpretan mayormente repertorio académico escrito por otros y normalmente este repertorio los exige al extremo con la finalidad de demostrar cierto virtuosismo vocal, más allá de interpretar una historia, un guión, etc.

Es común cuestionar por qué un compositor académico necesita exigir tanto a la voz humana con coloraturas, agilidades, trinos, matices, cambios de tempo, intervalos amplios, etc. Es básicamente para demostrar la ductilidad de la voz humana y lo bella que puede llegar a ser naturalmente mientras interpreta un aria.

Nivel académico

Es bastante común (aunque existen muchos casos en donde no es así) que los cantantes populares tienen un nivel de instrucción menor a los cantantes líricos. Repito y para que nadie se ofenda, no siempre es así.

La formación musical (lectura musical) que se requiere para interpretar ópera es muy superior a la necesaria para interpretar repertorio popular, es por eso que lo más común es que los cantantes de ópera tengan mayores exigencias en este sentido y deban estudiar más.

Respecto a la formación vocal, es decir, el manejo de la técnica para cantar; los cantantes líricos deben estudiar por años para refinar su técnica debido a la complejidad y exigencia de las obras que interpretan.

Acompañamiento con instrumentos


Casi todos o la gran mayoría de los cantantes populares interpretan algún instrumento mientras cantan, es decir, pueden cantar y tocar un instrumento a la vez mientras que en el caso de los cantantes líricos, les resultaría imposible, debido a la exigencia vocal, poder tocar un instrumento simultáneamente mientras cantan.

Condiciones para cantar

Los cantantes líricos son tildados de divos muchas veces, ya que “imponen” un sinnúmero de condiciones para dar un concierto. Es posible que en parte tenga que ver con el carácter de cada persona pero mayormente es por la enorme dificultad que entrañan las obras que deben interpretar. Al tener semejante nivel de exigencia, no estar al 100% puede implicar no poder realizar una correcta interpretación.

Aperto, ma coperto

La frase, famosa entre los cantantes líricos con técnica italiana ó Bel Cantista, significa que los cantantes líricos mantienen abiertos sus conductos vocales, generando cierto espacio extra en el velo del paladar y a la vez cubriendo las notas dotándolas de cierta oscuridad.  Al escuchar a un cantante lírico nos llama la atención que el sonido parezca artificial y no tan similar a la voz hablada como la de un cantante popular, es básicamente debido a esto. A una emisión vocal más concentrada.

Los cantantes populares normalmente cantan con su voz hablada y utilizan la técnica de belting para alcanzar notas agudas (sin cubrir las notas como los líricos) con lo cual en las notas agudas su voz también es muy similar o idéntica a su voz hablada.

Técnica respiratoria


En este apartado, ambos tienen diferencias también ya que los cantantes líricos utilizan la técnica respiratoria costo-diafragmática (respiran con el abdomen) mientras que los cantantes populares suelen respirar más con el pecho.

Fraseo

Relacionado al punto anterior, una mayor disponibilidad de aire en los cantantes líricos, les permite atender frases más largas y/o menos cortes entre frase y frase ya que no necesitan reabastecerse de aire. Los cantantes populares suelen tener más cantidad de pausas por lo tanto suelen privilegiar el fraseo y la interpretación.

Ni mejor, ni peor: Diferente

Luego de leer esto, resta por preguntar, qué tipo de cantante es el mejor? Desde mi punto de vista, cada uno es el mejor según el repertorio que interprete. Un cantante popular difícilmente podrá interpretar un aria de ópera. En cambio, un cantante de ópera tal vez sea menos dúctil para interpretar repertorio popular.

http://www.thebaritone.com.ar/es/2014/05/22/en-que-se-diferencia-un-cantante-lirico-de-un-cantante-popular/

viernes, 31 de agosto de 2018

La falacia del "récord histórico" en la cotización del dólar

viernes 31 de Agosto de 2018.

Por Marcelo A. Saleme Murad.- *



En éstos días estamos asistiendo a una verdadera corrida periodística, que acompaña a la devaluación del tipo de cambio. Todos los programas de TV, aún los culinarios, comentan "el aumento del dólar". Pero mucho más extraño resulta escuchar hablar de "récord histórico" en la cotización de la divisa estadounidense. Es evidente que la "historia" para los que así denominan la actual situación, comenzó el 1 de enero de 2016. También resulta evidente que el Gobierno tiene una política económica no explícita en relación al tipo de cambio, que al no ser aclarada al mercado, produce todo tipo de inquietudes, temores, y sobre todo, especulaciones.

El dólar es el tema tabú de los argentinos. Nuestra moneda real es el dólar, no el peso. Todos, absolutamente todos los argentinos, calculan sus ingresos en dólares (aunque lógicamente no los reciban en ésa moneda). Lamentablemente, nuestro signo nacional no existe más; es sólo una referencia colateral que sólo sirve para "hacer los mandados". Nuestra soberanía monetaria es un lejano recuerdo, perdido en el tiempo por la ineptitud, avaricia, corrupción y populismo de nuestros sucesivos gobiernos.

Volviendo al tema de la "historia", antes de hablar de qué record estamos batiendo hoy, basta con revisar las devaluaciones y cotizaciones anteriores de la moneda estadounidense, y veremos que nada hay de "récord" ni de novedad.

Es necesario que sólo hablemos de datos, y no de política económica. Es decir, no juzgo aquí la actual política económica ni fiscal. Veamos.

Si tomamos nuestro signo peso desde 1916, (antes también hubo devaluaciones y la convertibilidad de Pellegrini, pero no iremos tan atrás) podemos observar los siguientes datos:

1.- En el primer Gobierno de Hipólito Irigoyen, un dólar costaba 2 pesos moneda nacional.

2.- En el comienzo del primer Gobierno de Perón (1945), un dólar costaba 4 pesos moneda nacional, es decir, el dólar se había apreciado un 100% en 21 años.

3.- Al final del primer Gobierno de Perón (1955), el dólar costaba 29 pesos, es decir, la divisa norteamericana se había revaluado la friolera del 725% desde el comienzo (10 años), y el doble de ése porcentaje desde que el Peso fue creado.

4.- Al comienzo del Gobierno de Arturo Illia (1963), el dólar costaba 138 pesos, y al final de su mandato (1966), costaba 238 pesos moneda nacional.

5.- Al comienzo del gobierno militar de Lanusse (1971), el dólar ya costaba 434 pesos moneda nacional, es decir se devaluó 21.700% en 50 años.

6.- Por su parte, María Estela Martínez de Perón asume su gobierno en 1974 con un dólar de 1.575 pesos moneda nacional, y al finalizar, en 1976, la moneda estadounidense cotizaba a 32.500 pesos moneda nacional.

7.- El Gobierno Militar (Videla - Viola - Galtieri - Bignone), entrega el poder a Alfonsín en 1983, con un tipo de cambio de u$s1 = $ 680.000.000 moneda nacional.

8.- Alfonsín, por su parte, entrega el poder a Menem en 1988 con un dólar que equivalía a doscientos diez mil millones de Pesos Moneda Nacional.

9.- Al momento en que el Gobierno de Menem instauró la Convertibilidad del Austral (1992), un dólar estadounidense valía 10 billones (millones de millones) de pesos de 1916. Menem terminó sus dos gobiernos con el mismo valor.

10.- Eduardo Duhalde llevó el Dólar de $ 1 a $ 4, es decir, una revaluación del Dólar del 400%. Comparado con el Peso de 1916, un dólar valía 40 billones de pesos moneda nacional.

11.- Al comienzo del gobierno de los Kirchner, ya hecha la devaluación por Duhalde en su año de gobierno, el dólar se había estabilizado alrededor de $3 (moneda de 1991), o sea, 30 billones de pesos moneda nacional de 1916; pero al final del gobierno de Cristina de Kirchner, el dólar real, valía 150 billones de pesos moneda nacional. Es decir, una revaluación del dólar del 500% en doce años; contando con que en el medio de ésos tres gobiernos kirchneristas, más precisamente a partir de 2008, el dólar sufrió una de las peores devaluaciones de su historia.

Así entonces, el actual gobierno recibe un tipo de cambio de u$s1 = 150.000.000.000.000 Pesos Moneda Nacional. ¿Vamos a hablar de récords históricos?

Destaco que hubo varios períodos en que se quitaron varios ceros a la moneda nacional, para poder contabilizarla. Períodos en los que se confiscaron los depósitos bancarios, se cambió el dinero efectivo depositado por bonos, se prohibió retirar el dinero de los bancos, se reemplazaron dólares depositados por pesos, y todo tipo de tropelías destinadas a evitar que el dólar se siguiera revaluando. Todas fracasaron. La divisa nacional se llamó sucesivamente "Peso", "Peso Ley", "Peso Argentino", "Austral", y nuevamente "Peso", con el fin de acostumbrar a la población a la conversión (léase, a la quita de ceros).

Y estamos hablando de una cotización contra un dólar que en cien años se vino devaluando también, que abandonó el patrón oro, y sufrió todo tipo de devaluaciones reales, aunque no nominales. Así entonces, las inflaciones combinadas directamente ni se pueden calcular

Por ello, al batir el parche con lo de "récord histórico" y hacer referencia a la historia, al gritar "incendio" y llamar a los botes, es necesario que digamos que la historia no comenzó con el gobierno de Cambiemos, y analicemos la Historia con un mínimo de seriedad.

(*) Abogado - Especialista en Asesoramiento de Empresas y en Derecho Tributario.

http://www.ambito.com/932329-la-falacia-del-record-historico-en-la-cotizacion-del-dolar

sábado, 25 de agosto de 2018

El valor de un archivo

Sábado 25 de Agosto de 2018.

Comenzó la digitalización del Archivo Mikielievich, que reúne miles de libros, fotografías, folletos, revistas, cartas y postales, entre otros materiales.

"Automóviles de gran porte denominados «Bañaderas» en una excursión en 1929", refiere el historiador.


Miles de fotografías, diarios, libros, revistas, cartas, postales, mapas, folletos. Cajas y más cajas que conforman un archivo. Un tesoro que guarda la historia de la ciudad. Se trata del Archivo Mikielievich, sobre el cual la Municipalidad logró finalmente tener su uso y disponibilidad tras casi 20 años de litigio. Por estos días, los materiales comenzaron a ser digitalizados tras ajustar el inventario y la conservación. "Es el archivo histórico más importante de la ciudad", dice el historiador Pablo Montini, quien durante años trabajó en una primera catalogación, cuando los materiales estaban bajo resguardo de la Escuela de Museología.

Wladimir Mikielievich (1904-1999) fue un historiador rosarino que durante toda su vida acopió, investigó y catalogó miles de materiales que abonan al relato histórico de la ciudad. Falleció en 1999 pero antes había definido ceder su archivo al municipio y a otras instituciones culturales de la ciudad. Una parte de ese archivo, compuesta por diarios locales inhallables, se encuentra microfilmada en el Museo Histórico Provincial Julio Marc; otros materiales resguarda el Museo de la Ciudad y otra parte se encuentra por estos días en un anexo de la Biblioteca Argentina. Sobre esta porción en particular es que la Secretaría de Cultura de la Municipalidad avanza en su digitalización y conservación.

A partir de la muerte del historiador comenzó un litigio sobre el archivo. Quien fue su ama de llaves y luego su esposa desconoció documentación en la cual Mikielievich donaba su obra a la ciudad. A poco de fallecer Mikielievich, y con una orden judicial de por medio, el municipio logró retirar lo donado pero comenzó una disputa judicial que impidió la libre disponibilidad sobre los materiales. De todos modos, el archivo quedó bajo la guarda municipal.

A través de estos años el archivo tuvo diversas locaciones. Primero estuvo alojado en un sector de la estación ferroviaria de Rosario Norte, que fue sede de Cultura municipal, luego pasó a unas oficinas ubicadas en la planta alta de la sala Mateo Booz y de allí hace un par de años fue trasladado a la Biblioteca Argentina, que al estar ahora en obra obligó a un nueva mudanza a uno de sus anexos.

Apenas llegó a la biblioteca, un equipo de museólogos y bibliotecarios se encargó de realizar un inventario general y de evaluar el estado de los materiales. Allí se definió sumar los más de mil libros que eran propiedad del historiador al acervo de la biblioteca. Y su colección de 5 mil revistas, única en la ciudad, junto a escritos personales, múltiples colecciones y dos de sus obras más conocidas quedaron para ser digitalizadas y puestas en valor. "A partir de esta tarea la idea es conformar un equipo de digitalización que no sólo tome a su cargo este archivo sino otros que están en las diversas instituciones de la secretaría", explicó Federico Valentini, subsecretario de Fortalecimiento Institucional del área.

Cuando el Archivo estuvo bajo guarda de la Escuela de Museología, el historiador Pablo Montini realizó una catalogación e inventario provisorio de los materiales y es, sin dudas, quien más lo investigó y por ende quien mejor lo conoce.

Entre marzo y abril del año próximo se estima que estará terminado el nuevo edificio de la biblioteca y a partir de ese momento "se definirá la locación final del Archivo", precisó Georgina Ricci, del área de Articulación e Innovación de Museos.

Las posibles locaciones son el Museo de la Ciudad y la propia biblioteca. Mientras, existe la posibilidad de acceder a los materiales ya digitalizados pero con una consulta previa (ver pág. 12).

Sorpresas en la historia

"La historia social, política y cultural de la ciudad va a cambiar una vez que exista la posibilidad de tener acceso pleno al archivo", sostuvo Montini. Y algo de eso se sospecha al ver tan sólo fragmentos del material guardado. Hay dos obras en particular que atraen las miradas. Un diccionario sobre Rosario, compuesto por 54 tomos (aunque tiene algunas faltantes) y una colección de 23 álbumes de fotografías.

   La Capital tuvo acceso a algunos tomos del diccionario y de los álbumes iconográficos y sin dudas lo que dice Montini tiene su asidero. Una foto de un aguatero en la plaza 25 de mayo, datada en 1866, derrumba otras imágenes sobre los orígenes de la ciudad. Una multitud rodeando un tren del que asoma Eva Perón en 1948 obliga a la pregunta sobre ese viaje a la ciudad. Decenas de pianos expuestos en una denominada "casa de música" lleva a pensar aquello de que en cada casa más o menos pudiente había un piano. La esquina de Rondeau y Alberdi totalmente inundada en 1940 pone en evidencia los desbordes del arroyo Ludueña en zona norte.

   Las imágenes pertenecen a una colección que Mikielievich denominó Iconográfica Rosarina compuesta por 23 tomos de fotografías del siglo XIX y XX, detalla la museóloga Ludmila Lien, a cargo de la conservación de los materiales. Estos álbumes ya fueron digitalizados a partir de la utilización de una cámara de alta resolución. "Por las características de los materiales, muchos de ellos cocidos a mano por Mikielievich, no se utilizaron scanners porque se hubieran dañado", refirió el fotógrafo Matías Sarlo, a cargo de la digitalización.

   En breve comenzará la digitalización del diccionario. Compuesto por 54 tomos (aunque hay una faltante). Compuesto de manera absolutamente artesanal, está ordenado alfabeticamente y ofrece un panorama general de la ciudad. Releva acontecimientos, personajes, sitios, edificios, instituciones de la ciudad. En sus páginas Mikielevich mecanografiaba los textos y pegaba imágenes e ilustraciones. Hay entradas que directamente son mapas, folletos o volantes. Incluso hay textos manuscritos. El historiador lo actualizaba constantemente.

   "Mikielievich conformó el archivo más importante que hay de la historia de la ciudad. Tiene libros, documentos, fotos, folletos, diarios, revistas, postales... todo referido a la ciudad. Y además de eso creó lo que él llamo una serie iconográfica con fotos a lo largo de toda la historia de la ciudad y el Diccionario de Rosario, 54 tomos mecanografiados y cocidos a mano, que es toda la tarea de él como historiador. Su archivo se refleja en esos 54 tomos", valoró Montini, actual director del Museo Marc.

   En su opinión, "la importancia del Archivo es extraordinaria porque ahí se puede investigar gran variedad de temas. Los historiadores rosarinos siempre decimos que van a aparecer nuevas tesis doctorales a partir de estos materiales y que muchas hipótesis que se plantearon sobre la ciudad y su historia pueden llegar a reformularse cuando ese material sea accesible".

   Montini indicó que además de los álbumes que componen Iconográfica y el Diccionario "también hay otros álbumes, como Rosario en Imágenes de Antaño, una colección de postales y otra de imágenes, autógrafos y caricaturas que perteneció a Alfredo Merelló. Es impresionante una colección de propaganda política, de panfletos, datados entre 1910 y 1980, que él fue tomando de la calle, los registraba, les ponía la fecha al igual que las calles o esquinas donde los había encontrado. Es una colección riquísima, no hay algo así en la ciudad".

   —Mikielievich referenciaba casi todo, ¿no son materiales sueltos, sin sentido?

   —Claro, es un programa que llevó adelante a lo largo de décadas y ese Archivo lo demuestra, lo fue ordenando, sistematizando y le fue dando temas. Por ejemplo, hay una cantidad de legajos donde iba poniendo sus peleas con la Iglesia o las referidas a Estanislao López, a quien no quería mucho. Hay un material extraordinario sobre el Monumento a la Bandera, hay sobre Refinería, sobre la prostitución en Rosario. Es un gran archivo, por eso van a aparecer un montón de cuestiones que van a sorprender y en particular a los historiadores. Ese Archivo es una nueva forma de ver la historia de la ciudad. También tiene algo que es muy interesante: El prontuario periodístico rosarino. lo llamaba así, son siete tomos que hizo en colaboración con la Junta de Historia de Rosario y que tiene todos los nombres de los periodistas y todas las publicaciones que él iba referenciando. Hay centenares de planos, mapas, catastros. Su trabajo con Iconografía es muy interesante, lo que hizo con la serie, hacía como un estudio iconográfico. Él, por ejemplo, arrancaba con una foto del puerto e iba agregando fotos de ese sitio de distintas épocas. Así lo hacía con todo, está todo indexado, él mismo registró todo, hay fotos bastante valiosas o poco conocidas, sobre todo las del siglo XX. También tiene una cantidad innumerable de postales sobre Rosario.

   —¿Trabajó su archivo de tal forma que hoy facilita la catalogación?

   —Absolutamente, él lo tenía totalmente inventariado y organizado. Tenía un fichero con todos los libros. Registraba todo lo que conseguía y utilizaba en sus publicaciones. Tenía grandes inventarios, por ejemplo de todas las revistas. La sección hemerográfica de Rosario es la más valiosa que hay en la ciudad. Contiene revistas que son inhallables, como Bohemia; la revista de los anarquistas de 1913; todas las revistas de El Círculo; Cinema, otra revista que no se encuentra en otro archivo. Hay revistas que nadie conoce, como la revista Sábado, que editaba Julio Vanzo en 1930. Una característica de esta sección es que siempre está el número 1 de cada una de las revistas. Mikielievich vivía para ese archivo, trabajó casi hasta que se murió. El material de los 80 es increíble. Al recorrer su archivo lo que se puede interpretar es que no tenía prejuicios, al menos eso es lo que muestra el variado contenido de su trabajo. Hay revistas de rock, de poesía de los 80 cuando se recuperaba la democracia, de cómic, literarias. O sea, él la tenía muy clara con respecto a formar un archivo de Rosario y no discriminó ningún tipo de información. Pero hay algo aún más importante respecto a Mikielievich y es que tuvo una actitud pedagógica clara. El fue uno de los mayores historiadores que se dedicó a la divulgación de la historia de Rosario, siempre trabajó en distintos medios para dar a conocer la historia de la ciudad: en La Capital, en el diario Rosario. El sentó las bases para la divulgación de la historia de Rosario.

https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/el-valor-un-archivo-n1664224.html


domingo, 8 de abril de 2018

La alarmante popularidad de método Jaitt

8 de abril de 2018.

Por: Ernesto Tenembaum.

"Black Mirror" es una serie muy original de Netflix. Uno de sus capítulos más estremecedores se llama "El odio de la Nación". En las primeras escenas cuenta la extraña muerte de una periodista. Todo arranca cuando ella publica una nota, aparentemente desafortunada, sobre una discapacitada que conduce una ONG. Inmediatamente se produce una reacción virulenta en las redes sociales. Alguien inventa el hashtag #MuerteA (#DeathTo) y miles de usuarios agregan el nombre de la periodista. En la calle, la insultan. Ella no deja de chequear angustiosamente el celular, donde recibe amenazas anónimas ("muere, perra"). En pocas horas, aparece asesinada. A partir de allí, se desarrolla una trama apasionante que explora el odio que domina las redes sociales. En algún momento, al pasar, se revolea la palabra pedofilia, un clásico en las redes no solo en la Argentina.



En los últimos días, la acusación de pedofilia se adueñó de las redes sociales argentinas. La sucesión de hechos es fácil de reconstruir. Dos jóvenes jugadores de las inferiores de Independiente contaron a su psicólogo que eran extorsionados para tener sexo por plata con mayores de edad. El club hizo la denuncia. El principal acusado fue un relacionista público vinculado a cierto sector de la farándula. Eso ocurrió en el mundo real. Mientras tanto en el mundo virtual sucedía algo diferente: empezaban a circular listas de pedófilos. Personas que no tenían ninguna relación con la causa, que no habían sido mencionados por nadie, eran acusados insistentemente por cuentas anónimas como violadores de niños. Si alguien reaccionaba contra semejante espanto, inmediatamente era convertido en un sospechoso, en un cómplice o en otro pedófilo de la lista.

El mecanismo que dispara esta dinámica es sencillo. Una docena de cuentas anónimas, que tienen algunos cientos o miles de seguidores, sostienen que fulano, mengano o perengano son pedófilos, están en una lista que figura "en el expediente". Luego, algunos portales de noticias poco conocidos titulan, "Denuncian que fulano, mengano o perengano son pedófilos". Eso realimenta el circuito y ya son muchas las cuentas que reproducen la acusación. Lo que sigue es kafkiano.

Los acusados reciben insultos: "pedófilo", "te vamos a violar a tus hijos para que aprendas".

Si callan, quiere decir que confirman.

Si responden, se exponen a que crezca el rumor.

Si no reaccionan, es obvio que son pedófilos.

Si lo hacen, reciben la pregunta: "Que te pasa? Si reaccionás así es por algo".

Mientras tanto, los agresores operan sobre terceras personas: el que no acusa a fulano de pedófilo es cómplice. Si en todo esto, se prende un famoso -espontáneamente o dirigido por alguien-, la bola de nieve se hace imparable. Los hijos del acusado se enteran, la repercusión empieza a hacerse sentir, levemente, en el mundo real.

Las redes sociales surgieron como un formidable instrumento de comunicación, información y debate, y como un espacio de libertad muy novedoso. Progresivamente, ese perfil se combinó con otros más ominosos, como el que refleja "Black Mirror". Muchas personas encontraron allí la forma de expresar su resentimiento contra quien fuera: una actriz, un deportista, un político, un periodista. Desde el anonimato, se pueden decir cosas que cara a cara nadie se atrevería. Pedófilo, mercenario, puto, judío, apropiador de niños, narcotraficante. Algo así ocurre también en los foros de debate. Su nivel de agresividad evita cualquier reflexión.

Esa agresividad se combina con un segundo rasgo nocivo, que es el encapsulamiento. Antes de las redes sociales, todo el mundo miraba la misma televisión. Ahora, cada uno se rodea de aquellos que piensan como él. Se crean "guetos virtuales" donde cada cual refuerza sus prejuicios gracias al intercambio permanente con quienes los comparten y a la exclusión de quien piensa diferente. Si esas mini comunidades virtuales están formadas por fanáticos de cualquier causa, operan como cardúmenes, en turba: creen en la misma información, aunque sea falsa; se enojan con quienes no la reproducen. Y cuando eligen un enemigo, por la razón que sea, lo atacan. Así, personas buenas pueden recibir miles de insultos de otros que disparan sus miserias desde el anonimato. Como la periodista de "Black Mirror".

Esos mecanismos, cuando quedan encerrados en las redes, logran un alcance limitado. Tal vez le arruinan un rato la vida a un desprevenido o a un inexperto, pero no pasan de allí (un personaje de "Black Mirror" cuenta como esas agresiones la pusieron al borde del suicidio). En cambio, cuando saltan a un medio de comunicación masivo, los efectos pueden ser terribles.

Ese fue el pecado de Mirtha Legrand: dejar que su agenda fuera dominada por Twitter. Allí gobiernan personalidades como Natacha Jaitt. Un escándalo -su denuncia sobre las supuestas conductas sexuales de un ex futbolista- le sumó cientos de miles de seguidores. Desde allí comenzó la denuncia contra los presuntos consumidores de sexo con menores. La ambición de rating, ante semejante escándalo nubló a la emperatriz de la televisión. Así se produjo la bizarra escena: una reina del pequeño territorio de Twitter fue al imperio televisivo a desparramar sus listas de pedófilos. Parecía que, como dijo Marcelo Longobardi, se había instalado un clima de caza de brujas aun peor que el de los años kirchneristas.

La reacción de muchas personas y, sobre todo, la precisa intervención del Procurador de la Provincia de Buenos Aires consiguieron que Natacha Jaitt, como muchos productos que solo se conservan al vacío, entrara en descomposición al contacto con el aire. Decirle pedófilo a alguien en Twitter no requiere pruebas. En otros niveles de exposición, hay que poder sostenerlo.

Sin embargo, su cuarto de hora deja algunas lecciones. En principio, es notable la cantidad de gente mala que existe. ¿Cómo se le ocurre a tantas personas difundir una miseria así, abrir dudas sobre la conducta de otros en un fuero tan íntimo, sin ningún tipo de indicio, favorecer tanto a los verdaderos abusadores de niños? ¿Cómo puede ser que cuando alguien dice "no hay pruebas", otro conteste "por ahora"?

Ese rasgo de maldad trascendió a la grieta: hay notorias personalidades del macrismo y del kirchnerismo que se sintieron fascinados por la manera en que Jaitt maltrataba a periodistas revoleando la acusación de pedofilia. Una simple búsqueda en Twitter permite rápidamente identificarlos. Si tantos se sintieron tan felices con ella, ¿será ella un animal exótico o un emergente de tantas otras personas enfermas? Las personas que intentan instalar estas campañas cuentan con una gran ayuda: no es Natalia Jaitt sino la maldad de quienes se excitan frente a la calumnia y la reproducen. Por lo visto, son muchos.

Pero lo más inquietante de todo es que el lodo de esta semana no es nuevo y tampoco exclusivo de las redes sociales. Quien puso el dedo en la llaga fue Nacho Viale, el productor del programa fallido: "En nuestra mesa también hubo personas que le dijeron narcotraficante a un jefe de Gabinete", dijo.

Durante muchos años, desde el kirchnerismo se revolearon acusaciones horribles sin pruebas: cuentas en el exterior que no existían, apropiaciones de niños que no pudieron probarse, órdenes presidenciales para que desaparezca Santiago Maldonado, candidatos opositores que eran calificados de narcotraficantes.

Pero la munición que fue, volvió. La abogada kirchnerista Graciana Peñafort enumeró una serie de casos en los que dirigentes de su sector fueron víctimas del método Jaitt, esto es, les atribuyeron conductas que luego no fueron probadas: narcotráfico, cuentas en el exterior, supuestas amantes con información reservada que no eran una cosa ni tenían la otra, difusión de escuchas sobre conversaciones privadas que dejan en ridículo a sus protagonistas.

Tal vez, Natacha aprendió sus métodos de muchas cosas que vio en estos años en territorios supuestamente más prestigiosos que aquellos donde ella se mueve.

Cuando deje de tuitear, cuando vuelva a dormir y a comer, si es que lo logra, Jaitt podrá preguntarle al mundo: ¿Seguro que yo soy tan diferente a todos los demás?

Aunque su sector político no haya sido precisamente un ejemplo al respecto -en realidad, todo lo contrario- Peñafort lo expresó así: "Años batallando para que se respeten los derechos y garantías de todos. Para que se respeten el principio de inocencia, el derecho al buen nombre y al honor , el derecho a defensa y el debido proceso para todos. Las garantías están puestas para proteger a los individuos de los abusos del poder. Si las olvidamos, porque fuimos víctimas de sus violaciones, entonces no somos muy distintos a ellos".

https://www.infobae.com/opinion/2018/04/08/la-alarmante-popularidad-del-metodo-jaitt/

viernes, 6 de abril de 2018

La canasta básica para una familia rosarina llegó a $30 mil

6 de abril de 2018.

Es el resultado para el tercer mes del año relevado por el Cesyac en 40 empresas con datos de los precios de 50 productos y 19 servicios.



La entidad de consumidores Cesyac (Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor) informó que su relevamiento del gasto de consumo para marzo en la ciudad de Rosario arrojó una canasta familiar de 29.085 pesos, que es 0,59 por ciento mayor a la estimada para el mes anterior. “El consumo no repunta”, es una de las conclusiones del trabajo. En el estudio tienen relevancia las subas en comestibles y los incrementos anunciados en expensas, medicamentos, el servicio de transporte público de Rosario y el de taxis y remises. Menos pronunciados fueron esta vez los movimientos de precios en bebidas, artículos de limpieza y carnes.



El Cesyac realiza el mismo estudio desde hace 93 meses. Releva 40 firmas, entre las que se encuentran comercios y empresas radicadas en la ciudad que o bien son visitadas o encuestadas telefónicamente. En ellas, se identifican los precios de 50 productos y 19 servicios.

El monto total del gasto del consumo del hogar para una familia tipo en marzo llegó en Rosario, de acuerdo al informe, a 29.085,43 pesos. De ese monto, lo destinado a productos de consumo masivo asciende a 8.043,51 pesos, lo que representa el 28 por ciento del total. Lo que el grupo familiar necesita en promedio para cubrir los servicios básicos en la casa suman por su parte 21.041,92 pesos.

Esta canasta se elevó porcentualmente en promedio un 0,59 por ciento respecto a febrero de 2018. El rubro de Productos de Consumo Masivo se elevó 1,06 por ciento, el de Expensas en un 15, el de Medicamentos en 2,81, el servicio de transporte público el 12,53 y el de autos de alquiler (taxis y remises) un 34,43, siempre en promedio.

Si bien el aumento del monto de la canasta de marzo fue leve, no habilita la esperanza: el director ejecutivo de Cesyac, Juan Marcos Aviano, advirtió que “abril viene con aumentos en gas, combustibles, las cuotas de los colegios, la TV por cable y el servicio de internet”.



En Capital es más caro
Como ya hace 24 meses, el Cesyac realiza el mismo informe de precios en la ciudad de Buenos Aires. Allí, los datos de marzo son:

Monto Total del gasto del consumo del hogar: 42.729,33 pesos, de los cuales

Productos de Consumo Masivo: 8.625,71 pesos (20% del total)

Servicios Básicos para el hogar: 34.103,62 pesos (80% restante)

https://www.elciudadanoweb.com/la-canasta-basica-para-una-familia-rosarina-llego-a-30-mil/