viernes, 31 de agosto de 2018

La falacia del "récord histórico" en la cotización del dólar

viernes 31 de Agosto de 2018.

Por Marcelo A. Saleme Murad.- *



En éstos días estamos asistiendo a una verdadera corrida periodística, que acompaña a la devaluación del tipo de cambio. Todos los programas de TV, aún los culinarios, comentan "el aumento del dólar". Pero mucho más extraño resulta escuchar hablar de "récord histórico" en la cotización de la divisa estadounidense. Es evidente que la "historia" para los que así denominan la actual situación, comenzó el 1 de enero de 2016. También resulta evidente que el Gobierno tiene una política económica no explícita en relación al tipo de cambio, que al no ser aclarada al mercado, produce todo tipo de inquietudes, temores, y sobre todo, especulaciones.

El dólar es el tema tabú de los argentinos. Nuestra moneda real es el dólar, no el peso. Todos, absolutamente todos los argentinos, calculan sus ingresos en dólares (aunque lógicamente no los reciban en ésa moneda). Lamentablemente, nuestro signo nacional no existe más; es sólo una referencia colateral que sólo sirve para "hacer los mandados". Nuestra soberanía monetaria es un lejano recuerdo, perdido en el tiempo por la ineptitud, avaricia, corrupción y populismo de nuestros sucesivos gobiernos.

Volviendo al tema de la "historia", antes de hablar de qué record estamos batiendo hoy, basta con revisar las devaluaciones y cotizaciones anteriores de la moneda estadounidense, y veremos que nada hay de "récord" ni de novedad.

Es necesario que sólo hablemos de datos, y no de política económica. Es decir, no juzgo aquí la actual política económica ni fiscal. Veamos.

Si tomamos nuestro signo peso desde 1916, (antes también hubo devaluaciones y la convertibilidad de Pellegrini, pero no iremos tan atrás) podemos observar los siguientes datos:

1.- En el primer Gobierno de Hipólito Irigoyen, un dólar costaba 2 pesos moneda nacional.

2.- En el comienzo del primer Gobierno de Perón (1945), un dólar costaba 4 pesos moneda nacional, es decir, el dólar se había apreciado un 100% en 21 años.

3.- Al final del primer Gobierno de Perón (1955), el dólar costaba 29 pesos, es decir, la divisa norteamericana se había revaluado la friolera del 725% desde el comienzo (10 años), y el doble de ése porcentaje desde que el Peso fue creado.

4.- Al comienzo del Gobierno de Arturo Illia (1963), el dólar costaba 138 pesos, y al final de su mandato (1966), costaba 238 pesos moneda nacional.

5.- Al comienzo del gobierno militar de Lanusse (1971), el dólar ya costaba 434 pesos moneda nacional, es decir se devaluó 21.700% en 50 años.

6.- Por su parte, María Estela Martínez de Perón asume su gobierno en 1974 con un dólar de 1.575 pesos moneda nacional, y al finalizar, en 1976, la moneda estadounidense cotizaba a 32.500 pesos moneda nacional.

7.- El Gobierno Militar (Videla - Viola - Galtieri - Bignone), entrega el poder a Alfonsín en 1983, con un tipo de cambio de u$s1 = $ 680.000.000 moneda nacional.

8.- Alfonsín, por su parte, entrega el poder a Menem en 1988 con un dólar que equivalía a doscientos diez mil millones de Pesos Moneda Nacional.

9.- Al momento en que el Gobierno de Menem instauró la Convertibilidad del Austral (1992), un dólar estadounidense valía 10 billones (millones de millones) de pesos de 1916. Menem terminó sus dos gobiernos con el mismo valor.

10.- Eduardo Duhalde llevó el Dólar de $ 1 a $ 4, es decir, una revaluación del Dólar del 400%. Comparado con el Peso de 1916, un dólar valía 40 billones de pesos moneda nacional.

11.- Al comienzo del gobierno de los Kirchner, ya hecha la devaluación por Duhalde en su año de gobierno, el dólar se había estabilizado alrededor de $3 (moneda de 1991), o sea, 30 billones de pesos moneda nacional de 1916; pero al final del gobierno de Cristina de Kirchner, el dólar real, valía 150 billones de pesos moneda nacional. Es decir, una revaluación del dólar del 500% en doce años; contando con que en el medio de ésos tres gobiernos kirchneristas, más precisamente a partir de 2008, el dólar sufrió una de las peores devaluaciones de su historia.

Así entonces, el actual gobierno recibe un tipo de cambio de u$s1 = 150.000.000.000.000 Pesos Moneda Nacional. ¿Vamos a hablar de récords históricos?

Destaco que hubo varios períodos en que se quitaron varios ceros a la moneda nacional, para poder contabilizarla. Períodos en los que se confiscaron los depósitos bancarios, se cambió el dinero efectivo depositado por bonos, se prohibió retirar el dinero de los bancos, se reemplazaron dólares depositados por pesos, y todo tipo de tropelías destinadas a evitar que el dólar se siguiera revaluando. Todas fracasaron. La divisa nacional se llamó sucesivamente "Peso", "Peso Ley", "Peso Argentino", "Austral", y nuevamente "Peso", con el fin de acostumbrar a la población a la conversión (léase, a la quita de ceros).

Y estamos hablando de una cotización contra un dólar que en cien años se vino devaluando también, que abandonó el patrón oro, y sufrió todo tipo de devaluaciones reales, aunque no nominales. Así entonces, las inflaciones combinadas directamente ni se pueden calcular

Por ello, al batir el parche con lo de "récord histórico" y hacer referencia a la historia, al gritar "incendio" y llamar a los botes, es necesario que digamos que la historia no comenzó con el gobierno de Cambiemos, y analicemos la Historia con un mínimo de seriedad.

(*) Abogado - Especialista en Asesoramiento de Empresas y en Derecho Tributario.

http://www.ambito.com/932329-la-falacia-del-record-historico-en-la-cotizacion-del-dolar

sábado, 25 de agosto de 2018

El valor de un archivo

Sábado 25 de Agosto de 2018.

Comenzó la digitalización del Archivo Mikielievich, que reúne miles de libros, fotografías, folletos, revistas, cartas y postales, entre otros materiales.

"Automóviles de gran porte denominados «Bañaderas» en una excursión en 1929", refiere el historiador.


Miles de fotografías, diarios, libros, revistas, cartas, postales, mapas, folletos. Cajas y más cajas que conforman un archivo. Un tesoro que guarda la historia de la ciudad. Se trata del Archivo Mikielievich, sobre el cual la Municipalidad logró finalmente tener su uso y disponibilidad tras casi 20 años de litigio. Por estos días, los materiales comenzaron a ser digitalizados tras ajustar el inventario y la conservación. "Es el archivo histórico más importante de la ciudad", dice el historiador Pablo Montini, quien durante años trabajó en una primera catalogación, cuando los materiales estaban bajo resguardo de la Escuela de Museología.

Wladimir Mikielievich (1904-1999) fue un historiador rosarino que durante toda su vida acopió, investigó y catalogó miles de materiales que abonan al relato histórico de la ciudad. Falleció en 1999 pero antes había definido ceder su archivo al municipio y a otras instituciones culturales de la ciudad. Una parte de ese archivo, compuesta por diarios locales inhallables, se encuentra microfilmada en el Museo Histórico Provincial Julio Marc; otros materiales resguarda el Museo de la Ciudad y otra parte se encuentra por estos días en un anexo de la Biblioteca Argentina. Sobre esta porción en particular es que la Secretaría de Cultura de la Municipalidad avanza en su digitalización y conservación.

A partir de la muerte del historiador comenzó un litigio sobre el archivo. Quien fue su ama de llaves y luego su esposa desconoció documentación en la cual Mikielievich donaba su obra a la ciudad. A poco de fallecer Mikielievich, y con una orden judicial de por medio, el municipio logró retirar lo donado pero comenzó una disputa judicial que impidió la libre disponibilidad sobre los materiales. De todos modos, el archivo quedó bajo la guarda municipal.

A través de estos años el archivo tuvo diversas locaciones. Primero estuvo alojado en un sector de la estación ferroviaria de Rosario Norte, que fue sede de Cultura municipal, luego pasó a unas oficinas ubicadas en la planta alta de la sala Mateo Booz y de allí hace un par de años fue trasladado a la Biblioteca Argentina, que al estar ahora en obra obligó a un nueva mudanza a uno de sus anexos.

Apenas llegó a la biblioteca, un equipo de museólogos y bibliotecarios se encargó de realizar un inventario general y de evaluar el estado de los materiales. Allí se definió sumar los más de mil libros que eran propiedad del historiador al acervo de la biblioteca. Y su colección de 5 mil revistas, única en la ciudad, junto a escritos personales, múltiples colecciones y dos de sus obras más conocidas quedaron para ser digitalizadas y puestas en valor. "A partir de esta tarea la idea es conformar un equipo de digitalización que no sólo tome a su cargo este archivo sino otros que están en las diversas instituciones de la secretaría", explicó Federico Valentini, subsecretario de Fortalecimiento Institucional del área.

Cuando el Archivo estuvo bajo guarda de la Escuela de Museología, el historiador Pablo Montini realizó una catalogación e inventario provisorio de los materiales y es, sin dudas, quien más lo investigó y por ende quien mejor lo conoce.

Entre marzo y abril del año próximo se estima que estará terminado el nuevo edificio de la biblioteca y a partir de ese momento "se definirá la locación final del Archivo", precisó Georgina Ricci, del área de Articulación e Innovación de Museos.

Las posibles locaciones son el Museo de la Ciudad y la propia biblioteca. Mientras, existe la posibilidad de acceder a los materiales ya digitalizados pero con una consulta previa (ver pág. 12).

Sorpresas en la historia

"La historia social, política y cultural de la ciudad va a cambiar una vez que exista la posibilidad de tener acceso pleno al archivo", sostuvo Montini. Y algo de eso se sospecha al ver tan sólo fragmentos del material guardado. Hay dos obras en particular que atraen las miradas. Un diccionario sobre Rosario, compuesto por 54 tomos (aunque tiene algunas faltantes) y una colección de 23 álbumes de fotografías.

   La Capital tuvo acceso a algunos tomos del diccionario y de los álbumes iconográficos y sin dudas lo que dice Montini tiene su asidero. Una foto de un aguatero en la plaza 25 de mayo, datada en 1866, derrumba otras imágenes sobre los orígenes de la ciudad. Una multitud rodeando un tren del que asoma Eva Perón en 1948 obliga a la pregunta sobre ese viaje a la ciudad. Decenas de pianos expuestos en una denominada "casa de música" lleva a pensar aquello de que en cada casa más o menos pudiente había un piano. La esquina de Rondeau y Alberdi totalmente inundada en 1940 pone en evidencia los desbordes del arroyo Ludueña en zona norte.

   Las imágenes pertenecen a una colección que Mikielievich denominó Iconográfica Rosarina compuesta por 23 tomos de fotografías del siglo XIX y XX, detalla la museóloga Ludmila Lien, a cargo de la conservación de los materiales. Estos álbumes ya fueron digitalizados a partir de la utilización de una cámara de alta resolución. "Por las características de los materiales, muchos de ellos cocidos a mano por Mikielievich, no se utilizaron scanners porque se hubieran dañado", refirió el fotógrafo Matías Sarlo, a cargo de la digitalización.

   En breve comenzará la digitalización del diccionario. Compuesto por 54 tomos (aunque hay una faltante). Compuesto de manera absolutamente artesanal, está ordenado alfabeticamente y ofrece un panorama general de la ciudad. Releva acontecimientos, personajes, sitios, edificios, instituciones de la ciudad. En sus páginas Mikielevich mecanografiaba los textos y pegaba imágenes e ilustraciones. Hay entradas que directamente son mapas, folletos o volantes. Incluso hay textos manuscritos. El historiador lo actualizaba constantemente.

   "Mikielievich conformó el archivo más importante que hay de la historia de la ciudad. Tiene libros, documentos, fotos, folletos, diarios, revistas, postales... todo referido a la ciudad. Y además de eso creó lo que él llamo una serie iconográfica con fotos a lo largo de toda la historia de la ciudad y el Diccionario de Rosario, 54 tomos mecanografiados y cocidos a mano, que es toda la tarea de él como historiador. Su archivo se refleja en esos 54 tomos", valoró Montini, actual director del Museo Marc.

   En su opinión, "la importancia del Archivo es extraordinaria porque ahí se puede investigar gran variedad de temas. Los historiadores rosarinos siempre decimos que van a aparecer nuevas tesis doctorales a partir de estos materiales y que muchas hipótesis que se plantearon sobre la ciudad y su historia pueden llegar a reformularse cuando ese material sea accesible".

   Montini indicó que además de los álbumes que componen Iconográfica y el Diccionario "también hay otros álbumes, como Rosario en Imágenes de Antaño, una colección de postales y otra de imágenes, autógrafos y caricaturas que perteneció a Alfredo Merelló. Es impresionante una colección de propaganda política, de panfletos, datados entre 1910 y 1980, que él fue tomando de la calle, los registraba, les ponía la fecha al igual que las calles o esquinas donde los había encontrado. Es una colección riquísima, no hay algo así en la ciudad".

   —Mikielievich referenciaba casi todo, ¿no son materiales sueltos, sin sentido?

   —Claro, es un programa que llevó adelante a lo largo de décadas y ese Archivo lo demuestra, lo fue ordenando, sistematizando y le fue dando temas. Por ejemplo, hay una cantidad de legajos donde iba poniendo sus peleas con la Iglesia o las referidas a Estanislao López, a quien no quería mucho. Hay un material extraordinario sobre el Monumento a la Bandera, hay sobre Refinería, sobre la prostitución en Rosario. Es un gran archivo, por eso van a aparecer un montón de cuestiones que van a sorprender y en particular a los historiadores. Ese Archivo es una nueva forma de ver la historia de la ciudad. También tiene algo que es muy interesante: El prontuario periodístico rosarino. lo llamaba así, son siete tomos que hizo en colaboración con la Junta de Historia de Rosario y que tiene todos los nombres de los periodistas y todas las publicaciones que él iba referenciando. Hay centenares de planos, mapas, catastros. Su trabajo con Iconografía es muy interesante, lo que hizo con la serie, hacía como un estudio iconográfico. Él, por ejemplo, arrancaba con una foto del puerto e iba agregando fotos de ese sitio de distintas épocas. Así lo hacía con todo, está todo indexado, él mismo registró todo, hay fotos bastante valiosas o poco conocidas, sobre todo las del siglo XX. También tiene una cantidad innumerable de postales sobre Rosario.

   —¿Trabajó su archivo de tal forma que hoy facilita la catalogación?

   —Absolutamente, él lo tenía totalmente inventariado y organizado. Tenía un fichero con todos los libros. Registraba todo lo que conseguía y utilizaba en sus publicaciones. Tenía grandes inventarios, por ejemplo de todas las revistas. La sección hemerográfica de Rosario es la más valiosa que hay en la ciudad. Contiene revistas que son inhallables, como Bohemia; la revista de los anarquistas de 1913; todas las revistas de El Círculo; Cinema, otra revista que no se encuentra en otro archivo. Hay revistas que nadie conoce, como la revista Sábado, que editaba Julio Vanzo en 1930. Una característica de esta sección es que siempre está el número 1 de cada una de las revistas. Mikielievich vivía para ese archivo, trabajó casi hasta que se murió. El material de los 80 es increíble. Al recorrer su archivo lo que se puede interpretar es que no tenía prejuicios, al menos eso es lo que muestra el variado contenido de su trabajo. Hay revistas de rock, de poesía de los 80 cuando se recuperaba la democracia, de cómic, literarias. O sea, él la tenía muy clara con respecto a formar un archivo de Rosario y no discriminó ningún tipo de información. Pero hay algo aún más importante respecto a Mikielievich y es que tuvo una actitud pedagógica clara. El fue uno de los mayores historiadores que se dedicó a la divulgación de la historia de Rosario, siempre trabajó en distintos medios para dar a conocer la historia de la ciudad: en La Capital, en el diario Rosario. El sentó las bases para la divulgación de la historia de Rosario.

https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/el-valor-un-archivo-n1664224.html


domingo, 8 de abril de 2018

La alarmante popularidad de método Jaitt

8 de abril de 2018.

Por: Ernesto Tenembaum.

"Black Mirror" es una serie muy original de Netflix. Uno de sus capítulos más estremecedores se llama "El odio de la Nación". En las primeras escenas cuenta la extraña muerte de una periodista. Todo arranca cuando ella publica una nota, aparentemente desafortunada, sobre una discapacitada que conduce una ONG. Inmediatamente se produce una reacción virulenta en las redes sociales. Alguien inventa el hashtag #MuerteA (#DeathTo) y miles de usuarios agregan el nombre de la periodista. En la calle, la insultan. Ella no deja de chequear angustiosamente el celular, donde recibe amenazas anónimas ("muere, perra"). En pocas horas, aparece asesinada. A partir de allí, se desarrolla una trama apasionante que explora el odio que domina las redes sociales. En algún momento, al pasar, se revolea la palabra pedofilia, un clásico en las redes no solo en la Argentina.



En los últimos días, la acusación de pedofilia se adueñó de las redes sociales argentinas. La sucesión de hechos es fácil de reconstruir. Dos jóvenes jugadores de las inferiores de Independiente contaron a su psicólogo que eran extorsionados para tener sexo por plata con mayores de edad. El club hizo la denuncia. El principal acusado fue un relacionista público vinculado a cierto sector de la farándula. Eso ocurrió en el mundo real. Mientras tanto en el mundo virtual sucedía algo diferente: empezaban a circular listas de pedófilos. Personas que no tenían ninguna relación con la causa, que no habían sido mencionados por nadie, eran acusados insistentemente por cuentas anónimas como violadores de niños. Si alguien reaccionaba contra semejante espanto, inmediatamente era convertido en un sospechoso, en un cómplice o en otro pedófilo de la lista.

El mecanismo que dispara esta dinámica es sencillo. Una docena de cuentas anónimas, que tienen algunos cientos o miles de seguidores, sostienen que fulano, mengano o perengano son pedófilos, están en una lista que figura "en el expediente". Luego, algunos portales de noticias poco conocidos titulan, "Denuncian que fulano, mengano o perengano son pedófilos". Eso realimenta el circuito y ya son muchas las cuentas que reproducen la acusación. Lo que sigue es kafkiano.

Los acusados reciben insultos: "pedófilo", "te vamos a violar a tus hijos para que aprendas".

Si callan, quiere decir que confirman.

Si responden, se exponen a que crezca el rumor.

Si no reaccionan, es obvio que son pedófilos.

Si lo hacen, reciben la pregunta: "Que te pasa? Si reaccionás así es por algo".

Mientras tanto, los agresores operan sobre terceras personas: el que no acusa a fulano de pedófilo es cómplice. Si en todo esto, se prende un famoso -espontáneamente o dirigido por alguien-, la bola de nieve se hace imparable. Los hijos del acusado se enteran, la repercusión empieza a hacerse sentir, levemente, en el mundo real.

Las redes sociales surgieron como un formidable instrumento de comunicación, información y debate, y como un espacio de libertad muy novedoso. Progresivamente, ese perfil se combinó con otros más ominosos, como el que refleja "Black Mirror". Muchas personas encontraron allí la forma de expresar su resentimiento contra quien fuera: una actriz, un deportista, un político, un periodista. Desde el anonimato, se pueden decir cosas que cara a cara nadie se atrevería. Pedófilo, mercenario, puto, judío, apropiador de niños, narcotraficante. Algo así ocurre también en los foros de debate. Su nivel de agresividad evita cualquier reflexión.

Esa agresividad se combina con un segundo rasgo nocivo, que es el encapsulamiento. Antes de las redes sociales, todo el mundo miraba la misma televisión. Ahora, cada uno se rodea de aquellos que piensan como él. Se crean "guetos virtuales" donde cada cual refuerza sus prejuicios gracias al intercambio permanente con quienes los comparten y a la exclusión de quien piensa diferente. Si esas mini comunidades virtuales están formadas por fanáticos de cualquier causa, operan como cardúmenes, en turba: creen en la misma información, aunque sea falsa; se enojan con quienes no la reproducen. Y cuando eligen un enemigo, por la razón que sea, lo atacan. Así, personas buenas pueden recibir miles de insultos de otros que disparan sus miserias desde el anonimato. Como la periodista de "Black Mirror".

Esos mecanismos, cuando quedan encerrados en las redes, logran un alcance limitado. Tal vez le arruinan un rato la vida a un desprevenido o a un inexperto, pero no pasan de allí (un personaje de "Black Mirror" cuenta como esas agresiones la pusieron al borde del suicidio). En cambio, cuando saltan a un medio de comunicación masivo, los efectos pueden ser terribles.

Ese fue el pecado de Mirtha Legrand: dejar que su agenda fuera dominada por Twitter. Allí gobiernan personalidades como Natacha Jaitt. Un escándalo -su denuncia sobre las supuestas conductas sexuales de un ex futbolista- le sumó cientos de miles de seguidores. Desde allí comenzó la denuncia contra los presuntos consumidores de sexo con menores. La ambición de rating, ante semejante escándalo nubló a la emperatriz de la televisión. Así se produjo la bizarra escena: una reina del pequeño territorio de Twitter fue al imperio televisivo a desparramar sus listas de pedófilos. Parecía que, como dijo Marcelo Longobardi, se había instalado un clima de caza de brujas aun peor que el de los años kirchneristas.

La reacción de muchas personas y, sobre todo, la precisa intervención del Procurador de la Provincia de Buenos Aires consiguieron que Natacha Jaitt, como muchos productos que solo se conservan al vacío, entrara en descomposición al contacto con el aire. Decirle pedófilo a alguien en Twitter no requiere pruebas. En otros niveles de exposición, hay que poder sostenerlo.

Sin embargo, su cuarto de hora deja algunas lecciones. En principio, es notable la cantidad de gente mala que existe. ¿Cómo se le ocurre a tantas personas difundir una miseria así, abrir dudas sobre la conducta de otros en un fuero tan íntimo, sin ningún tipo de indicio, favorecer tanto a los verdaderos abusadores de niños? ¿Cómo puede ser que cuando alguien dice "no hay pruebas", otro conteste "por ahora"?

Ese rasgo de maldad trascendió a la grieta: hay notorias personalidades del macrismo y del kirchnerismo que se sintieron fascinados por la manera en que Jaitt maltrataba a periodistas revoleando la acusación de pedofilia. Una simple búsqueda en Twitter permite rápidamente identificarlos. Si tantos se sintieron tan felices con ella, ¿será ella un animal exótico o un emergente de tantas otras personas enfermas? Las personas que intentan instalar estas campañas cuentan con una gran ayuda: no es Natalia Jaitt sino la maldad de quienes se excitan frente a la calumnia y la reproducen. Por lo visto, son muchos.

Pero lo más inquietante de todo es que el lodo de esta semana no es nuevo y tampoco exclusivo de las redes sociales. Quien puso el dedo en la llaga fue Nacho Viale, el productor del programa fallido: "En nuestra mesa también hubo personas que le dijeron narcotraficante a un jefe de Gabinete", dijo.

Durante muchos años, desde el kirchnerismo se revolearon acusaciones horribles sin pruebas: cuentas en el exterior que no existían, apropiaciones de niños que no pudieron probarse, órdenes presidenciales para que desaparezca Santiago Maldonado, candidatos opositores que eran calificados de narcotraficantes.

Pero la munición que fue, volvió. La abogada kirchnerista Graciana Peñafort enumeró una serie de casos en los que dirigentes de su sector fueron víctimas del método Jaitt, esto es, les atribuyeron conductas que luego no fueron probadas: narcotráfico, cuentas en el exterior, supuestas amantes con información reservada que no eran una cosa ni tenían la otra, difusión de escuchas sobre conversaciones privadas que dejan en ridículo a sus protagonistas.

Tal vez, Natacha aprendió sus métodos de muchas cosas que vio en estos años en territorios supuestamente más prestigiosos que aquellos donde ella se mueve.

Cuando deje de tuitear, cuando vuelva a dormir y a comer, si es que lo logra, Jaitt podrá preguntarle al mundo: ¿Seguro que yo soy tan diferente a todos los demás?

Aunque su sector político no haya sido precisamente un ejemplo al respecto -en realidad, todo lo contrario- Peñafort lo expresó así: "Años batallando para que se respeten los derechos y garantías de todos. Para que se respeten el principio de inocencia, el derecho al buen nombre y al honor , el derecho a defensa y el debido proceso para todos. Las garantías están puestas para proteger a los individuos de los abusos del poder. Si las olvidamos, porque fuimos víctimas de sus violaciones, entonces no somos muy distintos a ellos".

https://www.infobae.com/opinion/2018/04/08/la-alarmante-popularidad-del-metodo-jaitt/

viernes, 6 de abril de 2018

La canasta básica para una familia rosarina llegó a $30 mil

6 de abril de 2018.

Es el resultado para el tercer mes del año relevado por el Cesyac en 40 empresas con datos de los precios de 50 productos y 19 servicios.



La entidad de consumidores Cesyac (Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor) informó que su relevamiento del gasto de consumo para marzo en la ciudad de Rosario arrojó una canasta familiar de 29.085 pesos, que es 0,59 por ciento mayor a la estimada para el mes anterior. “El consumo no repunta”, es una de las conclusiones del trabajo. En el estudio tienen relevancia las subas en comestibles y los incrementos anunciados en expensas, medicamentos, el servicio de transporte público de Rosario y el de taxis y remises. Menos pronunciados fueron esta vez los movimientos de precios en bebidas, artículos de limpieza y carnes.



El Cesyac realiza el mismo estudio desde hace 93 meses. Releva 40 firmas, entre las que se encuentran comercios y empresas radicadas en la ciudad que o bien son visitadas o encuestadas telefónicamente. En ellas, se identifican los precios de 50 productos y 19 servicios.

El monto total del gasto del consumo del hogar para una familia tipo en marzo llegó en Rosario, de acuerdo al informe, a 29.085,43 pesos. De ese monto, lo destinado a productos de consumo masivo asciende a 8.043,51 pesos, lo que representa el 28 por ciento del total. Lo que el grupo familiar necesita en promedio para cubrir los servicios básicos en la casa suman por su parte 21.041,92 pesos.

Esta canasta se elevó porcentualmente en promedio un 0,59 por ciento respecto a febrero de 2018. El rubro de Productos de Consumo Masivo se elevó 1,06 por ciento, el de Expensas en un 15, el de Medicamentos en 2,81, el servicio de transporte público el 12,53 y el de autos de alquiler (taxis y remises) un 34,43, siempre en promedio.

Si bien el aumento del monto de la canasta de marzo fue leve, no habilita la esperanza: el director ejecutivo de Cesyac, Juan Marcos Aviano, advirtió que “abril viene con aumentos en gas, combustibles, las cuotas de los colegios, la TV por cable y el servicio de internet”.



En Capital es más caro
Como ya hace 24 meses, el Cesyac realiza el mismo informe de precios en la ciudad de Buenos Aires. Allí, los datos de marzo son:

Monto Total del gasto del consumo del hogar: 42.729,33 pesos, de los cuales

Productos de Consumo Masivo: 8.625,71 pesos (20% del total)

Servicios Básicos para el hogar: 34.103,62 pesos (80% restante)

https://www.elciudadanoweb.com/la-canasta-basica-para-una-familia-rosarina-llego-a-30-mil/


viernes, 26 de enero de 2018

Los nueve sueños más comunes y su significado

26/01/18.

Algunos sueños no sólo son recurrentes en algunas personas, sino que muchos sueñan con lo mismo. Al parecer hay una serie de situaciones que dispara nuestro inconsciente mientras dormimos que indican problemáticas comunes y tienen un significado.



Ser perseguido

Sin duda todos en algún momento tuvieron este sueño. Se trata de que hay algún tema que se quiere afrontar pero no se sabe muy bien cómo. La solución sería pensar en cómo afrontarlo y animarse a hacerlo.

Quedarse sin dientes

Es una señal de inseguridad. La dentadura es una marca de cuan poderoso se siente una persona a nivel subconsciente, por lo que  soñar que se caen significa que hay algo que está haciendo tambalear esa seguridad.

Tener ganas de ir al baño y no encontrarlo


Urgencia. Es en el baño donde se atienden las urgencias y necesidades más básicas, así que soñar con esto se relaciona con la imposibilidad de resolver un problema importante. También tiene que ver con la dificultad de expresar claramente las propias necesidades.

Estar desnudo en público


La ropa es la barrera hacia nuestra intimidad y se elige en función de una imagen que se proyecta ante la sociedad. Estar desnudo en público sugiere que hay alguna situación en la vida frente a la cual la persona se siente vulnerable o expuesta.

Tener que rendir un examen

Los exámenes son la primera forma con la que se juzga nuestra capacidad ante la sociedad. Soñar con esta situación tiene que ver con estar siendo demasiado crítico con la propia forma de actuar en la vida.

Volar

Ser capaz de volar sugiere que la persona se siente liberada de alguna circunstancia que le estaba generando un peso en la vida.

Estar cayendo

Indica que la persona se está aferrando a alguna situación particularmente frágil en su vida (quizás a alguna relación conflictiva, o a alguna posibilidad que no sabe si finalmente se va a concretar).

Perder el control del vehículo que se maneja

Indica que se está perdiendo el control de alguna situación en particular o un indicio de que la persona no se siente con la suficiente fuerza o perseverancia para llegar a un determinado objetivo.

Encontrar una nueva habitación

Encontrar una habitación que no está siendo usada en la casa, o en algún lugar familiar, sugiere que se está descubriendo un talento o un aspecto de la personalidad que se desconocía.

https://www.rosarioplus.com//Los-nueve-suenos-mas-comunes-y-su-significado-t201801250001.html

viernes, 2 de junio de 2017

El Rodrigazo, la antesala del infierno

2 Junio 2017.

Por: Rubén Fraga.

Mientras el gobierno de María Estela Martínez de Perón se deterioraba a pasos rápidamente, el miércoles 4 de junio de 1975 los argentinos recibieron un cross en la mandíbula: el flamante ministro de Economía Celestino Rodrigo anunció al país un drástico plan de ajuste que incluía una brutal devaluación del peso del 160%, un aumento del precio de los combustibles del 181%, y un incremento de las tarifas eléctricas y los servicios públicos del 75%.

Celestino Rodrigo anunció, el miércoles 4 de junio de 1975, un brutal plan de ajuste.

 El shock económico y el golpe a los ingresos de la gente fueron de tal magnitud que el plan de ajuste pasó a la historia como el Rodrigazo, en alusión al apellido del ignoto ingeniero que, 48 horas antes, había viajado en subte para su asunción como ministro de Economía en un intento por mostrar una imagen populista.

Rodrigo, un ilustre desconocido para los economistas de la época era, sin embargo, un hombre del riñón del entonces todopoderoso ministro de Bienestar Social: el tenebroso José López Rega.

Con su designación, el gobierno de Isabel Perón se apartó definitivamente de la tradición popular del peronismo para incursionar en una línea que fue precursora de lo que más tarde se conocer a como neoliberalismo.

Hacia mediados de la década del 70, la Argentina era un país de base industrial, orientado hacia el mercado interno. Su expansión económica dependía del incremento de los niveles de empleo y de salario, variables que dinamizaban la demanda doméstica. Por lo tanto, tras el repliegue de los militares de la “Revolución Argentina” (1966-1973), las propias bases estructurales de la economía nacional afirmaban condiciones para el desarrollo organizativo y político de los sectores populares.

En ese marco, los momentos de expansión económica promovían alianzas entre organizaciones gremios y empresarios. Hacia allí apuntó el Programa de Reconstrucción y Liberación Nacional presentado en mayo de 1973, al comenzar el efímero gobierno de Héctor José Cámpora, quien preparó el terreno para el ansiado regreso de Juan Domingo Perón.

Con todo, el programa era un intento de superar las limitaciones al crecimiento de una economía cuyos rasgos básicos no se pensaba modificar: no había en él nada que indicara una orientación hacia el socialismo nacional ni una busqueda de nuevos rumbos al desarrollo del capitalismo. Como en 1946, Perón –quien reemplazó a Cámpora en octubre del 73– recurrió para pilotearlo a un empresario exitoso, en este caso ajeno al peronismo: José Ber Gelbard, jefe de la Confederación General Económica (CGE), que nucleaba la mayoría de las empresas de capital nacional. Los objetivos del plan eran fuertemente intervencionistas y, en menor medida, nacionalistas y distribucionistas, y no implicaban un ataque directo a ninguno de los intereses establecidos. La nueva orientación económica se basó en una propuesta de la CGE al presidente Cámpora –parte de ella había sido incorporada a la plataforma electoral del Frejuli– y luego fue el corazón del acuerdo social.

La idea de un acuerdo surgió de la necesidad de superar la histórica lucha por la distribución de la riqueza. El “Pacto Social” se forjó con el acuerdo de los sindicatos, la industria y el gobierno en torno a una serie de medidas que tendían a estabilizar los precios y redistribuir el ingreso en favor de los trabajadores asalariados.

Dichas medidas incluían un congelamiento de precios, un aumento de salarios del 20%, la suspensión de las negociaciones colectivas de salarios por dos años, un plan de austeridad para el sector público, una redistribución del gasto hacia los servicios públicos, una reforma tributaria que afectaría el impuesto a las ganancias y a la tierra, y la canalización del crédito hacia las empresas nacionales. Además, se buscaba una tasa de cambio estable y evitar una devaluación. Ese acuerdo, implementado a partir del 25 de mayo de 1973 y rubricado por el Congreso el 8 de junio de ese mismo año, funcionó por casi un año.

Pero el retorno de Perón al país y su victoria con el 66% de los votos en septiembre de 1973 marcaron también el apogeo del nefasto López Rega, un verdadero brujo que cobró cada vez más influencia en el entorno del veterano caudillo. En ese contexto, antes de la muerte de Perón, el lunes 1º de julio de 1974, se desató una puja sin cuartel por el poder.

La lucha interna en el gobierno se decidió a favor del ala derechista y López Rega tuvo bajo su autoridad a Isabel luego de la muerte del presidente. Bajo el signo de la violencia y declarada la guerra a las organizaciones armadas como Montoneros, FAR y ERP, la vida económica sufriría golpe tras golpe: aumentaba la desocupación, caían los salarios, la moneda se devaluaba. El caos durante el mandato de Isabel se reflejó también en la inestabilidad del gabinete y la alternancia de ministros de Economía. ninguno permaneció en el cargo lo suficiente ni contó con un mínimo de disciplina entre los firmantes del pacto como para implementar un programa económico coherente.

Por el contrario, sus pasos reflejaron la necesidad de flexibilizar o ajustar las pautas del acuerdo, en gran parte como respuesta a los conflictos políticos.

Gelbard fue reemplazado en octubre de 1974 por el histórico economista Alfredo Gómez Morales, quien ya había ocupado el cargo en los 50. Pero la crisis petrolera de 1973 afectó al país por el alza de precios de los bienes importados. Las reservas se agotaron y la balanza de pagos registró un enorme déficit. La inflación comenzó a dispararse e Isabel cedió a la presión de López Rega y reemplazó a Gómez Morales por Rodrigo. Fue el principio del fin.

La caída del Brujo

Ingeniero de profesión, Rodrigo no era un técnico en la materia y recurrió para la elaboración de su plan económico a Mansueto Ricardo Zinn, quien luego hizo lo mismo para José Alfredo Antonio Martínez de Hoz, primer ministro de Economía de la junta militar que asaltó el poder en marzo del 76. Sus medidas de shock no sólo pulverizaron el poder adquisitivo del salario sino que además implicaron una corrección brutal de los precios relativos de la economía y desataron una tormenta política: los gremios abandonaron la gran paritaria nacional que intentaba reeditar el pacto social.

Frente a ello, la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A), un siniestro grupo paramilitar liderado por López Rega, surgió para perseguir a los sectores más combativos del sindicalismo y a la izquierda política. De ese modo, la Triple A y el Rodrigazo fueron la antesala del terrorismo de Estado y de la experiencia económica de Martínez de Hoz que se desatarían sobre el país al año siguiente.

Frente a los reclamos, Isabel ofreció un ajuste salarial del 38% que fue rechazado por los sindicalistas que iniciaron un plan de lucha por el que diferentes gremios lograron aimentos de hasta el 160%. El 29 de junio la presidenta anuló por decreto los aumentos y fijó un tope del 50%, lo que provocó la renuncia de Ricardo Otero, dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), como ministro de Trabajo. El secretario general de la CGT, Casildo Herreras, denunció las prácticas oficiales ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Ginebra y viajó a Montevideo para reunirse con Lorenzo Miguel, líder de la UOM. Desde la capital uruguaya convocaron para el 7 y 8 de julio al histórico primer paro general contra un gobierno peronista con movilización a la Plaza de Mayo. El comandante en jefe del Ejército, Alberto Numa Laplane, se negó a reprimir a los trabajadores y la presidenta tuvo que convalidar los aumentos salariales.

Finalmente, los militares forzaron la salida de López Rega el 11 de julio y el Brujo debió abandonar el país. Rodrigo se mantuvo en el cargo hasta el 22 de ese mes cuando, ya sin ningún poder, fue reemplazado por Pedro Bonanni.

Tras ese breve ensayo, los grupos económicos agazapados detrás del Rodrigazo llegaron a la conclusión de que la desintegración del sistema social argentino y la construcción del nuevo orden no eran posibles bajo las formas de la democracia. Se necesitaba una dictadura feroz para imponer el nuevo modelo económico a sangre y fuego: el gobierno de Isabel y la democracia argentina tenían los días contados.

http://www.elciudadanoweb.com/el-rodrigazo-la-antesala-del-infierno/

sábado, 13 de mayo de 2017

Boff: "La pobreza no está en la periferia sino en el corazón del sistema"

Sábado 13 de Mayo de 2017.

Por: Victoria Arrabal, Docente UNR.

El teólogo brasileño brindó una conferencia sobre la pobreza, la escasez social del agua y la lesa ambientalidad, invitado por la Cátedra del Agua de la UNR.

El teólogo Leonardo Boff disertó sobre desigualdad, pobreza y ecología en el Centro Cultural Parque de España.


"No se puede hablar de la pobreza sin una dimensión ética, política, espiritual, de un profundo sentimiento humano por todos aquellos hermanos y hermanas que sufren y están condenados a morir antes de tiempo por el hambre", comenzó diciendo Leonardo Boff, ex sacerdote franciscano, filósofo, escritor, profesor y ecologista. El teólogo brasileño brindó una conferencia sobre la pobreza, la escasez social del agua y la lesa ambientalidad, invitado por la Cátedra del Agua de la UNR.

Acompañado por el vicerrector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Fabián Bicciré; el decano de la Facultad de Ciencia Política, Franco Bartolacci y el director de la Cátedra del Agua, Aníbal Faccendini, la disertación tuvo lugar en el Centro Cultural Parque de España.

Boff hizo referencia a las discusiones políticas internacionales que establecen dos líneas fundamentales sobre la pobreza: la absoluta, que incluye a las personas que viven con menos de dos dólares por día y que afecta fundamentalmente a los más vulnerables, los niños y niñas. Y, por otro lado, la de aquellos que acceden a la canasta básica de alimentos y algunos servicios públicos pero de manera muy insuficiente. Estos, viven con dos dólares y no consiguen satisfacer de forma adecuada las necesidades humanas dado que "no se trata sólo de matar el hambre sino de poder convivir con los demás, tener un espacio de libertad, placer, encuentro".

Falta voluntad

"Estamos condenados a vivir en un sistema que para sobrevivir tiene que hacer dinero con más dinero, que no va para la producción sino para la especulación. Si tomáramos 0,2 por ciento de toda esa riqueza que no produce nada y está circulando en las bancas económicas, se podría crear un fondo para matar el hambre de todos los seres humanos, propiciar un techo, salud y una forma de habitar mínimamente digna", analizó el Doctor Honoris Causa de la UNR.

"Tenemos los medios pero no la voluntad, la sensibilidad. Hemos perdido el sentido del ser humano, de ver el dolor del otro. Como son pobres son ceros económicos, no producen nada, consumen muy poco, pero son dos tercios de la humanidad", enfatizó y agregó que la relación del capital con el trabajo es "profundamente desigual" y que la pobreza no está en la periferia sino en el corazón del sistema.

Rostros de la pobreza

Boff estuvo presente en el comienzo de la reflexión que buscaba articular el discurso indignado ante la miseria y la marginación con el discurso de la fe cristiana, que generó la conocida Teología de la Liberación. En este sentido comentó que las Iglesias de Liberación en América latina analizan la pobreza desde diversas visiones.

Una es la mirada que el rico hace del pobre, como una persona "que no tiene". "A veces los humillan, dicen que son pobres porque no quieren trabajar o porque es voluntad de Dios". La otra reflexión es que el pobre tiene habilidades y puede ser insertado en el sistema, ser un trabajador y salir de la pobreza. "Gran parte de los que hoy son pobres están en esta situación pero continúan siendo dependientes porque el obrero no tiene capacidad de negociación frente al patrón con poder que impone sus leyes".

La tercera interpretación es que "el pobre tiene capacidad de buscar alternativas al sistema. La pobreza no es pobreza es empobrecimiento. Una vez que ellos se organizan, elaboran un proyecto y se articulan con otros aliados, pueden tener fuerza histórica de empezar algo nuevo que viene desde abajo". "Esta es la opción que apoyamos para ayudarlos a superar sus niveles de miseria", resaltó.

El teólogo expresó que la pobreza tiene muchos rostros. "Están los pobres socioeconómicos y los socioculturales, como los negros, los indígenas las mujeres oprimidas por el patriarcado, los discriminados de LGBT, los refugiados que sufren marginación y también países enteros que son conducidos a una nueva colonización". Explicó que estos países son los que se niegan a tener un proyecto de soberanía nacional, un camino propio con sus valores y tradiciones para convertirse en apéndices del gran sistema, a través de la desindustrialización, la privatización de los bienes públicos y la venta de tierras".

Finalmente manifestó que "el otro gran pobre es la madre tierra, porque la hemos explotado tanto que necesita un año y medio para reponer lo que le quitamos durante un año". "Lo que tenemos que superar —propuso Boff— es el sistema que produce la pobreza, cambiar la forma de producir, de distribuir, de consumir y la forma de tratar a la naturaleza, no como alguien que está por encima dominándola, sino como alguien que pertenece a ella".

http://www.lacapital.com.ar/educacion/boff-la-pobreza-no-esta-la-periferia-sino-el-corazon-del-sistema-n1395392.html