domingo, 12 de julio de 2020

La conducción política del poder económico

12 de julio de 2020.

Por: Alfredo Zaiat.

La resistencia del establishment a un proyecto económico de desarrollo nacional.
El presidente Alberto Fernández convocó a los empresarios reunidos en el G-6 para sumarlos a la construcción de una nueva normalidad económica, que deje atrás el capitalismo neoliberal hegemonizado por las finanzas globales. No es probable que quieran ser parte de esa tarea más allá del gesto de acompañarlo en el acto del Día de la Independencia.



En el acto oficial de celebración del Día de la Independencia, el presidente Alberto Fernández estuvo acompañado en forma presencial, en la Quinta de Olivos, por los empresarios del G-6, que reúne a las titulares de las cámaras del establishment, y de un dirigente de la conducción de la CGT.

Fue una apuesta oficial fuerte dirigida al mundo empresario concentrado, que desde hace más de 40 años ha intensificado el combate contra el proyecto de desarrollo nacional que hoy aspira a desplegar el frente político que gobierna.

El mensaje de Fernández es sencillo de entender aunque no es probable que haya sido aceptado por los interlocutores elegidos. Es una renovada invitación a un sujeto social que resiste construir un sistema económico que permita alejar la reiteración de crisis dramáticas, las cuales lo tienen como protagonista estelar en cada una de ellas.

Grupos


Más allá de gestos personales de cada uno sus miembros hacia el poder político de turno, el poder económico se ha transformando en estas últimas décadas. Ir a su búsqueda con la expectativa de encontrar lo que alguna vez fue para sumarlo a un proyecto de desarrollo nacional, como si nada hubiera pasado en este tiempo, sólo entregará otra decepción.

Casi todos los integrantes del bloque de poder concentrado están cada vez más alejados del destino del mercado interno, operan en áreas monopólicas o con posiciones dominantes y están subordinados a la valorización financiera de sus excedentes, los cuales en gran parte son dolarizados y fugados.

Una de las pocas excepciones en ese bloque de poder local al que todavía le resulta relevante el consumo interno y tiene su principal base productiva en el país es el grupo Arcor de la familia Pagani.

Cuando gran parte de los patrimonios de ese núcleo de empresarios poderosos está en el exterior, ya sea en propiedades, empresas, activos bursátiles o capitales líquidos, y su principal actividad se encuentra en servicios monopólicos o producción de materias primas exportables, su propio destino queda escindido del general.

Por eso son protagonistas principales de las grandes crisis pero no las padecen en toda su dimensión; más bien se benefician porque aumentan la concentración y centralización del capital.

Es un poder económico conservador, ideologizado al extremo y contaminado de los lugares comunes de la ortodoxia económica, además de ser conducido políticamente por los grupos Techint y Clarín.

Trasnacional


El grupo Techint emprendió un proceso de trasnacionalización en las últimas décadas. Está amenazado por la expansión de corporaciones de la nueva potencia mundial (China), y para tratar de preservar privilegios y cuotas de mercado de su producción de tubos con y sin costura exige protección para su actividad y, sin pudor, promueve apertura importadora para el resto. Opera en sectores con cuasirrentas monopólicas y millonarios subsidios fiscales. Se alinea de ese modo con la estrategia económica y global de la potencia declinante, Estados Unidos.

A lo largo de varias décadas, las fabulosas ganancias obtenidas en el mercado argentino, conseguidas por medidas públicas específicas para supuestamente inducirlo a un aumento de la inversión local y a entregar productos a precios competitivos al mercado doméstico, fueron utilizadas en gran parte para financiar la expansión internacional.

Techint logró la diversificación territorial de su conglomerado: su casa matriz está en Luxemburgo para pagar menos impuestos, tiene plantas también en Japón, Estados Unidos, México, Brasil e Italia, y es socio en empresas sauditas, rusas, colombianas y canadienses.

Desde los últimos años del siglo pasado, las inversiones en Argentina han sido marginales respecto a las destinadas al crecimiento de su negocio internacional.

El modelo desarrollista le fue favorable para la evolución inicial, pero ahora ya no le resulta útil. Por eso despide trabajadores desafiando al presidente Fernández. Para Techint el salario es un costo y no un factor dinámico del mercado interno. Por eso postula un modelo económico de tipo de cambio elevado, puesto que por esa vía reduce el costo salarial al tiempo que beneficia su salida exportadora.

Posesiones


El Grupo Clarín se ha consolidado como un conglomerado de telecomunicaciones luego de conseguir desembarcar en Telecom gracias a la flexibilidad regulatoria dispuesta por el gobierno de Macri.

Desde la última dictadura militar y con cada uno de los posteriores gobiernos democráticos, con la excepción de los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner, Clarín consiguió capturar eslabones de su negocio para construir un gigante del sector de las telecomunicaciones.

Las manos vacías en esos ocho años es una de las posibles respuestas a los motivos de los persistentes embates contra CFK y su familia que diariamente lanza desde su extenso dispositivo de medios.

El grupo Clarín opera en un mercado de servicios de fuertes rasgos monopólicos y busca frenar el ingreso de la competencia, ya sea la que puede constituir el grupo mexicano liderado por el millonario mexicano Carlos Slim o la de compañías chinas (Huawei, empresa combatida por Estados Unidos).

Utiliza su amplia red de medios (diarios, radios y televisión) para expandir y defender cada una de sus posesiones, siendo Telecom la última que sumó al conglomerado y posterior fusión con Cablevisión. Resiste el congelamiento de tarifas de los servicios que prestan esas compañías, está en controversias con el Estado por pagos millonarios por la frecuencia de Nextel y pretende mantener un espectro radioeléctrico mayor al que le corresponde por regulaciones del sector.

Cuadrante

Ambos grupos ya no tienen como base de su propia expansión la necesidad de un modelo económico desarrollista.

El caso de Clarín es más evidente y el brusco giro de la línea editorial tuvo su bisagra en el conflicto con un sector del campo por las retenciones móviles en 2008.

El análisis económico de sus canales de difusión fue mudando del desarrollismo hacia un modelo aperturista, de privilegio a la producción de materias primas agropecuarias y de predominio de las finanzas.

Ese viraje conceptual explica su actual posicionamiento en el cuadrante de la derecha del espectro ideológico de medios de comunicación.

La campaña anticuarentena, el fomento de la grieta política, social y cultural utilizando a comunicadores y animadores de shows periodísticos, y el impulso de un modelo económico de exclusión es la política de superficie para fortalecer la estrategia estructural para la consolidación de los negocios del conglomerado de telecomunicaciones, pero también para los de los principales socios que están vinculados a la producción agropecuaria.

Derecha


Los grupos Techint y Clarín no son sólo la expresión de la derecha empresaria por ser antiperonista o por la obsesión patológica con CFK y la letra K. Son más que canales de esa manifestación política a través de cámaras empresarias o de una red de medios. Ambos se han convertido en la conducción política de ese espacio ideológico, fundamentalmente, porque les resulta funcional para la defensa y la aspiración de continuar expandiendo su base material.

Como se sabe desde hace bastante, los intereses materiales van moldeando la conciencia y la acción.

Podrían haber elegido otra opción ideológica conservadora, alejada del fanatismo y de la promoción de la hostilidad de clases medias y altas a quienes piensan diferente. Pero no hubieran estado en línea con el actual comportamiento de las fuerzas de derecha en el mundo, que en América latina son guiadas por el Departamento de Estado y el Comando Sur de Estados Unidos.

Los ejes de acción son la exacerbación de las tensiones políticas, el odio a las fuerzas políticas populares y la intolerancia al disenso. El trumpismo es la expresión de esas conductas.

La perversidad del discurso y la acción de la derecha política y mediática es que esas características, con elevada violencia simbólica, son atribuidas a las víctimas de ese comportamiento antisocial.

La pandemia, como en varios otros campos, exhibió sin maquillaje la brutalidad del capitalismo neoliberal dominado por las finanzas globales. En el escenario argentino, los grupos Techint y Clarín, con sus respectivos satélites (en el ámbito empresario los miembros del G-6, la AEA y el Foro de Convergencia, y en el mundo mediático, La Nación y el portal Infobae), actúan como ordenadores del bloque de poder económico para preservar los privilegios que tienen en la presente fase del capitalismo global.

Disciplina


Por miedo o por convencimiento, el resto del establishment se disciplina detrás de ellos, algunos para engancharse en ese tren con sus propios negocios, otros para no ser marginados de ese grupo social, y no pocos por temor a la persecución judicial y la amenaza de la cárcel, como les pasó a varios durante el macrismo.

La guerra interempresaria con grupos económicos indicados como kirchneristas (Lázaro Báez, Cristóbal López, Gerardo Ferreyra y otros encuadernados) no tiene que ver con el cuestionamiento a la evasión fiscal, fuga de capitales, lavado de dinero, operaciones offshore y relaciones privilegiadas con el Estado, porque cada uno de los miembros del establishment (Rocca, Pérez Companc, Magnetto y el resto de la lista de "grandes empresarios" aceptados socialmente) tuvieron y tienen ese mismo comportamiento reprochable, aunque sin la observación crítica de la legión de almas bellas que construyen sentido.

Con la expectativa de que no existan impedimentos en la comprensión lectora, en el sentido de que unos y otros tiene la misma forma de hacer negocios, antes y ahora, el acoso a empresarios con la marca en la frente con la letra K que alimenta la indignación colectiva selectiva es el paño de la superficie de una disputa de fondo, siendo ésta lo relevante para comprender esa cruzada.

El conflicto al interior del poder económico se originó, por un lado, en la puja por ver quién se queda o domina el manejo de ciertos negocios en sectores de elevada rentabilidad. Por otro, refleja el mecanismo habitual del poder económico para obturar el crecimiento de nuevos conglomerados que pueden poner en cuestionamiento el espacio que ocupan en el esquema de poder.

Esa misma tensión y disputa, en otro contexto histórico y métodos diferentes, se desplegó en los primeros años de la última dictadura militar sobre algunos grupos económicos vinculados al peronismo o promotores de un proyecto con cierta autonomía de desarrollo de la industria nacional.

Grieta

La crisis económica global provocada por la pandemia abre una pequeña fisura para cuestionar con evidencias imposibles de ocultar y, fundamentalmente, para replantear el funcionamiento de la actual fase del capitalismo neoliberal hegemonizado por las finanzas globales.

El presidente Alberto Fernández propone la reconstrucción de la economía a partir de un capitalismo con otras bases. Para esa tarea está convocando a un sujeto económico que hoy es otro; no es el que imagina para construir otro capitalismo dentro de un modelo de desarrollo nacional.

La debacle económica y social por la covid-19 brinda una oportunidad excepcional para fortalecer el rol central del Estado en relación al mundo empresario y para el ordenamiento del funcionamiento de la economía.

La pospademia en la economía y, en especial, la reconstrucción de una nueva normalidad económica, porque la anterior dominada por el bloque de poder tradicional probó ser un fiasco en términos de bienestar general, requerirá ampliar la base social de la alianza con el sector privado, incluyendo a pymes, cooperativas, emprendedores, firmas recuperadas, empresas de la economía popular.

Para que los costos devastadores de la actual crisis no sean en vano, la política económica de la recuperación no puede quedar depositado en ganar la confianza de los empresarios del G-6. Puede ser que esa  invitación sirva en términos políticos, pero está probado que sus integrantes no tienen la vocación de ser un sujeto social activo en el objetivo de fortalecer un proyecto de desarrollo nacional.

https://www.pagina12.com.ar/277959-la-conduccion-politica-del-poder-economico

sábado, 23 de mayo de 2020

Final de un ciclo virtuoso: deja de fabricarse el motor Bounous, insignia santafesina por 71 años

23 de mayo de 2020.

Camino al centenario, la empresa familiar nació en 1922 en Colonia Belgrano y en 1959 se instaló en Gálvez. Crearon los primeros motores refrigerados por aire del país, en los tiempos que la nafta era tan cara y escasa que funcionaban a kerosene.

 
Bounous Hermanos

Para comenzar este recorrido vamos a situarnos 98 años atrás, precisamente en 1922, año en que en nuestro país asume la presidencia Marcelo T. de Alvear. Fue reconocido como un industrialista que ubicó al PBI per cápita argentino en el 6° lugar del mundo. Es entre 1922 y 1928 la Argentina convirtió su economía, y pasó de ser un país basado en la producción primaria a crecer fuertemente en su desarrollo industrial.

En ese punto de la historia, precisamente en 1922, tiene sus comienzos Bounous, en un pequeño pueblo de Santa Fe: Colonia Belgrano. Nace como fabricante de repuestos, pero luego emprende la producción de máquinas para la construcción, como reemplazo de las importadas.

Llegado el año 1949, con 27 años de experiencia en la metalurgia, la empresa afronta una etapa que será trascendental: se da inicio a la fabricación de motores a nafta estacionarios monocilíndricos. Estos ejemplares se posicionaron como los primeros refrigerados por aire del país. Denominados Agricol, los motores tenían la particularidad de poseer una válvula que permitía su arranque a nafta, funcionar a kerosene y finalizar su utilización a nafta. En ese tiempo la nafta era escasa y su precio era muy elevado, al contrario del kerosene, que era mucho más accesible.

Para 1952, Juan Domingo Perón asumía su segunda presidencia, en un contexto de crisis por la inflación, la recesión y el desequilibrio externo. Estos agravantes fueron provocados por dos años sucesivos de sequía en la Pampa Húmeda, y la industria comenzaba a ver limitada su capacidad operativa debido al desgaste provocado por los récords de los años anteriores. Esto, sumado a las repercusiones del fin de la Segunda Guerra Mundial, y el inicio de la Guerra Fría.



Pero a pesar de ese escenario, Bounous apuesta a crecer y llegan los primeros aliados comerciales: Agar Cross y Cía, quienes se encargaron de distribuir la línea de motores refrigerados por aire Bounous, y un modelo exclusivo refrigerado por agua con la conocida marca Triunfo. En esta decisión Bounous demuestra tenacidad y perseverancia, adjetivos que ayudarán a sortear varias crisis a lo largo de los años para seguir vigente al día de hoy.

Siete años después, es decir en 1959, se traslada la planta industrial de motores, definitivamente, a Gálvez, ciudad que queda a 30 kilómetros del lugar de su fundación. Y al año siguiente (1960) la razón social se transforma en Bounous Hnos SAIM, conservando su estructura de sociedad de familia.

Mediante un convenio comercial, durante los años 1962 a 1965, R. A. Lister y Cía distribuye la línea de motores a nafta y Agricol, monocilíndricos y bicilíndricos refrigerados por aire, con la supervisión técnica de su casa matriz en Inglaterra.

En Argentina, para 1967, el ministro Adalbert Krieger Vasena, del gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía, anunciaba la “Gran Transformación” de la economía, apelando a la necesidad de cambio, de mejor aprovechamiento de los recursos, y de alcanzar una mayor productividad y eficiencia.



 Ese mismo año Bounous comienza el desarrollo y producción de motores diésel estacionarios. Y nuevamente le corresponde la distinción de haber fabricado los primeros motores diésel semirrápidos refrigerados por aire. Este producto, reconocido por su color verde, trajo consigo no sólo el cambio de combustible –por referencia mundial– sino un cambio de época y un salto de calidad. Se preguntarán: ¿por qué semirrápidos? La razón fue que en comparación con otros motores se duplicaba la velocidad: se pasó de 750 rpm (revoluciones por minuto) a 1.500 rpm. Otro perfeccionamiento fue la reducción del diámetro de los volantes, los cuales medían 0,38 metro, en contraposición con otros modelos de la época que promediaban el metro o más. A pesar que decían que “no iban a aguantar”, los motores Bounous permanecieron en el mercado hasta hoy como sinónimo de calidad.

Alianza con tinte germánico


A modo de contextualizar, el rumbo que toma Bounous en esta etapa, resulta interesante resaltar que durante 1980 en nuestro país se produjo el famoso “crac bancario”, que puso fin a la etapa de la denominada “plata dulce”. Y si bien las inversiones extranjeras directas cayeron, aumentaron las alianzas comerciales, y en este escenario las importaciones subieron un 30%.

En ese preciso punto de la historia, a inicios del año 1980, la prestigiosa empresa de motores diésel de Alemania Hatz buscaba su expansión en Latinoamérica, y así encuentra a Bounous.

En mayo de 1980, invitados por la compañía, representantes de Bounous viajan a Münich a visitar el stand de Hatz en la feria Bauma y a conocer la fábrica en Ruhstorf.

“Esperamos que pronto todo camine sobre ruedas y les deseamos toda clase de éxito en el futuro con nuestra relación, que será para beneficio mutuo”, escribieron los directivos de Hatz C. Steppacher y C. Jacobsthal. Es el final de una carta, luego del primer encuentro en el país europeo.

Y así fue, tal como dice la cita: ese vínculo se fue consolidando a través del paso del tiempo, con ya muchas visitas a la Bauma, exposición considerada una de las más grandes del mundo de maquinaria e ingeniería, y a la sede de Hatz. La actualidad encuentra a ambas compañías seriamente comprometidas, con la atención del mercado nacional.


Valorar el origen para mirar al futuro

Con el correr de los años la demanda del mercado fue mutando, y la obsolescencia del motor Bounous fue pesando. En comparación con las nuevas tecnologías en motores diésel, lo que fuera un precursor fue quedando atrás en la relación peso-potencia y la emision de gases. Por tal motivo, en marzo de 2020 se dio por finalizada la fabricación de los motores diésel en la sede de Gálvez, lo que convierte a Bounous en los últimos fabricantes nacionales en serie de motores diésel industriales de uno y dos cilindros refrigerados por aire.

La empresa continuará con la fabricación y provisión normal de repuestos y reemplazos de toda la línea de motores diésel fabricados hasta la fecha.

Bounous continúa en el negocio a través de toda la línea de motores diésel Hatz de Alemania, natural reemplazo de los motores diésel refrigerados por aire fabricados hasta el presente.

En ese marco, la firma santafesina mantiene una amplia familia de productos de gama óptima para el mercado: motores diésel y gas, grupos electrógenos, trailers, cabinas, cabinas insonorizadas, tableros de transferencia automática, motobombas, talleres rodantes, torres de iluminación, motosoldadoras, motocompresores de aire y equipos afines.

https://www.elciudadanoweb.com/final-de-un-ciclo-virtuoso-deja-de-fabricarse-el-motor-bounous-insignia-santafesina-por-71-anos/

sábado, 14 de marzo de 2020

COVID-19: Médicos cubanos están dispuestos a ayudar

13.03.2020.

Por: Astrid Prange De Oliveira.

Primero fue el Ébola, ahora el coronavirus. Las médicos cubanos no solo le dan prestigio internacional a La Habana, sino que también les genera mayores ingresos. ¿Lucharán también contra esta epidemia?



El medicamento cubano "Interferón alfa-2b” también juega un papel importante en la crisis mundial del coronavirus. Según el periódico del Gobierno cubano Granma, el antiviral es uno de los 30 medicamentos utilizados en Pekín para tratar a los pacientes con coronavirus.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha mostrado reacia a adoptar una posición con respecto a su uso mundial: "Es imposible comentar las posibilidades de tratamiento con interferón sin ensayos clínicos", explicó a DW Dina Pfeifer, del cuerpo médico de la OMS.

No obstante, la cooperación médica entre Cuba y China podría convertirse en un símbolo de la contribución socialista de la isla, en la lucha contra la epidemia de COVID-19. Aunque los medicamentos y vacunas cubanas no son reconocidas por su uso en zonas de crisis, los médicos cubanos sí lo son: en 2014, durante la epidemia del Ébola en África occidental, Cuba envió más de 460 médicos y enfermeros a Sierra Leona, Liberia y Guinea, 165 de los cuales trabajaron directamente en nombre de la Organización Mundial de la Salud.



La misión del Ébola

"La OMS ha tenido experiencias muy positivas con los médicos cubanos durante la misión del Ébola. Las brigadas cubanas se movilizaron rápidamente y fueron eficientes", dijo a DW Bert Hoffmann, experto en Cuba del Instituto de Estudios Latinoamericanos del GIGA.

Además, Hoffmann preve que la experiencia cubana también podría ser solicitada en la lucha contra el coronavirus: "El virus también aparecerá en muchos países pobres con sistemas de salud débiles. Si la OMS reacciona, los médicos cubanos podrían también ser desplegados en África", agregó.

Fidel Castro le puso un nombre a los médicos cubanos que sirvieron en las misiones internacionales: "El ejército de las batas blancas". Según el ministerio de Salud cubano (MINSAP), desde 1963 ha habido más de 600 mil misiones, en 164 países. En la actualidad, hay unos 30 mil profesionales desplegados en 67 países, especialmente en África y América Latina.

El modelo del sistema de salud

Lo que antes era considerado como un signo de solidaridad internacional se ha convertido en un modelo de negocio. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), los ingresos anuales en divisas de los servicios médicos de Cuba ascienden a casi 11.000 millones de dólares estadounidenses. En comparación, los bienes de exportación cubanos como el azúcar, el tabaco, el níquel y el ron aportaron casi tres mil millones de dólares, en 2018.

"Después de 1989, Cuba tenía que ver cómo obtenía divisas. Por eso, La Habana convirtió su fuerza médica en una fuerza económica, que va más allá de los suministros para su propia población y de la solidaridad en caso de desastres humanitarios", explicó Hoffmann.



Muchos médicos, pocos medicamentos

La brecha entre la economía socialista y los conocimientos técnicos condujo a situaciones paradójicas. El sistema de salud público cuenta con suficientes médicos, pero debido a la crisis económica y a la falta de divisas, hay escasez de medicamentos e insumos. Los taxistas, que cobran en dólares americanos, ganan más que los médicos.

Por eso, el sistema de salud cubano cuenta con el apoyo de muchas organizaciones internacionales, entre ellas el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la alianza internacional Gavi para la vacunación y Caritas Internationalis.

Cuba vacuna a más niños que EE. UU.


Las estadísticas demuestran el éxito de la prevención y la atención pública cubana. Por ejemplo, la mortalidad infantil en EE. UU. es mayor que en Cuba. En Cuba se vacunan más niños que en Estados Unidos y casi todos los habitantes acuden a las pruebas de detección de cáncer para adultos.

Aunque Cuba no sea un modelo para EE. UU., la isla, que gasta el 11% de su producto interno bruto (PIB) en salud pública, es considerado un pionero en América Latina y en muchos países africanos. Los cubanos parecen haberse acostumbrado a esta paradoja. "Vivimos como pobres, pero morimos como ricos", es un dicho local.

En tanto, el coronavirus también llegó a La Habana. Según los informes de "Granma", tres turistas italianos dieron positivo al virus y fueron ingresados al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK). Para Bert Hoffmann, la crisis del virus no solo muestra las contradicciones entre ricos y pobres, sino también entre la dictadura y la democracia.

"Estados como Cuba y China tienen grandes ventajas en la lucha contra las epidemias porque el Estado interviene directamente. Hay una rutina militar, en la que los aviones son liberados para una emergencia. Estos son actos arbitrarios, pero que en una situación de este tipo podrían tener un efecto positivo”.

https://www.dw.com/es/covid-19-m%C3%A9dicos-cubanos-est%C3%A1n-dispuestos-a-ayudar/a-52768121?__twitter_impression=true&fbclid=IwAR0gbeWUQhFTYoKb-7xpgwGNajZBgO-PDx3wTJDdVKMqFUKry8W53SAF3sM

domingo, 8 de marzo de 2020

Argentina, entre las economías más destruidas

Domingo 08 de Marzo de 2020.

Según un análisis de la Undav, la contracción registrada entre 2016 y 2019 fue la segunda más grande de la región, después de Venezuela.

Industria. La producción fabril retrocedió en los últimos años.


La Argentina fue el segundo país latinoamericano,que mayor destrucción de la economía experimentó durante los últimos cuatro años. El primero fue Venezuela.

Un trabajo realizado por el Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav) subrayó que "Argentina fue el país que más destruyó su economía en Latinoamérica desde 2016 y hasta 2019, luego de Venezuela, que se encuentra en una megacrisis".

El informe destacó que Ecuador y Brasil fueron los otros países que tuvieron recesiones en ese mismo período, aunque no llegaron a tener tres años de caída .

La Undav precisó que las tasas de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) y del ingreso per cápita muestran que la región, si bien crece a tasas menores que la década pasada, presentó en los últimos años un crecimiento sostenido. "Esto pone a la Argentina como una anomalía", agregó .

"El fracaso del modelo económico de la última administración es estrepitoso", aseguró el informe, que aclaró, de todos modos, que "a pesar de la crisis económica hubo sectores ganadores".

Explicó que "las actividades primarias, como la pesca, con un crecimiento acumulado de 8,03 por ciento; y la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con el 5,38 por ciento, más los sectores de servicios fueron los más favorecidos por la política de la gestión saliente".

Remarcó que "entre los sectores perdedores, la industria, con un derrumbe total en los cuatro años de 8,63 por ciento; y el comercio, con una caída de 9,74 por ciento, fueron los rubros más perjudicados".

Asimismo, el análisis puntualizó que "analizando la distribución del ingreso, se observa que la remuneración al trabajo asalariado retrocedió en su participación en el valor agregado de la economía en detrimento del excedente de explotación bruta, es decir, del capital". O sea que "hubo una transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los empresarios".

En ese sentido, indicó que "el aporte de los salarios en el total del valor agregado de la economía en 2016 se ubicaba en casi 52 por ciento", y añadió que "en el tercer trimestre del 2019, había caído al 45 por ciento".

En tanto, señaló que "el capital aumentó su participación, de un 40 por ciento en 2016 a casi 44 por ciento el año pasado".

https://www.lacapital.com.ar/economia/argentina-las-economias-mas-destruidas-n2569351.html#_=_

lunes, 20 de enero de 2020

¿Cuánto gana un sojero?

Ene 20, 2020.

Es la pregunta a media voz que nos hacemos todos los argentinos.



Es la pregunta a media voz que se hacen los argentinos, entre ellos los vecinos de los 2.172 pueblos fumigados de la zona donde se cultiva soja y maíz transgénico. Porque a pesar de todas las evidencias del daño que producen los agrotóxicos a la salud, los productores siguen aferrados al modelo de la agricultura tóxica. Y la misma pregunta se hacen los que observan azorados cómo se comienzan a reproducir los tractorazos del campo tóxico con la excusa de que el nuevo gobierno actualizó el valor de las retenciones que impulsó el gobierno de Macri.

Entre las respuestas a la pregunta se encuentra el análisis del economista cordobés Fernando Oviedo, que se llega a la conclusión de que un productor dueño de un campo de 200 hectáreas en la zona núcleo alcanzaría este año una renta mensual de 480.000 pesos por mes (7.620 dólares por mes). Esta cifra se alcanza considerando que como el rendimiento por hectárea es de 4,5 toneladas (45 quintales), ese campo produce 900 toneladas de soja, lo que multiplicado por $ 14.330 (227 dólares en ese momento) de la cotización de la tonelada de soja en la Bolsa de Comercio de Rosario (cotización en ascenso en el último mes), se genera un ingreso bruto de $12.897.000. Si a esa cifra le restamos las retenciones que le descuenta el acopiador/exportador, $ 3.869.100 (equivalentes al 30% de $12.897.000), le restamos gastos de estructura por $ 1.512.000 ($ 7.560 por hectárea), le restamos los gastos de cosecha por $ 756.000 ($ 3.780 por hectárea) y le restamos $1.008.000 de gastos de comercialización ($5.040 por hectárea), nos da un margen de $ 5.751.900 por cosecha de soja. Suponiendo que no haga nada más en el campo y que trabaje solo esos 4 meses, estamos hablando de un resultado neto mensual para todo el año de $479.325, habiendo ya detraído impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales (incluidos todos en los gastos de estructura).

Sin embargo en estos días crece una campaña del agronegocio, argumentando que los productores sojeros con las retenciones actuales pierden plata. Todo se sustenta en un análisis de Néstor Roulet, un ex funcionario de Macri y el principal vocero de los piquetes sojeros del 2008 en la provincia de Córdoba. Según Roulet, los productores sojeros van a perdida en esta campaña 2019-2020 y por hectárea perderán 32 dólares, o sea que en el caso del ejemplo de un campo de 200 hectáreas su propietario no tendrá ninguna ganancia y perderá $ 403.200 al terminar de comercializar su cosecha, mientras para el economista Fernando Oviedo tendrá una ganancia de $ 5.751.900 ($ 479.000 para los doce meses).



Nestor Roulet es muy conocido en Córdoba. Fue candidato a Vicegobernador del Milico Aguad, es un productor originario de Canals, en el sureste cordobés. Un pueblo que tiene la desgracia de contar con la mayor cantidad de muertos de cáncer por año. Un estudio de epidemiologia comunitaria supervisado por la Red de Médicos de Pueblos Fumigados demostró que entre todos los vecinos de Canals difuntos entre abril de 2017 y marzo de 2018, el 55% murió a causa de un cáncer, cuando en todo el país solo mueren de cáncer el 20% de las personas. Los Roulet también han participado del gobierno de la municipalidad de Canals, municipalidad administrada desde hace 16 años por intendentes y concejales sojeros que fumigan masivamente su propio pueblo. Todos los años Roulet publica informes en el portal Agrositio donde supuestamente demuestra cómo los sojeros tienen márgenes de ganancia sumamente exiguos, algo que parece contradecir los niveles de consumo de esos grupos.

Parece que hay dos análisis con resultados muy diferentes, pero recientemente (el 27/12/19) el periódico vocero del agronegocio cordobés AgroVoz publicó un estudio del economista Carlos Ghida Dazza del Inta de Marcos Juárez, demostrando que los márgenes del agro se triplicaron en los últimos 40 años, en los que según sus cálculos, el resultado operativo (lo que le queda al productor después de pagar todos los gastos fijos, como alquileres, siembra, fumigaciones y cosecha; y los de estructura, como impuestos y recursos humanos) de los productores de la zona núcleo cordobesa es de 331,7 dólares por hectárea en la última década. Si tomamos el ejemplo de las 200 hectáreas del productor de Fernando Oviedo, su renta mensual es de $ 347.550. Un poco menos pero aun muchísimo dinero, en este cálculo el productor tiene sumado el costo del alquiler de la tierra.

Tal vez alguien pueda pensar que esta es la situación solo de los empresarios sojeros cordobeses y no se podría generaliza. Pero el INTA de Pergamino (Provincia de Buenos Aires) publicó en mayo del pasado año su estudio del margen bruto de rentabilidad agrícola en su zona. Ese estudio económico para la campaña 2019-2020, calculaba para soja de 1º considerando un campo de 200 hectáreas como en el análisis de Fernando Oviedo y descontando los impuestos, una renta de 4.700.000 pesos lo que es igual a 391.000 pesos por mes. Muy lejos de los cálculos de Roulet, que enviaban a pérdidas a los productores sojeros de todo el país.

Ya no hay dudas. Un sojero pequeño en esta campaña podría aspirar a una renta de entre 347.000 pesos a 479.000 pesos mensuales.

¿Cuanto trabaja un sojero?

Cualquiera podría pensar que el trabajo humano que implica generar tan interesante renta demandaría enormes esfuerzos en numerosas e intensas jornadas de trabajo. Sin embargo no es así. El ingeniero agrónomo Mario Bragachini, quien fuera el responsable del área de Eficiencia de Cosecha, Postcosecha y Agroindustria del INTA EEA Manfredi, afirma que “hoy solo se necesitan 1,6 horas hombre/hectárea/año para producir una hectárea de soja”. Para el ejemplo que utilizó el economista Fernando Oviedo en que 200 hectáreas rinden 478.000 pesos mensuales, se necesitan 320 horas de trabajo por año. En jornadas de 8 horas serían solo 40 días de trabajo al año. Claramente es un solo operario para 200 hectáreas.

¿Qué se hace en esos 40 días de trabajo en un predio de 200 hectáreas de soja transgénica? Generalmente se dedica un día para sembrar, otro para cosechar y 36 días para fumigar (antes de sembrar en barbecho químico, en pre-emergencia, en post-emergencia y en control de plagas) y dos días para silaje y trasporte. Relevando pueblos del sur cordobés, un grupo del CONICET de la Universidad de Rio Cuarto también llego al dato de que las jornadas de aplicaciones al año son 18, pudiendo variar de 12 a 32 por 100 hectáreas de lote.

Los pools de siembra hasta pueden utilizar menos hora, asegura Bragachini. Un grupo familiar que explote sus 200 hectáreas podría necesitar hasta 3 horas/ hectarea/año, es decir, más de un trabajador del grupo familiar. (Padre e hijo, podrían ser).

¿Quienes producen soja en Argentina?
¿Son muchas las personas que pueden trabajar tan poco en el campo y producir tanta diferencia? ¿Son muchos los sojeros de 200 hectáreas, o mejor aun, quienes producen la soja y el maíz transgénico en Argentina? Son preguntas que casi nadie sabe responder. La respuesta queda encerrada en esa zona gris que llaman “el campo”.

El INDEC publicó los datos del Censo Nacional Agropecuario 2018. Allí se dice que sólo quedan 211.000 productores rurales en el país y que estos establecimientos ocupan más de 86 millones de hectáreas. Pero la soja y el maíz transgénico (la soja algunos años se rota con maíz en el mismo lote) ocupan 24 de esos 86 millones de hectáreas y también se sabe fehacientemente que solo 75.000 productores llevan adelante estos cultivos tóxicos y muy redituables. El 50% de la producción sojera la generan 1400 productores con muchos miles de hectáreas explotadas. Parece que el campo no somos todos.

Siguiendo con el último informe del INDEC (firmado por Jorge Todesca), los productores de 100-200 hectáreas son 25.000, los que tienen o explotan 200-500 hectáreas son 32.000 y los que tienen establecimientos de más de 500 hectáreas son 18.000. Y aquí se evidencia otro fenómeno y es que la tierra no es de quien la trabaja.

El 19% de la superficie de los establecimientos rurales es arrendada. Pero este fenómeno es muchísimo más frecuente en el agronegocio y allí podría superar el 70%. Los reyes de la soja —grandes pools como Los Grobo, MSU, El Tejar, La Redención, Sofro, Cresud y Adecoagro— no tienen tierra propia o su extensión es ínfima, y se puede decir que toda la tierra que trabajan es arrendada, Otros, como Olmedo Agropecuaria del bolsonarista diputado Alfredo Olmedo, cuentan con más de 110.000 hectáreas propias en el NOA, muchas apropiadas porque se las otorgó el Estado salteño, incluso de territorios wichis.

Miles de ex productores ahora son propietarios rentistas que alquilan sus campos a otros productores vecinos o a pools de siembra que los explotan por su cuenta y les pagan por ello. ¿Cuánto les pagan? Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, el costo de arrendamientos 2019 es de 10 quintales por hectárea (una tonelada de soja), es decir 244 dólares. 100 hectáreas alquiladas generan 24.400 dólares o al cambio oficial 1.573.200 pesos, que significan 128.100 pesos por mes al año. Si sólo tiene para arrendar 50 hectáreas, estas le generan 64.050 $ por mes sin moverse de la casa y sin ningún riesgo ni actividad. De pronto decenas de miles de familias que antes eran agricultoras, son ahora también socias directas del agronegocio y amparan las fumigaciones con agrotóxicos porque viven parasitariamente de la agricutura tóxica y defienden sus intereses. Tiempo atrás la mayoria de sus abuelos y padres fueron productores de la FAA hoy aliada a la Sociedad Rural y a los monopolios de los agrovenenos y el comercio exterior.

El agronegocio es una práctica extractivista que sobreexplota los bienes naturales y genera apropiación de la renta, desigualdad e injusticia ambiental, en forma muy similar a las otras prácticas extractivistas de nuestro país como la megamineria y el fracking, pero a diferencia de estas dos que son encabezadas y representadas socialmente por empresas enormes como Barrick o Chevron, el agronegocio tiene como representantes y actores a los productores sojeros de todos los tamaños con un relato que nos intenta hacer creer que ese campo es de todos.

https://www.conclusion.com.ar/politica/economia/cuanto-gana-un-sojero-2/01/2020/

sábado, 23 de noviembre de 2019

El Día de la Soberanía Nacional no está solamente para ser feriado

23 de noviembre de 2019.

Por: Esteban Guida, Fundación Pueblos del Sur, fundacion@pueblosdelsur.org


El 20 de noviembre de 1845 sobre las aguas del Paraná frente a la Vuelta de Obligado se libró una batalla épica: no había chance alguna de victoria contra las cañoneras de Inglaterra y Francia, las máximas potencias navales de la época mundo, pero se sembró un hito para la resistencia de los pueblos.



El 20 de noviembre los argentinos celebramos el Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado, que sucedió en el año 1845 sobre el río Paraná, en las cercanías de la ciudad de San Pedro.

A propósito de la habitual falta de conocimiento acerca de nuestra propia historia, el día se conmemoró con un feriado nacional sin actos oficiales destacados ni compromiso de la dirigencia por recordar aquellos sucesos. Esto es lamentable, porque nunca haremos de la Argentina un país digno de vivir para todos sus habitantes si primero no logramos ser una Nación verdaderamente soberana.

De todas formas, en los medios de comunicación y ámbitos de debate se ha puesto el énfasis en el hecho heroico de una batalla que doblegó la fuerza de las dos potencias marítimas y militares más importantes de aquella época, como lo eran Francia y Gran Bretaña. Pero llamativamente no se ha omitido el debido énfasis en el hecho económico subyacente a ese conflicto y a todos los que se generaron desde 1810 en vista de los poderes en pugna a partir del ocaso del poder español.

En la disputa se encontraban, por un lado, Gran Bretaña y Francia, que ya venían introduciendo sus manufacturas a través del puerto de Buenos Aires, pero querían aumentar su influencia económica ingresando río adentro sin restricciones para vender sus productos en los mercados de la Mesopotamia. Pero por el otro se ubicaba un pueblo que venía desarrollando una incipiente industria nacional, y que veía en la introducción de bienes foráneos una verdadera amenaza a su desarrollo. Si entraban productos con mayor tecnología y a menor costo, peligraban las fuentes de trabajo y las chances de sostener la producción local de manufacturas. Pero esto no era solamente un juego de intereses sectoriales, puesto que el libre cambio impedía el proceso de industrialización, aspecto imprescindible para alcanzar un mayor grado de desarrollo y una cuota adicional de poder respecto a otros países.

Esta contradicción de intereses nacionales y foráneos (bien representados localmente por una élite gubernamental entreguista y connivente) había entrado en serio conflicto en el año 1835, cuando Juan Manuel de Rosas dictó la ley de Aduanas, que imponía aranceles a los productos extranjeros en clara atención al interés de las provincias que estaban desarrollando una protoindustria, y enfrentando la orientación aperturista y librecambista que se había dado desde 1825 por manos de los gobiernos locales alineados con los negocios e intereses británicos.

Esta medida, como ocurría en otras partes del mundo donde se implementaba, permitió que las industrias del interior (textiles, curtiembres, viñedos, manufacturas, etcétera) pudieran desarrollarse y producir bienes a mayor escala y calidad, hecho que ponía en jaque la posibilidad de expansión comercial de la corona británica, que se encontraba en pleno auge imperial.

Fue el obstáculo que el gobierno de Rosas impuso a los negocios de las potencias imperialistas lo que generó el conflicto que derivó en la batalla de la Vuelta de Obligado; fue la necesidad de defender la soberanía nacional lo que motivó una heroica defensa, a pesar de las remotas chances de vencer.

Si hubo una resistencia nacional y popular a la “libre navegación de los ríos” que pretendían las naciones extranjeras, no sólo era por la voluntad soberana de vencer sino también por la necesidad de enfrentar la amenaza de un modelo excluyente que sólo beneficiaba a unos pocos comerciantes portuarios. En la práctica eso implicaba sostener las medidas que venía aplicando Rosas en defensa de los intereses económicos de las provincias.

El dilema proteccionismo o libre cambio fue, en esencia, el motivo de aquella épica batalla, que si bien significó una derrota para el ejército rosista al mando de Lucio Mansilla, derivó en un arreglo diplomático en favor de la Argentina, que ganó respeto y honor a nivel mundial.

A pesar del paso del tiempo, la disputa que motivó aquella épica batalla sigue siendo el trasfondo de la lucha que desarrollan los pueblos de todo el mundo para vivir con dignidad material y espiritual, resistiendo como pueden a la opresión económica, ideológica y cultural que imponen los poderosos en su juego de predominio.

La importancia de recordar esta faceta del hecho histórico radica en que esta contradicción sigue presente en la actualidad. Frente a lo que esgrimen el libre cambio como medio para alcanzar crecimiento económico (acumulación de unos pocos), se opone una idea de desarrollo local en la que priman los intereses nacionales, la generación de trabajo y la creación de valor. Está claro que la industria cambió y que el contexto es otro; pero lo que resulta innegable es que no hay chances de lograr desarrollo económico y social con justicia y equidad si no hay decisión soberana sobre la administración de los recursos, la tecnología y la producción, y la distribución de riqueza.

El Día de la Soberanía Nacional no está sólo para ser feriado, sino para saber y recordar que nuestro pueblo quiso, supo y pudo enfrentar los intereses imperiales para hacer valer su decisión de ser una patria justa, libre y soberana, aunque eso a muchos no les haya gustado.


https://www.elciudadanoweb.com/el-dia-de-la-soberania-nacional-no-esta-solamente-para-ser-feriado/

viernes, 11 de octubre de 2019

Las zonas oeste y noroeste tienen el índice más bajo de calidad de vida de Rosario

Viernes 11 de Octubre de 2019.

Las información surge de un mapa interactivo que realizó el Conicet en base a indicadores socioeconómicos y ambientales.



Las zonas oeste y noroeste de la ciudad son las que tienen peores indicadores de calidad de vida. Así lo refleja un mapa interactivo elaborado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) que trabajó sobre indicadores socioeconómicos y ambientales.

El mapa fue publicado en el sitio web oficial del Conicet y permite observar los datos de calidad de vida de cualquier punto del país. Según se explica en el trabajo, para elaborarlo se tuvieron en cuenta dos grandes indicadores: los socioeconómicos (vinculados a datos de educación, salud y vivienda) y los ambientales, relacionados con condiciones en el contexto que pueden impactar negativamente sobre el bienestar de las personas, como la contaminación o la inundabilidad, o de manera positiva a raíz de la presencia de recursos recreativos naturales y culturales.

Los datos con los que se elaboró este mapa interactivo surgieron de censos nacionales de población, hogares y vivienda, estadísticas de la Secretaría de Salud de la Nación y relevamientos realizados en territorio por investigadores del Conicet .

En el mapa pueden observarse distintos colores como el verde, el amarillo, naranja y rojo. Así, cuanto mayor es el índice de calidad de vida en determinado lugar, más verde se lo verá, al tiempo que el rojo indica todo lo contrario.

Al observar en particular lo que sucede sobre la geografía rosarina, el contraste es notorio. Mientras el verde predomina en el centro de la ciudad, dejando en evidencia que allí vive el porcentaje de la población que tiene mejor calidad de vida, el rojo impacta con fuerza sobre el margen oeste y el noroeste, bordeando la estratégica avenida de Circunvalación.

También se evidencia una gran mancha roja en un radio surcado por el bulevar 27 de Febrero, bulevar Avellaneda y Presidente Perón.

En todo ese amplio sector, donde se erige Villa Banana y barrios como Triángulo y Moderno, los indicadores cromáticos van del rojo al amarillo, muy lejos del verde predominante en el área central de la ciudad.

El otro polo de peor calidad de vida está ubicado en la zona noroeste, en el sector de Circunvalación y avenida Sorrento, donde se extiende un gran asentamiento a metros del arroyo Ludueña.

El mapa interactivo se puede recorrer con el cursor y hacer zoom en las zonas que se desee conocer en detalle o utilizar el buscador para obtener información sobre direcciones puntuales.

En detalle

Según explicó el investigador principal del Conicet en el Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil (donde se desarrolló el mapa interactivo), Alejandro Zunino, "el desarrollo de este software significó un enorme desafío desde el punto de vista informático, dado que implica que en tiempo real se transfieran, a través de la red, una cantidad de datos y se permita, a su vez, un número y un tipo de operaciones (con alto grado de precisión y detalle) poco frecuentes en aplicaciones de mapeo por internet".

Por su parte, Guillermo Velázquez, investigador superior del Conicet en el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales, y quien desde hace más de 20 años trabaja en el estudio de la calidad de vida desde una perspectiva geográfica, explicó que "para definir qué tan bien vive la gente que reside en un área determinada, se tomaron dos grandes grupos de indicadores: los socioeconómicos y los ambientales. En relación a los primeros tenemos en cuenta datos vinculados con dimensiones como la educación, la salud o la vivienda", señaló.

En relación a los denominados ambientales, detalló que se atiende "a los clásicos problemas que pueden tener impacto negativo sobre el bienestar de los residentes, como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación".

Actualmente, la ecuación que utilizan los investigadores para calcular el índice de calidad de vida (ICV) en diferentes puntos del país atribuye un 60 por ciento del peso a los diversos componentes socioeconómicos y un 40 por ciento a los ambientales.

El proyecto se centró en sus comienzos especialmente en la región pampeana y en el conurbano bonaerense y se fue expandiendo hasta abarcar toda la Argentina a través de la colaboración de una red nacional de más de 50 investigadores.

https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/las-zonas-oeste-y-noroeste-tienen-el-indice-mas-calidad-vida-rosario-n2534425.html