lunes, 20 de enero de 2020

¿Cuánto gana un sojero?

Ene 20, 2020.

Es la pregunta a media voz que nos hacemos todos los argentinos.



Es la pregunta a media voz que se hacen los argentinos, entre ellos los vecinos de los 2.172 pueblos fumigados de la zona donde se cultiva soja y maíz transgénico. Porque a pesar de todas las evidencias del daño que producen los agrotóxicos a la salud, los productores siguen aferrados al modelo de la agricultura tóxica. Y la misma pregunta se hacen los que observan azorados cómo se comienzan a reproducir los tractorazos del campo tóxico con la excusa de que el nuevo gobierno actualizó el valor de las retenciones que impulsó el gobierno de Macri.

Entre las respuestas a la pregunta se encuentra el análisis del economista cordobés Fernando Oviedo, que se llega a la conclusión de que un productor dueño de un campo de 200 hectáreas en la zona núcleo alcanzaría este año una renta mensual de 480.000 pesos por mes (7.620 dólares por mes). Esta cifra se alcanza considerando que como el rendimiento por hectárea es de 4,5 toneladas (45 quintales), ese campo produce 900 toneladas de soja, lo que multiplicado por $ 14.330 (227 dólares en ese momento) de la cotización de la tonelada de soja en la Bolsa de Comercio de Rosario (cotización en ascenso en el último mes), se genera un ingreso bruto de $12.897.000. Si a esa cifra le restamos las retenciones que le descuenta el acopiador/exportador, $ 3.869.100 (equivalentes al 30% de $12.897.000), le restamos gastos de estructura por $ 1.512.000 ($ 7.560 por hectárea), le restamos los gastos de cosecha por $ 756.000 ($ 3.780 por hectárea) y le restamos $1.008.000 de gastos de comercialización ($5.040 por hectárea), nos da un margen de $ 5.751.900 por cosecha de soja. Suponiendo que no haga nada más en el campo y que trabaje solo esos 4 meses, estamos hablando de un resultado neto mensual para todo el año de $479.325, habiendo ya detraído impuestos nacionales, provinciales y tasas municipales (incluidos todos en los gastos de estructura).

Sin embargo en estos días crece una campaña del agronegocio, argumentando que los productores sojeros con las retenciones actuales pierden plata. Todo se sustenta en un análisis de Néstor Roulet, un ex funcionario de Macri y el principal vocero de los piquetes sojeros del 2008 en la provincia de Córdoba. Según Roulet, los productores sojeros van a perdida en esta campaña 2019-2020 y por hectárea perderán 32 dólares, o sea que en el caso del ejemplo de un campo de 200 hectáreas su propietario no tendrá ninguna ganancia y perderá $ 403.200 al terminar de comercializar su cosecha, mientras para el economista Fernando Oviedo tendrá una ganancia de $ 5.751.900 ($ 479.000 para los doce meses).



Nestor Roulet es muy conocido en Córdoba. Fue candidato a Vicegobernador del Milico Aguad, es un productor originario de Canals, en el sureste cordobés. Un pueblo que tiene la desgracia de contar con la mayor cantidad de muertos de cáncer por año. Un estudio de epidemiologia comunitaria supervisado por la Red de Médicos de Pueblos Fumigados demostró que entre todos los vecinos de Canals difuntos entre abril de 2017 y marzo de 2018, el 55% murió a causa de un cáncer, cuando en todo el país solo mueren de cáncer el 20% de las personas. Los Roulet también han participado del gobierno de la municipalidad de Canals, municipalidad administrada desde hace 16 años por intendentes y concejales sojeros que fumigan masivamente su propio pueblo. Todos los años Roulet publica informes en el portal Agrositio donde supuestamente demuestra cómo los sojeros tienen márgenes de ganancia sumamente exiguos, algo que parece contradecir los niveles de consumo de esos grupos.

Parece que hay dos análisis con resultados muy diferentes, pero recientemente (el 27/12/19) el periódico vocero del agronegocio cordobés AgroVoz publicó un estudio del economista Carlos Ghida Dazza del Inta de Marcos Juárez, demostrando que los márgenes del agro se triplicaron en los últimos 40 años, en los que según sus cálculos, el resultado operativo (lo que le queda al productor después de pagar todos los gastos fijos, como alquileres, siembra, fumigaciones y cosecha; y los de estructura, como impuestos y recursos humanos) de los productores de la zona núcleo cordobesa es de 331,7 dólares por hectárea en la última década. Si tomamos el ejemplo de las 200 hectáreas del productor de Fernando Oviedo, su renta mensual es de $ 347.550. Un poco menos pero aun muchísimo dinero, en este cálculo el productor tiene sumado el costo del alquiler de la tierra.

Tal vez alguien pueda pensar que esta es la situación solo de los empresarios sojeros cordobeses y no se podría generaliza. Pero el INTA de Pergamino (Provincia de Buenos Aires) publicó en mayo del pasado año su estudio del margen bruto de rentabilidad agrícola en su zona. Ese estudio económico para la campaña 2019-2020, calculaba para soja de 1º considerando un campo de 200 hectáreas como en el análisis de Fernando Oviedo y descontando los impuestos, una renta de 4.700.000 pesos lo que es igual a 391.000 pesos por mes. Muy lejos de los cálculos de Roulet, que enviaban a pérdidas a los productores sojeros de todo el país.

Ya no hay dudas. Un sojero pequeño en esta campaña podría aspirar a una renta de entre 347.000 pesos a 479.000 pesos mensuales.

¿Cuanto trabaja un sojero?

Cualquiera podría pensar que el trabajo humano que implica generar tan interesante renta demandaría enormes esfuerzos en numerosas e intensas jornadas de trabajo. Sin embargo no es así. El ingeniero agrónomo Mario Bragachini, quien fuera el responsable del área de Eficiencia de Cosecha, Postcosecha y Agroindustria del INTA EEA Manfredi, afirma que “hoy solo se necesitan 1,6 horas hombre/hectárea/año para producir una hectárea de soja”. Para el ejemplo que utilizó el economista Fernando Oviedo en que 200 hectáreas rinden 478.000 pesos mensuales, se necesitan 320 horas de trabajo por año. En jornadas de 8 horas serían solo 40 días de trabajo al año. Claramente es un solo operario para 200 hectáreas.

¿Qué se hace en esos 40 días de trabajo en un predio de 200 hectáreas de soja transgénica? Generalmente se dedica un día para sembrar, otro para cosechar y 36 días para fumigar (antes de sembrar en barbecho químico, en pre-emergencia, en post-emergencia y en control de plagas) y dos días para silaje y trasporte. Relevando pueblos del sur cordobés, un grupo del CONICET de la Universidad de Rio Cuarto también llego al dato de que las jornadas de aplicaciones al año son 18, pudiendo variar de 12 a 32 por 100 hectáreas de lote.

Los pools de siembra hasta pueden utilizar menos hora, asegura Bragachini. Un grupo familiar que explote sus 200 hectáreas podría necesitar hasta 3 horas/ hectarea/año, es decir, más de un trabajador del grupo familiar. (Padre e hijo, podrían ser).

¿Quienes producen soja en Argentina?
¿Son muchas las personas que pueden trabajar tan poco en el campo y producir tanta diferencia? ¿Son muchos los sojeros de 200 hectáreas, o mejor aun, quienes producen la soja y el maíz transgénico en Argentina? Son preguntas que casi nadie sabe responder. La respuesta queda encerrada en esa zona gris que llaman “el campo”.

El INDEC publicó los datos del Censo Nacional Agropecuario 2018. Allí se dice que sólo quedan 211.000 productores rurales en el país y que estos establecimientos ocupan más de 86 millones de hectáreas. Pero la soja y el maíz transgénico (la soja algunos años se rota con maíz en el mismo lote) ocupan 24 de esos 86 millones de hectáreas y también se sabe fehacientemente que solo 75.000 productores llevan adelante estos cultivos tóxicos y muy redituables. El 50% de la producción sojera la generan 1400 productores con muchos miles de hectáreas explotadas. Parece que el campo no somos todos.

Siguiendo con el último informe del INDEC (firmado por Jorge Todesca), los productores de 100-200 hectáreas son 25.000, los que tienen o explotan 200-500 hectáreas son 32.000 y los que tienen establecimientos de más de 500 hectáreas son 18.000. Y aquí se evidencia otro fenómeno y es que la tierra no es de quien la trabaja.

El 19% de la superficie de los establecimientos rurales es arrendada. Pero este fenómeno es muchísimo más frecuente en el agronegocio y allí podría superar el 70%. Los reyes de la soja —grandes pools como Los Grobo, MSU, El Tejar, La Redención, Sofro, Cresud y Adecoagro— no tienen tierra propia o su extensión es ínfima, y se puede decir que toda la tierra que trabajan es arrendada, Otros, como Olmedo Agropecuaria del bolsonarista diputado Alfredo Olmedo, cuentan con más de 110.000 hectáreas propias en el NOA, muchas apropiadas porque se las otorgó el Estado salteño, incluso de territorios wichis.

Miles de ex productores ahora son propietarios rentistas que alquilan sus campos a otros productores vecinos o a pools de siembra que los explotan por su cuenta y les pagan por ello. ¿Cuánto les pagan? Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, el costo de arrendamientos 2019 es de 10 quintales por hectárea (una tonelada de soja), es decir 244 dólares. 100 hectáreas alquiladas generan 24.400 dólares o al cambio oficial 1.573.200 pesos, que significan 128.100 pesos por mes al año. Si sólo tiene para arrendar 50 hectáreas, estas le generan 64.050 $ por mes sin moverse de la casa y sin ningún riesgo ni actividad. De pronto decenas de miles de familias que antes eran agricultoras, son ahora también socias directas del agronegocio y amparan las fumigaciones con agrotóxicos porque viven parasitariamente de la agricutura tóxica y defienden sus intereses. Tiempo atrás la mayoria de sus abuelos y padres fueron productores de la FAA hoy aliada a la Sociedad Rural y a los monopolios de los agrovenenos y el comercio exterior.

El agronegocio es una práctica extractivista que sobreexplota los bienes naturales y genera apropiación de la renta, desigualdad e injusticia ambiental, en forma muy similar a las otras prácticas extractivistas de nuestro país como la megamineria y el fracking, pero a diferencia de estas dos que son encabezadas y representadas socialmente por empresas enormes como Barrick o Chevron, el agronegocio tiene como representantes y actores a los productores sojeros de todos los tamaños con un relato que nos intenta hacer creer que ese campo es de todos.

https://www.conclusion.com.ar/politica/economia/cuanto-gana-un-sojero-2/01/2020/

sábado, 23 de noviembre de 2019

El Día de la Soberanía Nacional no está solamente para ser feriado

23 de noviembre de 2019.

Por: Esteban Guida, Fundación Pueblos del Sur, fundacion@pueblosdelsur.org


El 20 de noviembre de 1845 sobre las aguas del Paraná frente a la Vuelta de Obligado se libró una batalla épica: no había chance alguna de victoria contra las cañoneras de Inglaterra y Francia, las máximas potencias navales de la época mundo, pero se sembró un hito para la resistencia de los pueblos.



El 20 de noviembre los argentinos celebramos el Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la Batalla de la Vuelta de Obligado, que sucedió en el año 1845 sobre el río Paraná, en las cercanías de la ciudad de San Pedro.

A propósito de la habitual falta de conocimiento acerca de nuestra propia historia, el día se conmemoró con un feriado nacional sin actos oficiales destacados ni compromiso de la dirigencia por recordar aquellos sucesos. Esto es lamentable, porque nunca haremos de la Argentina un país digno de vivir para todos sus habitantes si primero no logramos ser una Nación verdaderamente soberana.

De todas formas, en los medios de comunicación y ámbitos de debate se ha puesto el énfasis en el hecho heroico de una batalla que doblegó la fuerza de las dos potencias marítimas y militares más importantes de aquella época, como lo eran Francia y Gran Bretaña. Pero llamativamente no se ha omitido el debido énfasis en el hecho económico subyacente a ese conflicto y a todos los que se generaron desde 1810 en vista de los poderes en pugna a partir del ocaso del poder español.

En la disputa se encontraban, por un lado, Gran Bretaña y Francia, que ya venían introduciendo sus manufacturas a través del puerto de Buenos Aires, pero querían aumentar su influencia económica ingresando río adentro sin restricciones para vender sus productos en los mercados de la Mesopotamia. Pero por el otro se ubicaba un pueblo que venía desarrollando una incipiente industria nacional, y que veía en la introducción de bienes foráneos una verdadera amenaza a su desarrollo. Si entraban productos con mayor tecnología y a menor costo, peligraban las fuentes de trabajo y las chances de sostener la producción local de manufacturas. Pero esto no era solamente un juego de intereses sectoriales, puesto que el libre cambio impedía el proceso de industrialización, aspecto imprescindible para alcanzar un mayor grado de desarrollo y una cuota adicional de poder respecto a otros países.

Esta contradicción de intereses nacionales y foráneos (bien representados localmente por una élite gubernamental entreguista y connivente) había entrado en serio conflicto en el año 1835, cuando Juan Manuel de Rosas dictó la ley de Aduanas, que imponía aranceles a los productos extranjeros en clara atención al interés de las provincias que estaban desarrollando una protoindustria, y enfrentando la orientación aperturista y librecambista que se había dado desde 1825 por manos de los gobiernos locales alineados con los negocios e intereses británicos.

Esta medida, como ocurría en otras partes del mundo donde se implementaba, permitió que las industrias del interior (textiles, curtiembres, viñedos, manufacturas, etcétera) pudieran desarrollarse y producir bienes a mayor escala y calidad, hecho que ponía en jaque la posibilidad de expansión comercial de la corona británica, que se encontraba en pleno auge imperial.

Fue el obstáculo que el gobierno de Rosas impuso a los negocios de las potencias imperialistas lo que generó el conflicto que derivó en la batalla de la Vuelta de Obligado; fue la necesidad de defender la soberanía nacional lo que motivó una heroica defensa, a pesar de las remotas chances de vencer.

Si hubo una resistencia nacional y popular a la “libre navegación de los ríos” que pretendían las naciones extranjeras, no sólo era por la voluntad soberana de vencer sino también por la necesidad de enfrentar la amenaza de un modelo excluyente que sólo beneficiaba a unos pocos comerciantes portuarios. En la práctica eso implicaba sostener las medidas que venía aplicando Rosas en defensa de los intereses económicos de las provincias.

El dilema proteccionismo o libre cambio fue, en esencia, el motivo de aquella épica batalla, que si bien significó una derrota para el ejército rosista al mando de Lucio Mansilla, derivó en un arreglo diplomático en favor de la Argentina, que ganó respeto y honor a nivel mundial.

A pesar del paso del tiempo, la disputa que motivó aquella épica batalla sigue siendo el trasfondo de la lucha que desarrollan los pueblos de todo el mundo para vivir con dignidad material y espiritual, resistiendo como pueden a la opresión económica, ideológica y cultural que imponen los poderosos en su juego de predominio.

La importancia de recordar esta faceta del hecho histórico radica en que esta contradicción sigue presente en la actualidad. Frente a lo que esgrimen el libre cambio como medio para alcanzar crecimiento económico (acumulación de unos pocos), se opone una idea de desarrollo local en la que priman los intereses nacionales, la generación de trabajo y la creación de valor. Está claro que la industria cambió y que el contexto es otro; pero lo que resulta innegable es que no hay chances de lograr desarrollo económico y social con justicia y equidad si no hay decisión soberana sobre la administración de los recursos, la tecnología y la producción, y la distribución de riqueza.

El Día de la Soberanía Nacional no está sólo para ser feriado, sino para saber y recordar que nuestro pueblo quiso, supo y pudo enfrentar los intereses imperiales para hacer valer su decisión de ser una patria justa, libre y soberana, aunque eso a muchos no les haya gustado.


https://www.elciudadanoweb.com/el-dia-de-la-soberania-nacional-no-esta-solamente-para-ser-feriado/

viernes, 11 de octubre de 2019

Las zonas oeste y noroeste tienen el índice más bajo de calidad de vida de Rosario

Viernes 11 de Octubre de 2019.

Las información surge de un mapa interactivo que realizó el Conicet en base a indicadores socioeconómicos y ambientales.



Las zonas oeste y noroeste de la ciudad son las que tienen peores indicadores de calidad de vida. Así lo refleja un mapa interactivo elaborado por especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) que trabajó sobre indicadores socioeconómicos y ambientales.

El mapa fue publicado en el sitio web oficial del Conicet y permite observar los datos de calidad de vida de cualquier punto del país. Según se explica en el trabajo, para elaborarlo se tuvieron en cuenta dos grandes indicadores: los socioeconómicos (vinculados a datos de educación, salud y vivienda) y los ambientales, relacionados con condiciones en el contexto que pueden impactar negativamente sobre el bienestar de las personas, como la contaminación o la inundabilidad, o de manera positiva a raíz de la presencia de recursos recreativos naturales y culturales.

Los datos con los que se elaboró este mapa interactivo surgieron de censos nacionales de población, hogares y vivienda, estadísticas de la Secretaría de Salud de la Nación y relevamientos realizados en territorio por investigadores del Conicet .

En el mapa pueden observarse distintos colores como el verde, el amarillo, naranja y rojo. Así, cuanto mayor es el índice de calidad de vida en determinado lugar, más verde se lo verá, al tiempo que el rojo indica todo lo contrario.

Al observar en particular lo que sucede sobre la geografía rosarina, el contraste es notorio. Mientras el verde predomina en el centro de la ciudad, dejando en evidencia que allí vive el porcentaje de la población que tiene mejor calidad de vida, el rojo impacta con fuerza sobre el margen oeste y el noroeste, bordeando la estratégica avenida de Circunvalación.

También se evidencia una gran mancha roja en un radio surcado por el bulevar 27 de Febrero, bulevar Avellaneda y Presidente Perón.

En todo ese amplio sector, donde se erige Villa Banana y barrios como Triángulo y Moderno, los indicadores cromáticos van del rojo al amarillo, muy lejos del verde predominante en el área central de la ciudad.

El otro polo de peor calidad de vida está ubicado en la zona noroeste, en el sector de Circunvalación y avenida Sorrento, donde se extiende un gran asentamiento a metros del arroyo Ludueña.

El mapa interactivo se puede recorrer con el cursor y hacer zoom en las zonas que se desee conocer en detalle o utilizar el buscador para obtener información sobre direcciones puntuales.

En detalle

Según explicó el investigador principal del Conicet en el Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil (donde se desarrolló el mapa interactivo), Alejandro Zunino, "el desarrollo de este software significó un enorme desafío desde el punto de vista informático, dado que implica que en tiempo real se transfieran, a través de la red, una cantidad de datos y se permita, a su vez, un número y un tipo de operaciones (con alto grado de precisión y detalle) poco frecuentes en aplicaciones de mapeo por internet".

Por su parte, Guillermo Velázquez, investigador superior del Conicet en el Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales, y quien desde hace más de 20 años trabaja en el estudio de la calidad de vida desde una perspectiva geográfica, explicó que "para definir qué tan bien vive la gente que reside en un área determinada, se tomaron dos grandes grupos de indicadores: los socioeconómicos y los ambientales. En relación a los primeros tenemos en cuenta datos vinculados con dimensiones como la educación, la salud o la vivienda", señaló.

En relación a los denominados ambientales, detalló que se atiende "a los clásicos problemas que pueden tener impacto negativo sobre el bienestar de los residentes, como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación".

Actualmente, la ecuación que utilizan los investigadores para calcular el índice de calidad de vida (ICV) en diferentes puntos del país atribuye un 60 por ciento del peso a los diversos componentes socioeconómicos y un 40 por ciento a los ambientales.

El proyecto se centró en sus comienzos especialmente en la región pampeana y en el conurbano bonaerense y se fue expandiendo hasta abarcar toda la Argentina a través de la colaboración de una red nacional de más de 50 investigadores.

https://www.lacapital.com.ar/la-ciudad/las-zonas-oeste-y-noroeste-tienen-el-indice-mas-calidad-vida-rosario-n2534425.html

domingo, 29 de septiembre de 2019

El argentino que creó un canal de tevé donde los ídolos de la música clásica son las grandes estrellas

29 de septiembre de 2019.

Por: Julio Lagos.

Un canal de óperas y conciertos se ha convertido en el favorito de muchos televidentes. El creador es un sociólogo que estudió en la BBC y fue uno de los fundadores de la Escuela de Televisión de Cuba.



¿Melómano? No, no lo soy. Para nada. Carezco de la formación y el hábito de quienes conocen en profundidad la música clásica.

Pero desde hace un par de años me he convertido en seguidor de Allegro HD, un canal que transmite conciertos, óperas y ballet. Como es básicamente musical, me resulta conveniente porque puedo escribir mientras escucho, sin depender de la imagen.

Pero a menudo dejo de trabajar y miro a la pantalla, porque me resulta irresistible ver las orquestas y disfruto del acierto de las cámaras, que siempre enfocan al instrumento que está sonando en ese momento.

Me maravillan los planos que hacen los drones, que primero muestras las ciudades y lentamente van haciendo un acercamiento hasta que ingresan a los grandes teatros, donde el público ya está sentado, esperando a los músicos.

Y también veo los conciertos en las catedrales, en los patios de los castillos o en las plazas europeas, donde la música se convierte en una imbatible ceremonia popular.

Porque algo está pasando con aquella música que parecía reservada a un ambiente exclusivo, a recintos solemnes y a intérpretes adustos.

Paulatinamente, los espectáculos líricos se han popularizado y ampliaron la cantidad de sus destinatarios. Como suele ocurrir, aparecen opiniones encontradas. Hay quienes sostienen que, en el afán de incorporar nuevos públicos, se corre el riesgo de bajar la calidad del contenido musical. De la vereda de enfrente, se asegura que la buena música tuvo un origen popular y que erróneamente se encerró en ámbitos restringidos.

En París, donde está radicado desde hace 43 años, el argentino Gustavo Vainstein, creador de la señal Allegro HD, ofrece su punto de vista:

-Creo que la actividad en torno a la música clásica es cada vez mayor. En París, por ejemplo, se han inaugurado recientemente dos centros artísticos: la Philarmonie y la Seine Musicale. En todo París se pueden ver hasta tres óperas en un mismo día y las salas siempre están llenas. En Argentina, descubro cada día nuevos espacios dedicados a la producción de espectáculos de música clásica. En mis tiempos, eran sólo el Colón, el Coliseo y el San Martín. Ahora están las excelente salas del CCK y de la Usina del Arte. Además, me fascina comprobar que cada provincia tiene como mínimo un centro importante. Estamos colaborando con una multitud de espacios y programadores en los países en los que Allegro HD es difundido. El aumento exponencial de espacios artísticos no compromete la calidad artística. Al contrario, permite la emergencia de numerosos intérpretes talentosos, además de posibilitar el descubrimiento y fomento de nuevos públicos.

La historia de Vanstein empezó en el barrio de La Paternal:

-Mis padres se conocieron en la Sociedad Cultural Odesa, donde mi padre sedujo a mi madre porque presentaba discos de música clásica, con excelente voz…

En ese ambiente familiar, entristecido por la muerte prematura de un hermano, se escuchaba mucha radio:

-Escuchábamos radioteatros: los Pérez García, Blanquita y Héctor... Música clásica, siempre. Sobre todo, recuerdo el “Diario del Cine” con Chas de Cruz en Radio Belgrano, mi primer contacto con el mundo del cine. Lo determinante es que la radio estaba casi en mi mamadera. Mi padre tenía revistas técnicas de radio de los años 30 (estábamos a comienzos de los 60) que mi hermano descubrió. Decidió construir radios y televisores basado en esas revista. Lo logró. Y pasó los dos últimos años de su vida haciéndolo. Falleció muy joven. Los dos tuvimos licencia de radioaficionado a los doce años. Su tema era la técnica. El mío: la comunicación. Me fascinaba escuchar las radios del mundo en ondas cortas. Pero siempre traté de entender la técnica.

Gustavo se recibió de sociólogo en 1972:

-Mi Licenciatura en Sociología en realidad me sirvió para darle rango académico a mi pasión, que era la enseñanza y la comunicación.

La conjunción de todo eso la pudo concretar en Radio Nacional:

-Pude integrar el equipo de los programas educativos de Radio Nacional, junto a su creadora Susana Ruggero. Fueron ciclos que marcaron su época: “Nunca es tarde”, de alfabetización a distancia y “El mundo y usted”, de cultura general. Con ellos ganamos el Premio Japón de la NHK y el Premio Ondas de España. Empecé como asistente todo trabajo. Aprendí mucho. Al poco tiempo, mi pasión por la radio de ondas cortas se concretó en forma inesperada: gané un concurso de Radio France y me invitan a París. Aprovecho para presentar ante la Unesco nuestro programa “Nunca es tarde”. Cuando vuelvo, debo ocuparme de organizar un seminario auspiciado por la Unesco, y me hago cargo de la comunicación. Como el equipo de Radio Nacional debía ocuparse de preparar aquel proyecto del Canal 4 de televisión educativa, viajo a Europa nuevamente, a Londres para estudiar Dirección de Televisión en la BBC. Aprendí mi oficio: director y productor de televisión.

Gustavo Vainstein evoca también el momento en que se fue de la Argentina:

-Me fui en el 76. Del 73 al 75, fueron tres años maravillosos y difíciles. Para mi fue un momento excepcional. Pude poner en práctica toda mis experiencia. A medida que los cambios políticos se sucedían, me iba exiliando productivamente. El 25 de mayo de 1973 me encontró en Salta, entrevistando al gobernador Ragone con dos locutores wichis, porque coordinaba un proyecto de radio en lengua wichi, que difundíamos por todas las radios de Salta. Después, dirigí un proyecto de radio educativa en la Santa Fe de Silvestre Begnis, y al mismo tiempo, cumplí con mi sueño: hacer televisión. En La Pampa. Un oasis de paz en medio de tanta barbarie. Hicimos programas de televisión educativa que creo aún hoy muchos viejos pampeanos recuerdan. Era la época del canal único. 100% de audiencia garantizado, y mucha discusión al día siguiente. Por suerte, me presenté a una beca del gobierno francés. Y me salvé porque en un allanamiento, no estaba en casa. Lo primero que hizo el gobierno militar fue cerrar el servicio de televisión educativa. Hace un mes, quienes hicieron el allanamiento fueron condenados en La Pampa. Cuarenta y cuatro años después, se hizo justicia.

Aquella beca fue el punto de partida de su carrera internacional:

-Con mi beca francesa, comienzo un Master en Ciencias de la Educación. La Directora de mi Master me propone rápidamente integrar su equipo de capacitación en el Institut National de l’Audiovisuel. El Institut es el centro de capacitación profesional de la televisión francesa. Lo que empezó como un puesto provisorio, se prolongó diez años.
-Y te radicaste en Francia…

-Vivo en Francia desde siempre. Siempre me sentí muy bien. Admiro el funcionamiento de la democracia y del estado francés. Tiene sus defectos, claro, pero en 40 años de vida en Francia, admiro una especie de pasión moderada. Discusiones apasionadas, pero respeto del punto de vista de cada quien. En 1986 me encuentro con Raúl Alfonsín, que me pregunta: “¿Cuándo vuelve Gustavo?”. Casi lo hago, pero al mismo tiempo cambio de actividad profesional y encuentro a quien será mi esposa. Empiezo a trabajar en la naciente televisión por cable de Francia. Al principio, en las provincias del Norte. Descubro la grandes empresas privadas y vuelvo al cabo de unos años a París, donde me hago cargo por diez años del marketing y la programación de la red de cable de París.

Otra etapa significativa de la carrera fue su trabajo en Cuba:

-En 1986 contribuí al mismo tiempo a la creación de la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños, en Cuba, el proyecto iniciado por Gabriel García Márquez. Fui como experto enviado por el Institut para ayudar a hacer el primer plan de estudios. En aquel momento, en Francia, contribuimos también a capacitar los equipos de la televisión sandinista. Me propusieron quedarme en Cuba, pero yo ya había desarrollado mi posición crítica hacia los modelos 'socialistas’.

-¿Cuál fue tu experiencia personal al tratar con Fidel Castro?

-Lo vi sólo una vez, cuando se inauguró la escuela, la escuelita como la llamaba. Me agradeció mi franqueza. “Fuiste el único que se animó a escribir cuánto costaría la escuela”, me dijo. "Era lo que yo también estimaba”, agregó. Y miraba con cierta ironía a sus colaboradores que no se habían animado a hacer la estimación. Lo que me admira es que Castro tenía la visión de la importancia de la escuela como medio de irradiación cultural e ideológica para toda América Latina. Nadie que yo haya conocido antes le atribuyó tanta importancia a una escuela de televisión. La Escuela de Cuba, a pesar de todas las dificultades, continúa. Pero lo que me mejor recuerdo de mis viajes a Cuba era la abundancia de la mesa del Ministro de la Cultura y el vacío de los estantes de los mercados de La Habana.

-¿Cómo surgió la idea de Allegro HD?

- Allegro HD es el hermano menor de Eurochannel. En el 2004, me hice cargo como empresario de Eurochannel, el canal consagrado al cine y las series europeas. En ese momento, Eurochannel estaba presente sólo en Brasil y México. Hoy Eurochannel es difundido en casi todo el mundo, transmitido en dieciocho idiomas diferentes. Allegro HD ya cumplió 4 años. Podríamos decir que todo el equipo esté disperso en muchos países. Christian Poccard, nuestro Director de Programación, está ahora en Miami, Mario Guada, un joven musicólogo español, está en Madrid, donde prepara los textos del subtitulado. Claudia Rojas se encarga de la comunicación en Buenos Aires. Por mi parte, estoy la mayor parte de mi tiempo en Europa. El centro técnico de difusión está en Miami.

-¿Los directores de cámara saben música y dirigen con la partitura a la vista?

-La realización de los programas de música requieren que tanto el director como su switcher conozcan la partitura. En Europa, el oficio de realizador musical es una especialidad practicada por unos pocos. Si se observan con atención los programas del canal, se verán cinco o seis nombres que aparecen en la mayoría de las producciones. Como prestamos mucha atención a la calidad de realización de cada programa, sabemos que son el resultado de numerosos ensayos técnicos y de horas de edición. La puesta en imágenes puede maximizar el placer de ver una obra, pero también puede destruirla.

-Tres orquestas, tres cantantes, tres directores, tres lugares (teatros o plazas) de mayor atracción en este momento…

-Orquestas: Filarmónica de Viena, Filarmónica de Berlín, Orquesta del Bolshoi. Cantantes: Jonas Kaufman, Anna Netrebko, Roberto Alagna. Directores: Daniel Barenboim, Gustavo Dudamel, Valery Gergiev. Teatros: Covent Garden, Teatro alla Scala, Teatro Real de Madrid.

El crecimiento de la señal supera la expectativa de su creador:

-Crece más allá de nuestras expectativas. Lo pensamos inicialmente para Argentina, pero de inmediato cubrió casi todo el cono sur. Naturalmente, el mercado más importante es Argentina. Decir que estamos satisfechos es quedarnos cortos. Estamos maravillados de la respuesta del público. Supera todas nuestras expectativas. A diario recibimos mensaje de satisfacción y, algo inesperado, de agradecimiento. Un agradecimiento por algo que va más allá del placer musical. Parece que Allegro ocupó un espacio único. En un mundo que considero como excesivamente bullicioso y una televisión con publicidad abundante, parece que fue percibido como una propuesta de calma, que deja pensar y que ofrece deleite.

Hasta donde este cronista sabe, entre los seguidores de la señal en Argentina están el relator Víctor Hugo Morales, periodistas como Débora Plager y Horacio de Dios, el cantor de tangos Néstor Fabián y la relacionista de las estrellas Anita Tomaselli. Un detalle significativo es el de la composición de la audiencia:

-Sabemos que tenemos una audiencia altamente femenina. Y el público en general supera los treinta años y más. Poco a poco, vemos que se van incorporando más jóvenes.

Probablemente ese fenómeno tenga que ver con lo que se ve en la pantalla.

Hace unos días se anunció un recital de piano, con obras de Aleksandr Scriabin y Serguéi Prokófiev. Tuve curiosidad por ese repertorio.

Y cuando encendí la tele apareció una chica que parecía una estrella pop: tacos aguja de vértigo, brevísima minifalda roja ceñida, top escotado y un hombro desnudo. Los mechones del pelo, cuidadosamente cortados al estilo sauvage, completaban la imagen de Yuja Wang, la pianista china de 32 años que alcanzó notoriedad internacional en marzo de 2007, cuando tuvo que reemplazar por enfermedad a Martha Argerich en cuatro conciertos en Boston.

Un impacto visual similar provoca su colega Lola Astanova, que nació hace 34 años en Uzbekistán y desde el 2001 vive en Estados Unidos. Su figura es espectacular y causa furor en las redes. Ella lo sabe y lo asume con naturalidad: “Las redes sociales están llenas de formas femeninas y sus admiradores no necesitan ningún piano. Además, es fácil comprobarlo, porque la mitad de mis seguidores son chicas, apenas les importa mi cuerpo. Finalmente, la gran mayoría de los comentarios que recibo se refieren exclusivamente a mi música".

Quizás tenga razón y sea exclusivamente por su música, pero lo cierto es que en YouTube sus videos tienen millones de visitas. Según los críticos es imbatible tocando las obras de Liszt y Chopin, de quienes ella dice: “Es raro que la música clásica se haya convertido en un museo y se asocie ahora con algo reservado, porque List y Chopin eran estrellas de rock de su tiempo: libres, apasionados y verdaderos dandis".

Por su parte, el tenor alemán Jonas Kaufmann -delgado, sonrisa seductora, rizos sobre la frente- triunfa en los grandes teatros líricos del mundo, pero fácilmente podría ser confundido con un romántico galán de cine.

Los italianos Gianluca Ginoble (24) , Ignazio Boschetto (25) y Piero Barone,(26) integrantes de “Il Volo”, protagonizan un caso fenomenal. Continuadores del formato impuesto por los recordados “Tres tenores” (Pavarotti, Carreras y Domingo) convocan multitudes en cada una de sus presentaciones, en las que alternan arias de ópera con canciones populares de todos los géneros.

Otro fenómeno arrollador es el de el dúo 2Cellos, integrado por Luka Sulić, 32 (esloveno) y Stjepan Hauser 33 (croata). Ambos tienen una sólida formación académica, pero en 2011 subieron a YouTube una versión en violoncello de ”Smooth Criminal” de Michael Jackson. Fue un suceso incontenible, tuvieron millones de visitas. A partir de ese momento alternaron el repertorio clásico con música de películas, pop y rock. Cambiaron el tradicional cello de caja por el eléctrico y sus recitales al aire libre convocan miles de espectadores, de todas las edades.

A su vez Lang Lang, un pianista chino de 37 años, inconfundible por su rebelde remolino en el pelo, cautiva al público con el despliegue físico con el que sustenta su asombroso estilo pianístico.

Para Gustavo Vainstein las prioridades no han variado a través del tiempo:

-La apariencia de los intérpretes siempre fue un elemento importante. Franz Lizst, por ejemplo, sedujo no sólo musicalmente. La Callas no sólo tenía una voz que aún todos admiramos. Su presencia escénica es consustancial a la artista. Mientras la ejecución sea auténtica y respete al compositor, bienvenido el retorno del show. Durante el siglo XIX, mucha música clásica, era un show: Paganini, Offenbach, Rossini se proponían y lograban llenar salas con sus obras. Que algunos intérpretes tengan cierta prestancia no excluye el hecho esencial: deben ser ante todo excelentes intérpretes. Probablemente, la excelente prestación musical los vuelve a todos bellos. La música clásica requiere pasión y estudio, y no admite renuncias de ningún tipo.

El espectáculo de la televisión se reinventa permanentemente. Aparecen nuevas señales, diferentes plataformas, formatos novedosos.

En ese universo fascinante, aquel chico del barrio de La Paternal, que escuchaba música clásica en la radio de su casa, ha creado lo que faltaba: un descanso, un refugio de buen gusto.

https://www.infobae.com/sociedad/2019/09/29/el-argentino-que-creo-un-canal-de-teve-donde-los-idolos-de-la-musica-clasica-son-las-grandes-estrellas/

domingo, 15 de septiembre de 2019

Esto sí es populismo

15/09/19.

Por: Mariano Yakimavicius.

¿Por qué en la actualidad las opiniones, tendencias, partidos, gobiernos o políticas públicas que resultan reñidas con el gusto propio son calificadas como populistas?



El concepto se ha puesto de moda desde hace un tiempo a esta parte en todo el mundo y el único denominador común que parece tener es que se trata de algo negativo que representa todo aquello que no es del agrado de quien lo utiliza. Una medida adoptada por un gobierno liberal, conservador o antisistema puede ser populista. Parece haber también un cierto acuerdo implícito en que ese concepto amorfo y viscoso sólo atañe a gobiernos o partidos políticos que sostienen ideas distintas a lo que supuestamente sería una democracia liberal tradicional, como si ese sistema fuera la panacea o el punto culminante de la organización política humana. Las sucesivas crisis de la democracia en todas sus formas parecen demostrar que, en materia de organización política, la humanidad dista de tener todo resuelto.

El concepto de populismo no es demasiado antiguo, data de mediados del siglo XX, pero fue retomado y resignificado hace poco tiempo. Aunque más que resignificado, podría decirse que fue vaciado de contenido y presentado como una cáscara vacía y transparente, adaptable al gusto del consumidor. Es decir, la nada misma. En la era de la posverdad, un instrumento semejante cae como anillo al dedo, porque permite evitar el rigor de pensar, habilita la vaguedad para calificar cualquier cosa de cualquier manera, pero especialmente apela a emociones desconectadas de la política real. En suma, si a usted algo no le gusta por el motivo que fuera y no tiene ganas de pensar, califíquelo como populista.

Es demagogia no populismo

Una primera confusión consiste en que lo que en la actualidad es generalmente caracterizado como populista, es aquello que ya se conocía como demagogia. Este concepto está asociado con el favorecimiento y la estimulación de las ambiciones y sentimientos de sectores de la población tal como se presentan espontáneamente. Las promesas que suelen realizar los políticos durante las campañas electorales son habitualmente criticadas como demagógicas cuando aparecen como irrealizables. Las repúblicas liberales modernas han sido reiteradamente cuestionadas atribuyéndoles la condición de sistemas demagógicos debido a la utilización intensiva de técnicas publicitarias características del marketing, a la personalización de las candidaturas, la manipulación de los medios masivos de comunicación en detrimento del análisis político, y el recurso sistemático a polarizaciones absolutas tales como bien-mal, desarrollo-atraso, civilización-barbarie, honestidad-corrupción, ellos-nosotros, o conceptos imprecisos como la alegría, la seguridad, la justicia, o la paz.

Ha sido habitual en las dictaduras recurrir a la consideración de las repúblicas derrocadas como gobiernos demagógicos para justificar los golpes de Estado y la imposición de sistemas autoritarios. La demagogia es claramente un desvío de un camino virtuoso, pero un desvío en el cual de hecho incurren todos los sistemas políticos y los sistemas ideológicos. Un gobierno populista puede ser demagógico o no, al igual que uno liberal, o uno socialdemócrata. Pero utilizar el argumento de la demagogia para derrocar a un gobierno, no es ya un desvío, sino un reemplazo de un sistema político democrático por otro que no le es. Es algo notoriamente más grave. Y esto lleva a poner en evidencia una característica del populismo: puede caer o no en desvíos demagógicos, pero todo populismo existe dentro de un marco democrático. Por supuesto, el desvío demagógico puede llevar a un populismo a dejar de serlo para convertirse en otra cosa, por ejemplo, una dictadura de la mayoría. Pero eso ya no sería populismo. Entonces ¿qué es el populismo?

Un aporte latinoamericano a la ciencia política

Un notable docente universitario que dictaba la materia Historia Argentina y un seminario sobre Historia Latinoamericana -Osvaldo Furman- me enseñó que el populismo es el mayor aporte latinoamericano a la ciencia política. Es un fenómeno nacido claramente en Latinoamérica y que no tiene un paralelo igual en otras partes del mundo. El Cardenismo en México, el Varguismo en Brasil, el Arbenzismo en Guatemala, el Aprismo en Perú, el Gaitanismo en Colombia y el Peronismo en Argentina, son sus más fieles exponentes.

¿Qué es entonces el populismo? Ni más ni menos que la activación política de las masas populares. Eso quiere decir varias cosas. En principio, que las masas populares se encontraban políticamente inactivas hasta que el populismo las activó. ¿Qué quiere decir que estaban políticamente inactivas? Que no tenían la más mínima participación en el proceso de toma de decisiones. Ese ámbito estaba reservado a un sector pequeño, poseedor del poder económico y también político. Es decir que, en su génesis, el populismo aparece como una molestia para las élites acostumbradas a dominar todo el proceso de decisiones. El populismo propone ampliar la base decisional de una sociedad y eso supuso para quienes ostentaban el poder político, tener que compartirlo. Al ampliar la base de decisión política, no tardan en verse afectados los intereses económicos. El populismo supone así -por lo menos- una tendencia hacia la equidad social.

La reacción general de los sectores privilegiados en los distintos sitios donde floreció el populismo fue idéntica: tensar la cuerda y apelar a la dialéctica amigo-enemigo en el afán de recuperar el poder que esas masas activadas políticamente les habían quitado. Es por eso que los gobiernos populistas han buscado invariablemente un protagonismo significativo del Estado como aquella entidad eminentemente política capaz de afianzar los procesos de búsqueda e implementación de la equidad política y social.

La cuestión ideológica no debe pasarse por alto. En términos generales, los populismos disociaron la política de las ideologías tradicionales. Es por ese motivo que puede haber populismos más conservadores y otros más progresistas. En ningún caso el populismo es copado por ideologías extremistas o fanáticas como el comunismo o el fascismo. Por supuesto que los gobiernos populistas incurrieron en la tentación autoritaria, pero es curioso que, por más vuelta que se le busque, siempre llegaron al poder mediante las urnas y en general fueron derrocados violentamente por quienes se postulaban como los defensores de los valores democráticos.

Otro detalle que no debe pasarse por alto: por su esencia, los populismos tienden a ser populares, pero esa correlación no tiene por qué ser estrictamente necesaria. Dicho de otro modo, un populismo puede tornarse impopular. Esa pérdida de apoyo popular es lo que seguramente estará señalando su mutación hacia otro tipo de sistema.

Haga el ejercicio en casa

De los populismos originales queda relativamente poco en pie. Pero eso no quiere decir que el concepto que hemos tratado de aclarar no pueda utilizarse más. Eso sí, sería interesante hacerlo de manera correcta. En principio, antes de calificar una medida de gobierno, una política pública, a un partido u organización social, a un gobierno como populista, intente dilucidar sus intenciones. Si estas apuntan a que los sectores populares, los más desprotegidos, las minorías silenciadas, tiendan a empoderarse, pues entonces sí, utilice el concepto sin temor a equivocarse. Pero cuando advierta medidas, políticas, partidos u organizaciones y gobiernos que defienden los intereses de pequeños grupos de poder concentrado usando eslóganes simplificados que intentan demostrar beneficios generales, desconfíe: eso es demagogia, no populismo. No se me ocurre nada más demagógico que la teoría del derrame.

Para complicar más aún las cosas -la realidad tiende a ser más compleja que simple- recuérdese que populismo y demagogia son conceptos distintos pero que a veces aplican juntos. Muchas veces los populismos son demagógicos, como también lo son los gobiernos liberales o socialdemócratas. Lo que es importante es poder distinguir entre una cosa y la otra.

Sepa el lector disculpar la tónica de este artículo, populista por cierto.

https://www.rosarioplus.com/ensacoycorbata/Esto-si-es-populismo-20190912-0030.html?fbclid=IwAR3TJ31SqHVPf8dduGW2lJuGwZIpr4hUaRTyWcPF4uT12HYkZyX98x2meJI

sábado, 17 de agosto de 2019

Por qué caemos en la trampa de las "fake news" y cómo no ser la próxima víctima: los consejos de una experta

17 de agosto de 2019.

La psicóloga del comportamiento Lizzie Mckee trabaja en la cancillería británica detectando campañas de desinformación. "El poder de las noticias falsas se debe a que todos buscamos cosas que sustenten lo que ya creemos", dijo en diálogo con Infobae.



" la gente mayor es más susceptible a compartir información falsa en la web."

"Creo que hay algunas reglas de juego que podemos tener en cuenta: chequear la credibilidad de la fuente por ejemplo. Más que confiar en lo que vemos, pensar en si confiamos en el mensajero, si es reputado. ¿Hemos oído antes de ese medio? Si hemos oído de él, ¿era un medio realmente confiable? ¿Cuando lo escuchaste? ¿Te llegó de un amigo de un amigo de un amigo? ¿Viste algo en Facebook la semana pasada y eso hizo que lo creyeras la segunda vez? Hay una obligación de preguntarse por qué algo me suena familiar. Se puede googlear esa información, ver si la podemos corroborar con otra fuente y chequear con uno mismo si elegimos creer en algo sólo porque coincide con lo que pensamos. Mucho del poder de las "fake news" es porque todos sufrimos del sesgo de la confirmación y buscamos cosas que sustenten lo que ya creemos. Por eso tenemos que estar listos para desafiar nuestro punto de vista y estar más abiertos a las visiones alternativas que nos ayudan a crear un mejor ambiente para resistir la desinformación."


Nota completa: https://www.infobae.com/america/mundo/2019/08/17/por-que-caemos-en-la-trampa-de-las-fake-news-y-como-no-ser-la-proxima-victima/

lunes, 15 de julio de 2019

La obra magna de Verdi

Lunes, 15 julio 2019.

El genial compositor italiano costeó en Milán una residencia para músicos ancianos con pocos recursos en la que conviven hoy con jóvenes estudiantes. «Es el paraíso de los artistas», dice un tenor de 93 años.

El decano de Casa Verdi. El tenor Beniamino Trevisi, de 93 años, se arranca con un aria en uno de los salones de la residencia.


Mi obra favorita es la casa que he hecho construir en Milán para acoger a los viejos artistas del canto no favorecidos por la fortuna o que no poseían de jóvenes la virtud del ahorro. Pobres y queridos compañeros de una vida». Faltaban pocos años para su muerte en 1901, a los 88 años, y el compositor Giuseppe Verdi, en su correspondencia con un amigo, echaba la vista atrás para valorar su larga y prolífica carrera. Era ya un gigante de la música, un personaje conocidísimo en Italia y en el mundo que, sorprendentemente, no eligió entre sus mejores creaciones óperas como 'Aida', 'Nabucco', 'Rigoletto' o 'Il Trovatore'. Optó en cambio por la institución que había creado en la capital lombarda para hospedar a músicos ancianos con pocos recursos. No escatimó en gastos al levantar un elegante edificio en estilo ecléctico decorado por los mejores artesanos de la época. Verdi no quería que fuera un hospicio, sino una casa en la que quienes allí vivieran fueran considerados «huéspedes». Para cubrir sus gastos, legó a la casa tanto los derechos de autor de todas sus obras como otros muchos de sus bienes.

Renato Franco Perversi, violinista de 87 años, es uno de los más de 1.000 «huéspedes» que han pasado por esta peculiar residencia. Abrió sus puertas en 1902, un año después de la muerte del compositor, que no quería recibir felicitaciones en vida y por eso pidió que esperaran a su fallecimiento para la inauguración. Conocido como Casa Verdi, este proyecto único en el mundo lleva funcionando casi 120 años sin recibir dinero público. «Aquí estamos muy bien. La música nos une a todos. Hay que darle las gracias a Verdi. A nadie se le ocurrió hacer el bien de esta manera a personas como nosotros, que después de las vicisitudes de la vida tienen dificultades para encontrar un lugar adecuado al llegar a la vejez», dice Renato Franco con los ojos llenos de lágrimas de agradecimiento a Verdi. Aunque está ya medio sordo y medio ciego, este violinista, que formó parte de la orquesta de La Scala de Milán, el teatro de la ópera más importante del mundo, consigue emocionar cuando suena su instrumento. Lo define con ironía como «un trozo de madera» al que ha pasado la vida «clavado» desde que su padre le obligó a estudiar música. «No me arrepiento, he viajado por Italia y por América Latina gracias al violín. Y conocí a mi mujer en un concierto del coro del que ella formaba parte».

La señora también vive en Casa Verdi, pero se encuentra en la zona medicalizada, dedicada a los residentes que no son autosuficientes. Son unos 25 del total de 80 actuales. Además de unos 35 ancianos que pueden valerse por sí mismos, hay otros «huéspedes» especiales. Son una veintena de jóvenes que estudian en el conservatorio de Milán, en la academia de La Scala o en otros centros prestigiosos para aprender música en la ciudad. «Empezamos hace veinte años con esta experiencia tan interesante, que supone una inyección de vida y una transmisión de experiencias», cuenta Roberto Ruozi, presidente del consejo de administración de Casa Verdi. «Poder convivir con músicos jóvenes es estupendo. Ellos son una fuente de alegría, la convivencia es muy buena», confirma Tecla Catalano, de 78 años, que fue durante años bailarina en el prestigioso teatro San Carlo de Nápoles y actuó en auditorios de Europa y América Latina. «En España estuve muchísimas veces con mi marido, que se encargaba de la escenografía del San Carlo. Éramos muy amigos de Alfredo Kraus y de su esposa. Siempre que venían a Nápoles almorzaban en mi casa», recuerda Tecla, sentada en uno de sillones de la sala Toscanini de la residencia, un espacio magníficamente decorado y con instrumentos por todas partes. Hay un piano de cola y una mesa donde una guitarra, dos violines, dos clarinetes y dos laúdes parecen esperar a que alguien los haga volver a vibrar. En cualquier sitio del edificio es posible encontrar gramófonos, arpas...

Una atmósfera «especial»

«Algunos días después de cenar surgen veladas musicales de forma espontánea en las que tocamos o cantamos juntos los ancianos y los jóvenes». Livia Lanno, de 21 años y originaria de Bari, en el sur de Italia, es una de las estudiantes que reside en Casa Verdi. Es alumna de canto en el conservatorio de Milán y de Filosofía en la universidad. «Me enamoré de este lugar desde el primer día en que lo vi, y ya llevo tres años viviendo aquí. Tiene una atmósfera muy especial. Desde la puerta oyes la música», dice con emoción, después de esperar paciente a que la señora Tecla termine de hablar. No le falta razón a Livia. Nada más entrar en el edificio, el visitante escucha un piano y una voz femenina entonando un aria. Es la clase que una de las «huéspedes» jóvenes ofrece en una de las numerosas salas de ensayo. En la puerta hay un cartel advirtiendo de que este espacio no puede reservarse durante más de tres horas. «Aquí escuchas música desde la mañana hasta la noche. Está por todos partes, lo que te ayuda mucho en el estudio», cuenta la muchacha.

A diferencia de los ancianos residentes entrevistados, que aseguran todos estar encantados de tener a su lado a los jóvenes músicos, Livia es algo más crítica. «No siempre es fácil la convivencia, pero resulta muy estimulante. Algunos te escuchan con gusto y te dan consejos sobre cómo mejorar la técnica. Para mí, resulta siempre una aportación importante». Esta veinteañera se muestra orgullosa del impacto que ella y sus compañeros tienen en la vida de los mayores. «Logramos que se ablanden. Son personas endurecidas por la vida a las que logramos sacarles una sonrisa. La idea de hacer convivir a ancianos con jóvenes es genial. Yo cuando vuelvo de vacaciones siempre encuentro una atmósfera distinta, están más tristes por el tiempo que han pasado sin nosotros». Ambos colectivos desayunan, almuerzan y cenan juntos en el comedor y también coinciden en conciertos y otros proyectos musicales.

Casa Verdi ofrece a sus «huéspedes» de más edad talleres de musicoterapia dirigidos por Ferdinando Dani. «Toco en el piano canciones de los años 30, 40 y 50 del siglo pasado y es impresionante ver cómo personas que han perdido la memoria o ya casi ni hablan recuerdan las letras y se ponen a cantar», explica en la sala museo donde está conservado el retrato que el pintor Giovanni Boldini le hizo a Verdi. Es una imagen conocidísima para los italianos, pues durante décadas apareció en los billetes de 1.000 liras. «La música es terapéutica para cualquiera, pero más aún para nuestros huéspedes. Mejora sus relaciones, reduce los conflictos y los une a todos». Vivir en Casa Verdi hace que algunos incluso retomen la pasión por tocar o cantar. Es lo que le ha ocurrido a Beniamino Trevisi, un tenor que a sus 93 años es el decano de la casa. Tiene una lucidez y un estado físico tan envidiables como su voz, a la que da rienda suelta dejando al periodista medio sordo y con la boca abierta.

Ganas de estudiar a los 93

«Llevo aquí desde diciembre de 2018 y he recuperado las ganas de estudiar y de cantar», cuenta mientras muestra orgulloso una carpeta con información de su carrera operística. Hay hasta un folleto del último concierto que dio, el pasado mes de febrero. «Este es el verdadero paraíso de los artistas, un hotel de cinco estrellas en el que estoy felicísimo». Está tan agradecido que insiste en enseñar el apartamento dentro de Casa Verdi donde vive con su esposa. Es un lugar estupendo en el que no falta de nada.

El mismo sentimiento tiene Bissy Roman, una profesora de canto originaria de Rumanía que trabajó también en Italia, Rusia, Francia y Estados Unidos. Muy coqueta y simpática, responde con una risa cuando le toca decir cuántos años tiene. «Yo no tengo ya familia, para mí la música es mi familia. Aquí estamos muy bien, compartimos nuestra pasión y evitamos la soledad, que te va matando poco a poco. Con esta casa, Verdi demostró que no sólo era un genio como músico, sino también como persona».

https://www.larioja.com/culturas/obra-magna-verdi-20190715000646-ntvo.html?fbclid=IwAR1BsQ6hHJ1SCyiWIoTyfKTJ2TIcPAFpurLxZklTCIb0h2C3P13MAIwXJww