lunes, 20 de enero de 2025

Índice de la construcción: ¿cuánto cuesta levantar un metro cuadrado en Santa Fe?

 Ene 20, 2025.

El valor trepó 2% en diciembre, según el relevamiento que realiza cada mes el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). El acumulado de 2024 fue menor a la inflación, al subir 81,8%.



El Ipec difundió este lunes el costo de la construcción en Santa Fe durante diciembre pasado . “El nivel general del costo de la construcción (CC) en la ciudad de Santa Fe correspondiente a diciembre de 2024 registra un aumento de 2% en relación al mes anterior”, dice el informe que elabora el organismo estadístico.

“Este resultado -continúa el documento- surge como consecuencia del alza de 0,7% en el capítulo Materiales; de 4% en el capítulo Mano de Obra y de 0,5% en el capítulo Gastos generales”.



Con los dos puntos que subió el diciembre último, el costo de la construcción en Santa Fe mostró una oscilación positiva del 81,8% a lo largo de 2024. Es decir, que el índice estuvo por debajo de la inflación anual de la provincia, que según el Ipec se ubicó en 114,6%.

¿Cuánto cuesta el metro cuadrado?

De acuerdo al índice que difunde cada mes el Ipec, en diciembre construir un metro cuadrado en la provincia de Santa Fe tenía un costo de $726.804. En diciembre de 2023, el mes del cambio de gobierno, el valor era de $399.887.

De acuerdo el informe del Ipec, en el capítulo Materiales, los grupos con los aumentos más relevantes en diciembre pasado fueron Agregados finos y gruesos, 5,6%; Maderas, 5,4%; Impermeabilizaciones, 5,4%; Pisos y revestimientos, 2,8%; Yesos, 2,5%; Cementos, 2,4%; Zinguería, 2,3%; Revoques finos 1,9%; Amoblamientos, 1,6%; Granitos, 1,5%.



El alza en el capítulo Gastos Generales se debió principalmente al grupo Alquileres, mientras que el el capítulo Mano de obra incorpora el acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra), aplicable a las categorías laborales previstas en el Convenio Colectivo de Trabajo 76/75, estableciendo un aumento del 4% que rige a partir del 1º de diciembre de 2024, aplicable sobre los valores vigentes al 30 de noviembre de 2024.

https://www.conclusion.com.ar/politica/economia/indice-de-la-construccion-cuanto-cuesta-levantar-un-metro-cuadrado-en-santa-fe/01/2025/


sábado, 18 de enero de 2025

El director Marcelo Lombardero dispara contra todos y analiza el presente del Teatro Colón

 18 de enero de 2025.

Por: Laura Novoa.

El ex director artístico del Colón fue recientemente nombrado director de la Compañía Nacional de Ópera de México.
Es muy crítico de la gestión actual en la Ciudad de Buenos Aires.



“Dejé de cantar en su momento para ser el director del Teatro Colón. No fue del todo consciente la decisión, pero la vida me llevó a ese lugar. Eso no lo quiero volver a pasar”, dice Marcelo Lombadero, feliz con su flamante designación como director artístico de la Compañía Nacional de Ópera de México. Es su vuelta a la gestión después de mucho tiempo, pero no piensa abandonar su labor en la dirección escénica.

Poco antes de viajar, el director conversó con Clarín sobre los desafios que le esperan en su gestión, que son varios según detalló, y analizó el presente del Teatro Colón con sus nuevas autoridades y la situación de la lírica en general y una crisis que se agravó desde la pandemia.

“Estoy en un momento muy particular. Esta posibilidad me llenó de júbilo, me dio la oportunidad de volver al ruedo desde otro lugar. Tuve otros ofrecimientos en estos tiempos pero la mayoría me pedía exclusividad y no cuajaba con mi agenda compleja. Tengo una relación con México desde hace muchos años. Siempre fue un lugar donde entendí que podía vivir”, cuenta.

Asegura que se siente más cómodo con el término de director de escena que con el de reggiseur. Explica que es un término antiguo y acotado, que no da cuenta de un rol que tiene que ver con concebir un espectáculo y no tanto con los movimientos de los actores, y está relacionado con la revolución de la puesta en escena que tuvo a Meyerhold como uno de los protagonistas en el siglo XIX.

Nuevos desafíos

Los desafíos más relevantes que le esperan en México, según señaló, tienen que ver con volver a poner a la institución en la escena internacional, poner a los grupos artísticos en relevancia, sumar la formación de directores de escena y crear nuevos públicos.

Además, Lombardero asegura con énfasis que promoverá vínculos entre el Palacio de Bellas Artes y el Teatro Colón. “Hay mucho para hacer. Sobre todo me interesa generar un vínculo fuerte entre la Estudio de Ópera de Bellas Artes (EOBA) y el ISA. El intercambio de artistas es muy importante, también los oficios teatrales. Ya iniciamos conversaciones. Afortunadamente, el Colón cuenta ahora con una división de profesionales que entiendan de lo que estábamos hablando. Además, nos conocemos desde hace muchos años”.

-Su designación en México coincide con el desembarco de las nuevas autoridades del Teatro Colón procedentes de Chile y Uruguay. ¿Le hubiese gustado que lo convocaran?

-No. No tengo nada que ver con esta gestión ni quiero saber nada. No me gusta lo que hacen. No me refiero a las autoridades del Colón sino del Gobierno de la Ciudad, y estoy hablando de estos últimos 16 años. Han sido nefastos para la cultura y para el Colón.

-¿Podría ampliar su reflexión y analizar el nuevo contexto para la lírica local?

-Creo que los años que llevamos en esta ciudad gobernada por este signo político han sido de una gran decadencia en términos culturales.

-¿En qué se reflejaría ese impacto en el caso puntual del Teatro Colón?

-En la reducción e imposibilidad de la producción. Para empezar, la reducción de la jornada laboral de los cuerpos artísticos por cambio de salario, hace más de 13 años. No hubo un incremento salarial y se cambió prestación por salario. Y de eso no se ha vuelto, los cuerpos artísticos trabajan la mitad, y no es por culpa de ellos sino de una decisión política.

De eso no se vuelve, lo mismo pasó antes en el Teatro Argentino de La Plata. Las mismas autoridades hicieron lo mismo en los dos lados. Eso para empezar. Otra de las cuestiones tremendas fue sacar los talleres del teatro, porque eso hizo que los trabajadores no entiendan para dónde trabajan, o sea, están haciendo algo que podría ser para el Colón o para cualquier otro lugar.

-Tengo entendido que había un tema relacionado con la seguridad porque los talleres estaban en los subsuelos y por eso se tomó la decisión de mudarlos.

-Nunca pasó nada. Pero bueno, había otras vías para resolverlo. El obrero, el carpintero, el pintor, el trabajador artesano del teatro, el artista escenotécnico terminaba su jornada, subía al escenario y veía el fruto de su trabajo. Había una sensación de pertenencia. Eso lo rompieron y lo hicieron por razones políticas, para sacar a la gente y disgregarla. En eso tuvieron un éxito increíble.

-¿Benefició en algo la agilidad en la producción?

-No, de hecho la complicó. Y también la encareció.

-¿En qué se encareció?

-Hagamos el siguiente ejercicio. Si construís, por ejemplo, una escenografía para el Teatro Colón a 8 km, la tenés que trasladar desarmada en camiones; llega a Plaza Vaticano y hay un montacoches –no es un montacargas—, se sube todo, se lo baja tres subsuelos, recorre un pasillo de 20 metros y luego se tiene que subir cuatro pisos. El Masterplan dejó a la sala en condiciones, pero la caja escénica en peores condiciones de las que estaba en 2007. Hubo horrores garrafales con el piso del escenario, nadie lo dice, parezco un loco.

-¿Cuáles?

-El piso del escenario del teatro, por ejemplo, ya no es un piso practicable, no hay trampas. En mi producción de Ariadna en Naxos tuve que armar una trampa para que Baco emergiera sobre el foso porque al rearmar el piso no dejaron los huecos practicables para emerger desde abajo, para las trampas, para lo que sea. Podría seguir, pero son cosas muy técnicas.

-Si pensamos bien, las intenciones fueron buenas, y los cambios que menciona tuvieron que ver con buscar modelos de gestión con el propósito de modernizar una estructura de funcionamiento para un teatro con un modelo del siglo XIX.


-Yo nunca pienso bien.

-De acuerdo, pero hagamos el ejercicio. ¿Se puede seguir sosteniendo en estos tiempos y contextos un tipo de estructura de teatro del siglo XIX-XX? ¿Cree que hay UN modelo de gestión para este teatro?

-Hay varios modelos de gestión para un teatro como el Colón, más o menos exitosos. Yo tengo un modelo de teatro de producción, en donde lo importante es la producción artística y sus cuerpos artísticos. En eso coincido totalmente con Andrés Rodríguez, actual director de ópera del Colón.

El problema es que el Colón, como todos los teatros sudamericanos, está atado a los vaivenes políticos.

-En ese sentido, ¿le parece que alguna vez se podría implementar los cargos por concurso?

-Sí. Pero tampoco eso te asegura nada.

-Una continuidad

-Sí; siempre y cuando el concurso se gane con la presentación de un proyecto, porque entonces se les puede exigir a las autoridades a partir de ese proyecto, y asegura que cuando se vayan hagan un balance. Este es el punto. Se necesita continuidad para poder planificar.

Manejar un teatro es, en chiquito, como manejar una ciudad, sobre todo un teatro como el Colón: tenés clase trabajadora, personal tercerizado, profesionales, artistas de renombre. Hay todo un espectro social que es como manejar una ciudad.
La gestión actual del Colón

-¿Qué opinión tiene de las nuevas autoridades que asumieron en el Colón?

-Andrés Rodríguez y Gerardo Grieco son dos profesionales intachables que han tenido a su cargo instituciones importantes. Eso, para mí, ya es un avance.

Andrés Rodríguez hizo del Teatro Municipal de Santiago -que era un teatro aislado, menor- uno de los teatros más importantes de Latinoamérica –sino el más importante en su moment--, y no por sus condiciones edilicias ni por lo magnánimo de la sala sino por lo que producía. Para mí, este es el punto.

El Colón, de alguna manera, tiene la maldición de ser ese palacio maravilloso. Y, a veces, el edificio se lleva puesto el producto, lo ves en el público que hoy asiste al Colón. Es un público cada vez menos melómano, que va a expectar un espectáculo pero en realidad el espectáculo es la sala.

-En la actual gestión no existe la figura del director artístico, un rol que tiene la función de proyectar una mirada abarcativa y definir el rumbo del teatro. ¿Se puede prescindir de esa figura?

-Sí. Hay muchos teatros que funcionan así. Pero me parece un error y no beneficia a la producción artística. En el Colón creo que responde al interés del control político del Teatro.

-¿A qué se refiere?

-Sin una mirada más amplia de hacia dónde tiene que ir el teatro, por qué, para qué y para quién, el palco escénico se transforma en un coto de caza y una pelea constante de quién produce y quién pone algo ahí. A mí me parece que estas cosas tienen que ver con sostener un control político, más que con una idea artística. Además, permite que no haya una interferencia artística en las decisiones políticas. El espectáculo es una consecuencia no deseada del normal funcionamiento de la burocracia.

-De todas las gestiones que pasaron por el teatro, ¿cuál cree que dejó una huella?

-Para encontrar una gestión que haya dejado un sello de verdad, te tenés que remontar a Renán o García Caffi. No voy a dar concepto de valor sobre ninguno, pero son pocas las gestiones que han tenido una durabilidad en la historia del Colón en los últimos años, y ellos la tuvieron. En el caso de Andrés Rodríguez en Chile, no dejó una huella personal sino de una gestión. Eso es lo importante.

-Y de su gestión, tanto en el Colón como en el Argentino de La Plata, ¿qué considera relevante?

-Las cosas que que quedaron: el TACEC, las Escuela de Artes y Oficios, que más allá de los vaivenes políticos se mantuvieron. No sucedió con el Ópera Studio, pero es lógico porque para que exista debería haber producción y ha menguado mucho.

Me preguntabas al principio de la nota si a mí me hubiera gustado ser director del Colón en estos momentos. Mi primera respuesta fue que no, porque no me hubieran querido. Pero lo que te puedo decir es que, de alguna manera, cada uno está en su lugar.

https://www.clarin.com/espectaculos/director-marcelo-lombardero-dispara-analiza-presente-teatro-colon_0_WvjHyM9RGN.html


domingo, 17 de noviembre de 2024

Historia Argentina en el discurso del 17/11/24 de C.F.K.

 Me parece muy interesante el discurso de Cristina F, de Kirchner en Santiago del Estero del 17 de noviembre de 2024. Hace un resumen de la história y la economía Argentina.



domingo, 13 de octubre de 2024

Gema: la historia de una fábrica que marcó vidas y fue pionera en la industria agrícola

 13 de octubre de 2024.

Por: Ana Cecilia Berdicever.

Funcionó en Córdoba 5856 hasta 1992, donde luego se instaló el complejo de cines Village. Fue una fábrica de cosechadoras que empleó a 500 trabajadores y hasta mantuvo una escuela técnica por la que obtuvo varios reconocimientos internacionales.



Gema es el nombre de una fábrica de cosechadores que funcionó en Rosario hace algunos años. Una industria pionera en el país y reconocida a nivel mundial. A Gema, cuyas siglas continúan siendo Grandes Establecimientos Metalúrgicos Argentinos, la fundaron cuatro personas. Llegó a tener una escuela de oficios. La historia, contada a través de la nieta de uno de los precursores de la firma, está marcada por las emociones y las anécdotas.



Carola Valenti es la nieta de don Luis Valenti. Un italiano que se vino de un pueblito de Sicilia a Rosario. Se estableció en la ciudad siempre vinculado con la mecánica y metalurgia. En 1910, junto con un socio español, Manuel Torres, fundaron un taller ubicado en el barrio Arroyito, muy cerca de la cancha de Rosario Central.



Pasados los años ’40 y junto con otra firma, Baronio y Melquiot, fundaron Gema, una firma señera en el desarrollo agrícola en Argentina. Tan así, que fue merecedora de distinciones a Valenti de parte de los gobiernos italiano y argentino. “Él recibió la Orden del Libertador San Martín por su aporte a la industria y el gobierno de Italia lo condecoró con el título de Cavaliere y de Comendatore”, repasó Carola, quien atesora los diplomas junto a las insignias de cada reconocimiento.

La fábrica estaba instalada en Córdoba 5856, donde luego funcionó el complejo de cines Village y donde ahora está planteado un proyecto inmobiliario.



Luis tuvo tres hijos, una mujer profesora de piano y Osvaldo y Juan, que se recibieron de ingenieros y trabajaron en el departamento técnico de Gema. Uno de esos hijos fue el padre de Carola, que tiene 67 años. “Nací en 1957 y mi abuelo murió en 1974. Toda mi vida, desde que nací hasta que murieron mis abuelos, viví con ellos en una casa que hizo construir mi abuelo sobre bulevar Oroño”, relató la mujer.

Carola tiene otros dos hermanos, ella es la mayor y la memoria viva de la historia. Conserva todos los recortes de diarios, fotos y documentos de su pasado, de su historia familiar. Además, fue la única que conoció por dentro la fábrica, un paseo habitual durante su infancia.



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¿Qué se hacía en la fábrica?




Llegaron a trabajar alrededor de 500 personas. Lo único que sobrevive del edificio de la fábrica es el tanque de agua, construido con un diseño moderno en los años ’60. De la misma época es la famosa sirena que identificaba el edificio y hoy está resguardada en un cuartel de bomberos de una localidad vecina.

Grandes Establecimientos Metalúrgicos Argentinos cuenta con una trayectoria cargada de innovaciones. Importaron las sembradoras Ribouleau, fabricadas por la empresa francesa Monosem.

Además, desarrolló máquinas que marcaron una época, como las desgranadoras de maíz modelo 8 T, las enfardadoras automotrices de paja de trigo para Celulosa Argentina y las cosechadoras automotrices modelo M40.

Las máquinas de Gema constituyeron creaciones de nivel internacional, especialmente en el rubro de recolección.

Operaban con plataforma recolectora para cosechar cereales cortados con hileradora, equipo girasolero con bandejas reforzadas y destroncador integral de 5,50 metros de ancho. También trabajaban con plataforma juntadora de maíz de 5 surcos para cosechar maíz sembrado en hilera a 70 centímetros.

La escuela técnica para formar a los hijos de sus empleados

El abuelo de Carola fundó además una escuela técnica que brindaba una capacitación de tres años. “Era gratuita para todos los hijos de los operarios y cualquier otro chico que quisiera aprender un oficio desde los 14 años. Había profesores de excelencia y mi abuelo había organizado que las clases se dicten después de los horarios de las escuelas, para que los chicos puedan asistir a la empresa y hacer allí sus prácticas, que eran remuneradas”, relató.



Cuando Gema cambio de dueños

La fábrica Gema dejó de funcionar en 1992, pero don Luis Valenti y sus hijos ya en la década de los ’70 se habían desvinculado. “Después lo tomó la empresa Perkins, de capitales ingleses”, explicó. Seguía bajo el nombre de Gema, pero según la nieta de su fundador, sin la misma esencia.

La edificación fue demolida para dar paso al complejo de cines Village, el Carrefour y un local de comidas rápidas.

En 2020, Gema renació en Córdoba con una nueva línea de equipos viales y agrícolas adaptados tecnológicamente para el uso industrial, vial y agropecuario. En su web institucional se puede leer la historia de cómo comenzó, su lugar en Rosario y lo importante que llegó a ser.

Avión propio

La fábrica, cuando estaba gestionada por Luis Valenti y los otros socios, compró un avión Cessna que se guardaba en un hangar no muy lejos de donde estaba la industria. El avión y también un piloto estaban disponibles para acudir a los lugares donde hiciera falta el servicio técnico.

El manejo de la fábrica por Luis Valenti

“Mi abuelo era un ser excepcional”, se enorgullece Carola y explica: “De una generosidad, de una bondad y de un carácter que no he vuelto a ver en mi vida”.

“Estaba con los obreros si había algún problema, por ejemplo con un torno o una fresadora, que son máquinas complejas de manejar, mi abuelo se sacaba el saco se arremangaba la camisa y se ponía con el torno. Trabajó hasta el último día”, abundó sobre el perfil del fundador.

Carola fue descubriendo la generosidad de su abuelo con el tiempo, y recuerda que era muy querido por los obreros. Recuerda un caso particular: “Había un obrero que venía y arreglaba cosas en nuestra casa, era como parte de la familia. Con el tiempo, me enteré que ese hombre había quedado viudo y con hijos a cargo. Mi abuelo lo ayudó dándole más trabajo. Yo tuve el placer de conocer a uno de los hijos de aquel obrero. Hace unos años, tocó el timbre de mi casa y me preguntó si todavía era la casa de Luis Valenti, me contó su historia y quién era él. Nos abrazamos y lloramos juntos”, dijo emocionada Carola.

Valenti murió en 1974 y lo velaron en su propia casa. “Nunca ví tal cantidad de personas, no faltó un obrero de Gema de la época de mi abuelo”, recordó la nieta.

“Era un desfile interminable, mi abuelo había dejado la fábrica ya hacía unos años y de todos modos continuaba siendo recordado y muy querido allí dentro, fue impresionante”.

Carola agregó que su abuelo colaboró con instituciones de beneficencia. Pero todo esto ella lo descubrió sola. “Yo siempre iba con él a todas partes y muchas veces íbamos a hogares, a asilos de huérfanos, etc” y con el tiempo conectó que aquellas visitas eran ayudas solidarias.

El relato de Marina, bisnieta de Luis Valenti

Marina es bisnieta de Luis Valenti, su abuela fue la hija mujer, la profesora de piano, Nélida. Por relatos de su abuela Marina relató que Luis, apodado en la familia como “El Lito”, nombre que se lo puso su prmera nieta (madre de Marina) cuando aprendió a hablar.

“Su saber era técnico, todos dicen que su esposa –María Argentina Brizzi– lo retaba por mancharse los trajes, ya que prefería estar en la planta con los operarios y no en la coqueta e impoluta  oficina que le correspondía por su cargo”, agregó la bisnieta, otorgando en sus palabras la emoción de formar parte de una familia con un legado tan importante para la ciudad y el país.

https://www.elciudadanoweb.com/gema-la-historia-de-una-fabrica-que-marco-vidas-y-fue-pionera-en-la-industria-agricola/


miércoles, 25 de septiembre de 2024

La historia del intendente de Rosario que fue electo gobernador pero no lo dejaron asumir

 25 de septiembre 2024.

Por: Mila Kobryn.

El intendente rosarino Luis Cándido Carballo cosechó fanáticos y detractores. Cambió la ciudad, pero la caída de Frondizi le impidió mandar en Santa Fe.



 Luis Cándido Carballo fue intendente de Rosario, con algunas interrupciones, entre 1958 y 1962. Su gestión marcó un antes y un después en la historia de la ciudad y tuvo tantos defensores como detractores. A fines de 1961 fue elegido gobernador de Santa Fe pero nunca logró ocupar el cargo.

Mucha obra pública y mucha topadora. Creación y destrucción. Así lo recuerdan hasta el día de hoy quienes vivieron la gestión de Carballo en Rosario. Sin compasión, viejas estructuras fueron tiradas abajo, y lo moderno fue reemplazando a lo viejo. El progreso y el desarrollo fueron las banderas más levantadas por aquellos años, cuando Arturo Frondizi era presidente de la Nación.

Carnavales, espacios verdes, pavimentación, trolebuses, ómnibus y hasta barcos fueron parte de una intendencia que no estuvo exenta de polémicas y peleas. Carballo se caracterizaba por un marcado personalismo y hasta en algunas oportunidades fue tildado de autoritario. Sin embargo, logró posicionarse como un político fuerte y eso lo llevó a postularse como gobernador de la provincia de Santa Fe.



Luis Cándido Carballo fue intendente municipal en tres cortísimas oportunidades: en el año 1958 en carácter de interventor, entre 1959 y 1960, siendo presidente del Concejo y tras la renuncia del mandatario Francisco Lechini y, finalmente, entre 1960 y 1962 tras ser electo por la Unión Cívica Radical Intransigente (Ucri).

A fines de 1961 fue electo gobernador de Santa Fe y la asunción iba a llevarse adelante el 1º de mayo de 1962. Sin embargo, el 29 de marzo de aquel año, la presión militar llegó a un punto sin retorno y Frondizi, acorralado, tuvo que renunciar. En su lugar asumió José María Guido, abriendo un nuevo capítulo de aquella democracia limitada e inestable. Con este nuevo escenario, la llegada de Carballo a la gobernación nunca se concretaría. Los proyectos para la provincia quedaron truncos.



Cuando Rosario cambió para siempre

Hay vecinos que todavía, sesenta años después, no le perdonan a Carballo haber tirado abajo el Mercado Central ubicado en San Martín y San Luis. Donde hoy están la plaza Montenegro y el Centro Cultural Fontanarrosa hubo hace ya tiempo un edificio imponente que formó parte de la vida diaria de muchísimos rosarinos.

Había sido levantado a principios del siglo XX y su presencia le había dado una identidad muy particular a aquella zona céntrica. Los puesteros ofrecían los más diversos productos y los rosarinos acudían allí a hacer sus compras. Mañana, tarde y noche el mercado era un hormiguero de gente. Sin embargo, con el correr de los años su estructura comenzó a deteriorarse y los problemas de salubridad empezaron a ser cada vez más apremiantes.

A la izquierda, el Mercado Central.


Carballo, hombre pragmático de la política radical, no tuvo demasiadas consideraciones: resolvió decretar la caducidad de los puesteros y clausuró el espacio. Después de desratizar, llegó la topadora y del Mercado Central quedó solo el recuerdo. Algunos vecinos aseguran que, después de la demolición, aparecieron ratas con pelos largos que vivían en los lugares más fríos y húmedos del mercado.

El transporte de pasajeros en Rosario también cambió en su gestión. En 1959 se inauguró en la plaza Sarmiento un nuevo sistema de trolebuses y en 1961 hizo su aparición un clásico rosarino: la línea K. Además, comenzó un reemplazo progresivo de los tranvías por los ómnibus. Otro paso a la modernización y otra discusión abierta hasta el día de hoy.

La fisonomía de las calles y espacios verdes también cambió. Bulevar Rondeau, con sus antiguos eucaliptos, se convirtió en una arteria de cuatro carriles, como la conocemos hasta el día de hoy. Y terreno baldío que se divisó, terreno baldío que se convirtió en una plaza para los niños de los distintos barrios rosarinos. Además, miles de calles de tierra fueron pavimentadas.

Tampoco le tembló el pulso cuando hizo sacar los árboles de Pellegrini. La avenida era acceso y salida de Rosario y la presencia del arbolado estorbaría el funcionamiento de aquella vía rápida. Carballo era así, determinante.



Esta intensa obra pública se llevó adelante a partir de una importante racionalización del Estado municipal. En tan solo un año, fueron despedidos alrededor de 1.500 trabajadores estatales. A su vez, se privatizaron algunos espacios tradicionales como el antiguo Matadero Municipal.

Por otro lado, son muchos los que recuerdan que el sistema de recolección de basura era deficiente en Rosario hasta las medidas de Carballo. De carros tirados a caballo se pasó a un convenio con una empresa privada y a la utilización de camiones para mantener limpias las calles de una Rosario que quería desarrollarse a toda costa.

Algunos investigadores del período nombran una suerte de "efecto psicológico Carballo": los cambios habían sido tan rápidos, pronunciados y evidentes que generaban un impacto inmediato, tanto en los visitantes de la ciudad como en sus habitantes.

Pero no todo fue higiene y pavimento. También había políticas destinadas al entretenimiento y al turismo. Una de ellas, no muy bien recibida, fue la compra del Barco Ciudad de Rosario, una gran embarcación que funcionaría para recorrer el Paraná. La experiencia duró poco, pero mientras existió fue un símbolo para la ciudad. Por otro lado, uno de los emblemas de Carballo fueron, definitivamente, los carnavales.

Fiel a su estilo personalista, el intendente tomó las riendas del popular festejo y organizó, en 1961, el Primer Carnaval Internacional que resultó ser una fiesta multitudinaria donde la ciudad invadió el parque Independencia. El éxito fue rotundo y en 1962 tuvo una segunda edición, ya bajo la intendencia de Daniel Gorni, después de que Carballo renunciara a su puesto para ser el gobernador de la provincia de Santa Fe.

Corsos, cabezudos, bailes, disfraces, serpentinas y música en vivo eran algunos de los elementos de aquel evento masivo. El diario La Capital hizo un minucioso relevamiento de aquellos primeros festejos dando cuenta de cada uno de los espectáculos que se brindaban, no solamente sobre bulevar Oroño, sino también en cada club y barrio.

El carnaval impulsado por Luis Cándido Carballo fue replicado un año después, en 1962, con una masiva convocatoria sobre Bv. Oroño en el Parque Independencia. Foto: Museo de la Ciudad.



Un cronista presenció aquellos festejos en el parque y describía, con desconcierto, que el centro de la ciudad estaba vacío un sábado por la noche. Algo que, aparentemente, resultaba inusual en la época. Y destacaba: “El parque se convirtió en un hormiguero de gente. Tanto entrar como salir del corso, moverse hacia el lago o hacia las calesitas, ver las carrozas, todo resultaba difícil”. Algunos calcularon que 400 mil personas estuvieron en el parque Independencia en aquel Carnaval de 1961.

En aquellos días, personajes de todo tipo se presentaban en los clubes a tocar su música. En La Capital se promocionaba el show de Juan D’Arienzo y Varela Valerita, que estaban dos días consecutivos en el Club Provincial. Artistas nacionales e internacionales se acercaban a la ciudad por el Carnaval.

Después del golpe

Carballo participó en la fundación del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que integró el resto de su vida. Hombre de partido, presidió el Centro de Estudios Nacionales que sirvió de punto de encuentro de muchos militantes desarrollistas.

En 1965 se presentó a las elecciones legislativas. Su lema, fiel a su estilo y poniendo el foco en su fuerte, fue "Ponga obras en la urna. Vote a Carballo".



Carballo falleció en 1982, a los 64 años de edad y en Rosario, donde había nacido. Como muchos radicales, estuvo en desacuerdo con la guerra de Malvinas que había finalizado un mes antes de su muerte.

Actualmente, la ciudad lo recuerda de distintas maneras. La larga avenida en Puerto Norte, antes llamada Tres Vías, hoy lleva su nombre. Además, el Observatorio Astronómico Municipal de Rosario también lo homenajea: se llama “Intendente Luis Cándido Carballo”.

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miércoles, 24 de abril de 2024

Resumen del Informe de la A.G.N. sobre la deuda con el F.M.I. tomada por Macri en 2018

 24 abr. 2024

Por: Ari Lijalad, @arilijalad

 

(Licenciado en Ciencia Política (UBA) y periodista.
Trabajé varios años con Maria Seoane en investigación y producción de libros y documentales.
Fui coordinador del equipo de Investigación Periodística de Radio Nacional (2010-2014) donde también participé en varios programas.
Fui docente de investigación periodística en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo y en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET).
Fui columnista de Dady Brieva en radio América (2015), de Daniel Tognetti en Del Plata (2016-2018), y hace 6 años que hacemos el programa “Hora Libre” junto a Graciana Peñafort y Joaquín Labarta Liprandi primero en la radio de las Madres (2014-2016) y luego en FM La Patriada (2017-2019).
Trabajé también en el portal Nuestras Voces (2015-2018).
Dirigí a serie documental "Clarin. Un invento argentino" (2012) y compilé los libros "Macri lo hizo" y "Plan Macri" (2016). Desde 2018 me incorporé a El Destape en sus múltiples formatos.
Desde 2019 conduzco “Habrá Consecuencias” en El Destape Radio.)

1.
Ya hablan de auditorías a la UBA (que ya se hacen), quiero recordar lo que dijo la auditoría a la deuda con el FMI: que se tomó sin cumplir la ley argentina y sin expediente que la autorizara.

Y aún así la pagan rigurosamente.

2.
La Auditoría General de la Nación (AGN) es el organismo que revisa las cuentas del  país.
En las resoluciones 26 y 28 del 2023 la AGN analizó el  acuerdo Stand By de 2018 con el FMI y llegó a la conclusión de que estuvo viciado por numerosas irregularidades ya que se violó la ley en varios pasos de la toma de esa deuda.

3.

Esa auditoría de la deuda con el FMI encontró que:

- No se cumplieron los procedimientos para la toma de deuda con organismo multilaterales
- Los expedientes administrativos para respaldar el acuerdo con el FMI se hicieron a posteriori
- El Banco Central no emitió opinión respecto del impacto de la toma de deuda con el FMI en la balanza de pagos del país, algo que viola la Ley de Administración Financiera y los sistema de control del Estado.
- La deuda con el FMI tuvo un alto impacto negativo en el perfil de los vencimientos de deuda afectando la solvencia y sostenibilidad de la deuda pública
- El  acuerdo con el FMI fue firmado por Dujovne y Caputo, por entonces  ministro de Hacienda y presidente del Banco Central respectivamente, sin  que interviniera el Ministerio de Finanzas que era el que legalmente  tenía que hacerlo.

4.
La auditoría de la deuda con el FMI también detectó que:

- No fue aprobada por el Congreso
- Si bien el Poder Ejecutivo tenía delegada la firma de endeudamientos con organismos multilaterales tampoco hubo un decreto de Macri aprobando la operación, que fue ejecutada por funcionarios que carecían de competencia para endeudar al país
- El acuerdo con el FMI fue improvisado, que no hubo una estrategia de gestión de deuda y que no se buscaron mecanismos alternativos
- El dinero del 2do y 3er desembolso del FMI no se incorporaron al presupuesto por lo que no se pudo controlar su ejecución
- La deuda tomada con el FMI era insostenible.

5.
Sumado a la auditoría de la AGN, hubo un trabajo de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) que advirtió que:

- Buena parte de los dólares del FMI que pidió Macri  fueron utilizados para la venta de divisas en el mercado, algo que  violaba el acuerdo con el organismo. En criollo: que la deuda  con el FMI se usó para pasar a dólares los pesos que habían acumulado  Macri y sus amigos y luego sacarlos del país. Dólares que ahora tienen  que devolver el resto de los argentinos.
- No se hicieron los informes para ver la trazabilidad y transparencia del uso de los dólares del FMI.
- La deuda era para "respaldo presupuestario" pero no se incorporó al presupuesto sino que se usó para volcar esos dólares en el mercado de cambios y terminaron fugados.

6.
Otro informe de la SIGEN mostró que el acuerdo de Macri con el FMI significó un perjuicio para la Argentina de aproximadamente U$S30.000 millones.

En el expediente hay también un informe del Banco Central que muestra que se flexibilizaron deliberadamente las normas relativas a la formación de activos externos, nombre técnico de la fuga.

7.

En resumen, las auditorías sobre la deuda con el FMI muestran que se tomó sin expediente y sin cumplir la ley.

¿Se imaginan si una universidad compra una computadora sin expediente? Bueno, no se puede.

Pero eso hicieron con la mayor deuda de la historia. Y la pagan religiosamente.

 https://twitter.com/arilijalad/status/1783075707029012549 



lunes, 3 de julio de 2023

Pomporruta

3/07/23.  




Una pomporruta es un malentendido producido al escuchar una frase en una canción o poema, creando una expresión homófona similar al verso de la canción pero con un significado nuevo.1​2​ El nombre proviene de una transformación del verso 'voy por rutas imperiales' en el himno falangista Montañas nevadas. Otros ejemplos del fenómeno incluyen el término General Susvín en Argentina debido a un fragmento de la Marcha a mi Bandera ("con valor sus vínculos rompió"), o Juan Tanamera (de la canción Guantanamera).​ En países de habla inglesa se denomina mondegreen, término acuñado por la escritora estadounidense Sylvia Wright en 1954 al explicar que escuchó los versos "...and laid him on the green" de una balada escocesa como "...and Lady Mondegreen".​

El director Fernando Colomo rodó un cortometraje titulado Pomporrutas imperiales en 1976, en el que uno de los protagonistas describe la equivocación que da nombre al fenómeno.3

Manual Seco describe que el fenómeno se diferencia de los malapropismos en que estos últimos se producen en el habla cotidiana, mientras que la pomporruta o mondegreen se produce al repetir fonéticamente lo aprendido, sin contar con un interlocutor.

Cuando la transliteración se produce a partir de un verso escrito en un idioma diferente, se denomina con el término japonés soramimi.

https://es.wikipedia.org/wiki/Pomporruta